El Levante se ha fijado en Íñigo Ruiz de Galarreta. La sensacional temporada que está cuajando el centrocampista del Mallorca ha llamado la atención del club valenciano, que busca un futbolista de su perfil para el futuro. La duda reside en si el interés será tan elevado para tratar de contratarle en este mercado invernal o, por el contrario, se espera a verano en el caso de que decida apostar por él.

Lo que es seguro es que el director deportivo de los granotas, Manolo Salvador, le sigue desde su etapa en Las Palmas y, a tenor de la proyección de Campaña, en la órbita de clubes importantes de la elite, necesita un jugador que pueda desempeñar una función similar en el centro del campo.

Galarreta, con contrato hasta 2023, es uno de los futbolistas más destacados en este soberbio inicio de temporada de los bermellones, por lo que en la planta noble de Son Moix no le van a dejar escapar, a no ser que la propuesta económica sea muy elevada.

El donostiarra, de veintiséis años, se ha convertido en indiscutible en los esquemas de Luis García Plaza. Llegó sin hacer ruido tras su cesión en el conjunto canario y, a pesar de los buenos informes que manejaba el propio técnico madrileño y el director deportivo, Pablo Ortells, llegó a estar en la rampa de salida antes de que se cerrara el pasado mercado estival.

No obstante, tal y como desveló el propio preparador, en los entrenamientos le convenció hasta el punto de que se ha hecho con la titularidad, relegando del once a un fijo como Baba. Galarreta ha disputado dieciséis encuentros como bermellón, once de ellos como titular, para un total de 950 minutos. Ha repartido tres asistencias de gol y, aunque no ha marcado, lo ha intentado en varias ocasiones con disparos desde media distancia. Galarreta se ha convertido en el mariscal de un equipo que despide 2020 en puestos de ascenso a Primera. Sin levantar la voz, ha ido creciendo y cobrando importancia en una posición que, sobre el papel, es la mejor cubierta de la plantilla. Tiene talento para crear, distribuir, ayudar y dirigir al equipo, aportando equilibrio, pero también para robar el balón.

El vasco ya sabe lo que es jugar en la máxima categoría. Formado desde la categoría alevín en el Athletic de Bilbao, debutó en Primera División el 19 de agosto de 2012, bautizado por el prestigioso entrenador, Marcelo Bielsa. Además, ocho meses antes ya había disfrutado de su estreno con los mayores en la Liga Europa en un encuentro frente al PSG.

No obstante, después de ser víctima de varias lesiones, ha acumulado su experiencia en Segunda en clubes como el Mirandés, Zaragoza, Leganés, Numancia, Barcelona B y Las Palmas, desde donde fue fichado en el verano de 2019 para quedarse en préstamo un curso más. Vicente Moreno, el anterior técnico de los baleares, descartó repescarle en el mercado invernal, con el Mallorca en Primera, por lo que se ha vestido de bermellón por primera vez este curso.