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Un Mallorca que engancha

Luis García es otra de las buenas noticias de la temporada

Los jugadores del Mallorca se abrazan tras el tanto de Luka Romero frente al Logroñés.

Los jugadores del Mallorca se abrazan tras el tanto de Luka Romero frente al Logroñés.

Consumidas ya 16 jornadas de Liga, el Mallorca de Luis García Plaza se ha convertido por derecho propio en el máximo aspirante a lograr el ascenso a Primera a final de temporada. Los bermellones no han aflojado el ritmo desde la primera y única derrota hasta el momento en la jornada inaugural frente al Rayo Vallecano y desde entonces han cosechado diez victorias y cinco empates, lo que les ha valido para sumar 35 puntos y dirigir en solitario la Liga a dos de su inmediato perseguidor, el Espanyol de Vicente Moreno.

Los motivos que han llevado a esta situación están tanto en el verde como en la banda. Impecables en defensa, prácticos en ataque y con todos los jugadores sintiéndose importantes gracias a las rotaciones que efectúa Luis García, los rojillos dominan en la práctica totalidad de sus partidos. Y cuando no lo hacen, aun así sacan los encuentros adelante.

Solo tres goles en contra

Es el mejor reflejo de lo que está demostrando el Mallorca en Liga. La friolera de solo tres goles encajados en 16 jornadas es una barbaridad que nadie había conseguido en el fútbol profesional español hasta la fecha. Y ahí radican tres nombres claves: Reina, Valjent y Raíllo. El primero porque a sus 35 años de edad está viviendo un momento dorado en su carrera. Hay muchos encuentros en los que apenas aparece, pero cuando toca está ahí para sacar una mano salvadora.

Y por delante de él están la pareja de centrales. El nivel que están mostrando tanto el eslovaco como el cordobés es superlativo. No se les recuerda ni un solo fallo en todo el año y demuestran que están hechos para jugar en otra categoría. Son una pesadilla constante para las delanteras rivales y un seguro de vida para un equipo que se está acostumbrando a adelantar mucho las líneas.

Comprometidos con la causa

Es un topicazo del mundo del deporte, pero el esfuerzo es innegociable en este equipo. El que no corra, el que no presione, no juega. Era un rasgo identitario que ya definía a este equipo antes de la llegada de Luis García, pero que se ha acentuado mucho más este curso. Desde el jugador más adelantado hasta el último, el equipo presiona durante todo el partido y de ahí las rotaciones que realizan en cada encuentro, para tener a todo el mundo fresco.

La diferencia este año reside en el que el equipo ha adelantado mucho más la zona de presión, impidiendo que el rival pueda salir cómodo desde atrás y obligándole a tener que rifar la pelota en largo. El ejemplo más reciente fue en el último encuentro ante el Almería, donde se pudo a ver a Amath bajando a defender prácticamente hasta el área de Manolo Reina tras una pérdida de balón, lo que habla y muy bien del compromiso defensivo del equipo.

Ha despejado las dudas

No fueron pocos los que, tras anunciar el club la marcha de Vicente Moreno y el fichaje de Luis García, dudaron de su capacidad para dirigir el nuevo proyecto de ascenso. Pero en poco tiempo ha disipado cualquier duda. El técnico madrileño se ha ganado a los jugadores, prensa y afición. Con un discurso simpático, el técnico ha convencido a la amplia plantilla del Mallorca para que crean en su manera de ver el fútbol y gracias a las rotaciones en cada encuentro, ha conseguido que todos se sientan importantes y enchufados desde el minuto uno.

Ha apostado por las ideas que funcionaron con Moreno en el banquillo y ha ampliado el catálogo futbolístico, apostando por un fútbol más vertical y directo, aprovechando más las bandas y queriendo ser dominador del juego tanto en casa como a domicilio.

Mejor visitante de la categoría

El Mallorca ha dado un giro radical a su rendimiento lejos de la isla. Si antes jugar fuera suponía un trauma y un resultado fácil de acertar en la quiniela, ahora el equipo está mostrando su mejor cara al jugar como visitante. De hecho, ha sumado más puntos fuera (18) que jugando como local en Son Moix (17). Este año acumula cinco victorias (Lugo, Alcorcón, Girona, Cartagena y Almería) y tres empates (Espanyol, Mirandés y Zaragoza). Un balance en el que solo ha encajado un gol en contra, lo que habla una vez más de su fiabilidad.

Una progresión de 90 puntos

Los 35 puntos que acumula en su casillero el Mallorca le colocan líder y en una progresión que, de continuar así, le harían acabar el año con más de 90, una puntuación que le convertiría de manera segura en nuevo equipo de Primera. Sin ir más lejos, los dos equipos que ascendieron el año pasado por la vía rápida lo hicieron con 69 (Osasuna) y 70 (Huesca), por lo que el Mallorca ya ha cubierto la mitad de lo que ellos necesitaron.

La gran perla bermellona

Otro de los motivos para sonreír con este Mallorca es que de nuevo cuenta con una joven promesa de la cantera entre sus filas. Luka Romero, que ante el Logroñés se convirtió en el goleador más joven en la historia del Mallorca, es la gran esperanza de la fábrica de Son Bibiloni. Luis García y su cuerpo técnico lo saben, y por ello están cuidándolo y mimándolo para ir introduciéndolo poco a poco en la dinámica de la plantilla. Con tan solo 16 años, el futbolista argentino es uno más en el día a día del primer equipo y, a pesar de contar con pocas oportunidades para jugar, es un reclamo cada vez que pisa el verde.

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