Al igual que ocurrió ante el Lugo en el Anxo Carro, los once metros decidieron la suerte de un Mallorca que, tras vencer al Cartagena (0-2), duerme por primera como líder a la espera de lo que haga hoy el Espanyol ante el Leganés. Aplicando de nuevo la ley de las rotaciones, el equipo tiró de eficacia a balón parado en un mal encuentro gracias a las penas máximas ejecutadas por Dani Rodríguez y Lago Junior. El gol tardío de Elady, que dio alas a un Cartagena que parecía sentenciado y que pudo empatar, sirve para romper la buena racha defensiva del equipo, que dejará para la historia su récord de sus primeros seis partidos como visitante sin encajar.

La primera parte no quedará para el recuerdo. Un juego trabado, lento, aburrido hasta decir basta en el que apenas hubo un par de ocasiones que servían para romper por breves instantes la monotonía instalada en ambos equipos. El Cartagena a lo suyo, guarecido atrás esperando salir a la contra y cediendo el protagonismo a un Mallorca que echo demasiado en falta a Salva Sevilla y Galarreta, los dos cerebros del equipo, dos de las víctimas de las rotaciones de Luis García.

El técnico madrileño es un hombre con ideas claras y las rotaciones ocupan un lugar importante en su libreto. Aunque viendo el resultado que le dio ante el Efesé, especialmente en los primeros cuarenta y cinco minutos, igual empieza a cambiar de parecer. Febas, muy de gusto del madrileño, sigue en su línea, sin ser el timón que necesita el equipo y arriba Alegría, Lago y Murilo fueron intrascendentes. El caso del costamarfileño ya empieza a ser costumbre y no novedad. Ayer, además de impreciso, se le vio por momentos desesperado, jugándose incluso una tarjeta por una peligrosa entrada por detrás. No le salen las cosas y lejos está de aquel jugador que marcó diferencias hace dos temporadas.

Y no es que el encuentro arrancara mal. El Cartagena asumió desde un principio el papel de rival a batir y el Mallorca intento presionar arriba. Sastre fue el único que puso a prueba a Bulka, titular del día. Ya viene siendo habitual cada encuentro la incorporación del de Porreres en ataque y ayer no fue menos. Apenas se llevaban siete minutos cuando probó fortuna con un fuerte derechazo que el guardameta blanquinegro atrapó en dos tiempos. Pero ahí se acabó la aportación ofensiva de los bermellones.

El Cartagena poco a poco se fue desperezando, más por iniciativa del Mallorca que propia, e incluso pudieron adelantarse, pero de nuevo Manolo Reina volvió a intervenir. Baba vio una tarjeta en el minuto 11 que ya le condicionó todo el encuentro, una mochila demasiado pesada para afrontar la tarea de ser pivote defensivo. Muy poco flexible fue el colegiado Ábalos Barrera, que perdonó la expulsión a Jose Ángel por un fuerte manotazo cuando ya había sido amonestado por idéntico motivo minutos antes. Con el paso de los minutos, el Mallorca fue incapaz de generar ninguna en ataque, más allá de una volea muy desviada de Álex Alegría.

Tras el paso por vestuarios, el equipo salió con otra actitud y encerró al Cartagena en su área, aunque sin generar ocasiones. El equipo sigue acusando mucha claridad de ideas a partir de tres cuartos y los centros desde la banda y disparos desde lejos se han convertido en una rutina. Alegría reclamó penalti en el 57 por agarrón, aunque el VAR vio infracción ninguna a pesar de las fuertes protestas del extremeño.

El equipo necesitaba un cambio como el comer y Baba fue la primera víctima, más aún llevando tarjeta, que ya se sabe que con Luis García es una condena a acabar en el banquillo. Galarreta fue el escogido, buscando un control en el centro del campo que no existió. Y en ese momento llegó el primer penalti de la noche. Bendito VAR este año para el Mallorca. Sastre efectuó un centro y Rhyner, muy desafortunado, metió el codo en vez de la cabeza. Tras varios minutos de espera, el VAR llamó a Ábalos para que fuera a revisarlo al monitor y no tuvo ninguna duda. Dani asumió la responsabilidad, engañando por completo a Rhyner y adelantando al Mallorca en el marcador.

De ahí al final, el Mallorca asumió el control del encuentro hasta el final. La jugada del segundo gol de penalti fue esperpéntica. Tras un saque de banda en el minuto 80, Alegría peinó de cabeza y Mboula, que había entrado por Murilo, fue a la caída del balón. El catalán cayó al suelo y el árbitro, sin dudar, señaló el punto de penalti, para luego ir enseguida a por el capitán del Efesé, Carlos David, y mostrarle la roja directa que, según ha parecido en imágenes de televisión, fue por agresión a Mboula cuando estaba en el suelo. Al final, Lago Junior fue el encargado de ejecutarlo y, a pesar de no celebrarlo, es una diana que servirá para intentar levantar su ánimo.

El gol de Elady en el 89 dio un poco de alas al Cartagena, que a pesar de estar con 10, no le perdió la cara al encuentro y a punto estuvo Álex Martín de lograr el empate tras un testarazo en el añadido que por milimétros se perdió al lado de la portería.

Al final el Mallorca sacó petróleo desde los once metros y anoche durmió como líder por primera vez esta temporada, a falta de lo que haga el Espanyol en su visita a Butarque. A pesar de que el fútbol parece haberse dejado de lado, la realidad es que los resultados acompañan y el equipo acumula trece jornadas sin conocer la derrota y rentabilizando cada gol a favor al máximo. Ahora toca el Logroñés este domingo en Son Moix.