El Mallorca tiene asumido que es complicado que algún club pague traspaso por Salibur, que tiene contrato con los de Son Moix hasta el 30 de junio de 2022. Por eso ve con buenos ojos la posibilidad de que salga cedido la próxima temporada y el equipo que disfrute de sus servicios se haga cargo de su ficha.

Su elevado salario para la Segunda División obliga a buscarle una salida para así liberar su sueldo y poder destinarlo en jugadores que sí entran en los planes del técnico Luis García Plaza. De hecho, el extremo galo, que la pasada campaña llegó traspasado y tuvo un papel testimonial, se desplazó a Turquía con permiso del Mallorca para negociar su pase al Sivasspor, de la Superliga del país otomano.