14 de noviembre de 2019
14.11.2019
El jugador

La omnipresencia de Dani

En su año de debut en Primera División el centrocampista del Real Mallorca es una de las piezas indiscutibles de Moreno

14.11.2019 | 00:39

De Tercera a Primera en seis años. Escorado en banda o jugando de interior, da igual donde tenga que rendir Dani Rodríguez (Betanzos, 1988). Su versatilidad y despligue físico no han pasado desapercibidos para nadie. El pasado domingo ante el Villarreal volvió a ser el mejor jugador del partido

A Dani Rodríguez le sienta como un guante la Primera División. En su año de debut en la máxima categoría del fútbol español el gallego ha demostrado sentirse de lo más cómodo. Sin hacer excesivo ruido, Dani se ha convertido en uno de los jugadores del Real Mallorca más importantes en este inicio de temporada.

El de Betanzos es uno de los cuatro futbolistas del plantel mallorquinista, junto a Valjent, Budimir y Lago, que ha participado en todos los encuentros del equipo tras la disputa de las trece primeras jornadas. Comprometido con sus compañeros y eléctrico sobre el terreno de juego, ante el Villarreal el pasado domingo volvió a firmar un partido redondo.

Treinta y un años llevaba el centrocampista gallego esperando la oportunidad que finalmente le brindó el Mallorca el pasado curso. Una larga trayectoria en la espalda en campos de Tercera, Segunda B y Segunda recompensaban su trabajo e insistencia con el ansiado ascenso a la máxima categoría.

Los play-off fueron "los quince días más especiales" de su carrera deportiva. En primer lugar se enfrentaba a un Albacete de donde llegó a la isla y con el que guardaba viejas rencillas. La eliminatoria ante el Dépor, equipo en el que militó desde los 11 hasta los 22 años, también significó para el futbolista algo muy especial. Y así, apostando por un recién ascendido como el Mallorca y ganándose un puesto en un once que Vicente Moreno suele vender excesivamente caro, cumplió Dani Rodríquez "un sueño por el que llevaba mucho tiempo trabajando".

"La vida puede ser maravillosa", reconocía en la rueda de prensa posterior al primer partido de LaLiga ante el Eibar. Cuatro minutos le bastaron al centrocampista bermellón para estrenarse en Primera División en su faceta goleadora. Dani sorprendió a todos realizando una gran galopada, partiendo desde el centro del campo y dejando atrás a la defensa armera para definir por bajo a Dmitrovic con un toque sutil. Era su carta de presentación en la máxima categoría y una demostración de que su llegada a LaLiga no era fruto de la casualidad.

En los trece partidos que el conjunto bermellón ha disputado hasta el momento, el brigantino ha sido siempre una de las piezas fundamentales. Anclado en banda derecha pero con tendencia a jugar por dentro para asociarse con Baba, Febas y Salva Sevilla, Dani ha exhibido siempre un despliegue físico impresionante, abarcando prácticamente todo el terreno de juego y mostrando su presencia en ambas áreas.

Con una potencia descomunal y con el balón siempre pegado a los pies, el futbolista del Real Mallorca lideró todos los contragolpes del conjunto bermellón el pasado domingo en Son Moix.

"Llevaba unos días pidiéndole a Lago que si había una pena máxima me dejara lanzarla", reconoció en rueda de prensa. El costamarfileño le dejó y Dani no perdonó para celebrar ante las cámaras un tanto que llevaba ya unos cuantos partidos persiguiendo.

Dicharachero ante los medios y siempre con una sonrisa en la boca, en el vestuario sus compañeros coinciden en la importancia de su presencia dentro y fuera del terreno de juego.

Con una personalidad puntiaguda y conocedor de que la vida nunca regala nada, el gallego no quiere desaprovechar el momento, la oportunidad que le ha dado el Mallorca.

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