31 de octubre de 2019
31.10.2019
Fútbol/Primera División
Mallorca22Osasuna

El Mallorca se deja empatar

El equipo de Moreno iguala a dos un partido que tenía controlado ante un Osasuna que solo fue mejor al final

31.10.2019 | 21:04

Un partido que el Mallorca tenía perfectamente controlado lo ha dejado escapar en unos últimos minutos en los que se ha visto superado por un Osasuna que ha tenido la virtud de no rendirse nunca. Cardona y Rubén García han equilibrado los goles de penalti de Lago y Salva Sevilla e incluso se ha podido llevar el partido en los minutos finales, más entero que su rival. Una lástima porque hasta el minuto 70 solo ha habido un dueño del partido. Ha sido el Mallorca, que ha disputado posiblemente su mejor encuentro del curso. Hasta el gol del empate navarro nada hacía presagiar un final tan emocionante y ligeramente decantado del lado visitante.

Se ha visto desde el primer momento que Moreno tenía muy bien estudiado al Osasuna. Sabía el valenciano que si como mínimo no se ponía la misma intensidad que los navarros poco había que hacer. Y en eso han superado los mallorquinistas a los pamplonicas. El equipo de Arrasate se ha visto sorprendido en una primera media hora primorosa del Mallorca, a ratos con un nivel de fútbol de altos quilates. El público -hoy menos del habitual como no podía ser de otra manera en un día laborable y a una hora que solo a Tebas se le ocurriría- se lo pasaba de lo lindo. Veía a un Mallorca muy diferente al de Leganés, al que concedió su primera victoria. Era el mismo equipo excepto Sastre, que no estaba ni entre los convocados, por Lumor, que no lo hizo nada mal.

Antes del gol de Lago, Osasuna pudo adelantarse en una jugada que si no acabó en gol fue porque Valjent se lanzó de forma acrobática ante Cardona, que se disponía a empujar el balón al fondo de la portería. Acciones así justifican un partido, y Valjent hace tiempo que está a un nivel estratosférico. Es uno de los fijos de Moreno, y con toda justicia. El Mallorca se adelantó en el minuto 20, tres después del susto. Dani Rodríguez se ha hecho con el balón en el área, en una jugada aparentemente sin peligro porque daba la espalda al guardameta Rubén, pero el gallego fue arrollado por Torres. Lo ha visto muy claro el árbitro, que no ha dudado ni un instante en señalar el punto de penalti, y también el infractor, que se ha llevado las manos a la cabeza como reconociendo su error. Lago se ha hecho rápidamente con el balón para lanzar la pena máxima. Y lo ha hecho fuera del alcance del portero, como se deben tirar los penaltis, raso y esquinado, imposible para los guardametas.

Moreno ya tenía el partido donde quería. Con Osasuna obligado a atacar en busca del empate, confiaba el técnico rojillo en que el rival dejaría espacios atrás. Los dejó, pero la pareja de centrales formada por Roncaglia y Aridane fue una roca. Aridane es lo más parecido a una pared de hormigón. Valjent ha podido marcar el segundo cinco minutos después al estrellar el balón en el larguero en un cabezazo a un saque de esquina. Poco más ha pasado en una primera parte que solo ha tenido un dueño.

Como era de esperar, Osasuna ha adelantado sus líneas. Ha hecho una presión alta para dificultar la salida del balón de los mallorquinistas. Papel protagonista ha tenido un viejo conocido, Pervis Estupiñán, un jugador como la copa de un pino. Al igual que Brandon, ha sido pitado cada vez que tocaba el balón. El peligro llegaba siempre por su banda.

Han sido los minutos donde Febas ha sacado toda su calidad a relucir. Primero en el minuto 51 en un pase milimétrico a Lago que este ha tirado desviado, y nueve minutos después en otra obra de arte dirigida a Budimir, cuyo disparo se ha ido fuera por muy poco. De nuevo el croata ha obligado a Rubén a lucirse en un remate con pinta de acabar en gol. Muy buena actuación de Budimir, un trabajador incansable.

Y en el 68 ha llegado el mazazo para el Mallorca con el gol de Cardona en una gran jugada personal. Era el inicio de unos minutos locos. Cuatro después se volvería a adelantar el Mallorca de penalti por unas claras manos de Roncaglia. Ausente Lago, Salva Sevilla se encargó de lanzar y marcar. Y cuatro minutos después volvería a empatar Osasuna por medio de Rubén García, que remató a gol de cabeza un gran pase de Estupiñán. Moreno ha quemado todas sus naves con Abdón, pero el marcador ya no se movería. El segundo gol ha dejado muy tocado a un Mallorca que incluso ha sufrido para mantener el punto. Una lástima porque el Mallorca ha hecho méritos para llevarse la victoria. Le sobró el último cuarto de hora.

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