12 de septiembre de 2018
12.09.2018
Mallorca10Oviedo

El plan B también funciona

El Mallorca de los suplentes se clasifica para la tercera eliminatoria de la Copa del Rey, por segunda vez en los últimos seis años, con un gol de Giner en la segunda parte - Fran Gámez, el mejor del partido, fue el único titular en el equipo de Moreno

12.09.2018 | 02:45
El plan B también funciona

El Mallorca continúa de fiesta. También en la Copa del Rey. El equipo de Moreno se ha clasificado para la tercera ronda del torneo del KO, algo que no sería para destacar si no fuera porque es la segunda vez que lo consigue en las últimas seis temporadas. Un gol de Giner al cuarto de hora de la segunda parte fue suficiente para que los rojillos prosigan su racha de buenos resultados.

Tal como había anunciado Moreno en la víspera, puso en liza a un equipo de suplentes excepto el lateral Fran Gámez, y porque no le quedó más remedio al no haber en la plantilla otro jugador en su demarcación al seguir lesionado Sastre. Lo mismo hizo Anquela, con solo tres supervivientes de la debacle frente al Zaragoza. De esta manera, se vio una primera parte muy equilibrada, con escasas oportunidades para ambos equipos.

Era ayer la oportunidad para que los suplentes demostraran a su entrenador que tienen sitio en este equipo. Y a fe que la mayoría consiguieron su objetivo. Pero el mejor fue el único titular de la Liga, un Fran Gámez que se está convirtiendo, sin hacer excesivo ruido, en una de las sensaciones de este inicio de temporada. Al exjugador del Saguntino se le vio tanto en defensa como en ataque, llevando siempre el peligro por su banda derecha. Está pletórico de forma y con una confianza sin límites.

En un partido de estas características hay que fijarse en los que juegan poco, o nunca. Como Russo, el central argentino,que no fue muy exigido por los delanteros asturianos; como Valjent, que jugaba su segundo partido de titular y ya no hay dudas de que se puede contar con él; como Estupiñán, el lateral izquierdo ecuatoriano, que demostró un entusiasmo que contagia; o Baba, el tercer centrocampista para Moreno, descarado y decidido en todo lo que hace; o Faurlín, pendiente todavía de poner su experiencia en beneficio del equipo; o Giner, que necesita partidos como el de ayer para conseguir dejar definitivamente atrás la grave lesión de la pasada temporada; o Stoichkov, técnicamente una delicia pero mostrando a cuentagotas el mucho fútbol que tiene en sus botas.

La segunda parte empezó como la primera, con ambos equipos más pendientes de no encajar que de marcar. Pero la monotonía se rompió al filo del primer cuarto de hora de la reanudación cuando Giner batió a Champagne con la zurda de tiro cruzado. No marcaba Giner desde el 12 de noviembre ante el Lleida, hace diez meses. El valenciano fue uno de los destacados, no solo por su gol, sino por su insistencia en hacerse dueño de la banda izquierda. Tendrá que seguir esperando, pero llama a la puerta de la titularidad. Aridai y Valcarce están avisados.

Moreno demostró tenerlo todo estudiado hasta el mínimo detalle. A la hora de partido, y pensando en el del próximo domingo ante el Elche, el técnico valenciano sustituyó a Fran Gámez, extraordinario toda la tarde, por Xisco Campos, que se ubicó en el lateral. Como no podía ser de otra manera, la afición, puesta en pie, despidió a Gámez con una gran ovación, reconociendo su buen partido y el gran esfuerzo realizado. Ha de ser un gustazo entrenar a jugadores así, sin ahorrar ni un gramo de energía en beneficio del equipo. La plaza de lateral derecho es definitivamente suya. Sastre, insustituible la pasada temporada, tendrá que ganarse el puesto en cuanto se recupere de su lesión.

Los minutos iban pasando sin que nada pasara, la mejor noticia para el Mallorca. El Oviedo lo intentaba, pero no podía, entre otras cosas por la solidez defensiva de su rival, que no dejó ningún resquicio. Incluso Perera estuvo acertado en una tarde bastante plácida para él. Dio seguridad a la defensa, que lo es todo en un portero.

Como los titulares, los suplentes también lo dan todo en el campo. Es el sello de los equipos de Moreno, que jugarán mejor o peor, pero exprimiéndose hasta el último segundo del partido. El Mallorca celebra por fin una victoria en la Copa. Otra buena noticia para un club necesitado de ellas.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook

Buscador de deportes

¡Síguenos en las redes!