El mallorquinismo no quiere ni mirar la clasificación porque es consciente de que le trae malas noticias, aunque todavía pueden ser peores mañana por la noche si el equipo no consigue ganar al Numancia. Una derrota le metería automáticamente en puestos de descenso a Segunda B independientemente del resultado que se diera en el Girona-Castilla. Y eso ya son palabras mayores para un grupo que todavía puede presumir de depender de sí mismo. De hecho, un triunfo sería el mejor bálsamo posible porque significaría que corta la penosa racha de cinco derrotas consecutivas y ayudaría a alejarse de la zona baja. Hay que evitar el desastre como sea, pero mejor ir por partes.

Si el Mallorca solo arranca un punto en Los Pajaritos, en un partido que se inicia a las 18:15 horas, puede caer entre los cuatro últimos de la tabla si el Girona gana al Castilla, en un duelo que se inicia solo quince minutos antes, y si el Jaén, empatado con los bermellones en la clasificación y que tiene el golaverage a favor, empata o gana al Recreativo de Huelva. De esta manera los catalanes sumarían 46 puntos, por los 45 que tendrían los baleares. El filial blanco no superaría a los isleños si venciera al propio Girona porque tiene el golaverage en contra con los de Carreras, aunque estarían empatados a puntos.

No obstante, el pánico entraría de verdad si en Soria vuelven a sufrir otra debacle. Los futbolistas no tendrían ninguna necesidad de preguntar por los otros resultados porque ocuparían seguro uno de los puestos de descenso independientemente del resultado entre el Girona y Castilla porque uno de los dos les superaría en la tabla. Si los locales vencieran o empataran ya les adelantarían, porque en caso de empate a puntos y a falta del partido entre ambos de la segunda vuelta se mira el balance general, favorable a los ´gironins´, aunque en la Liga vencieron los bermellones. Pero si el que vence en Montilivi es el Castilla les dejaría también atrás.

Pero hay más porque la situación todavía podría empeorar si el Alavés venciera al líder Deportivode La Coruña en Mendizorroza y el Hércules sorprendiera al Sporting de Gijón en El Molinón. Tanto vascos como alicantinos les igualarían en la tabla y el hecho de tener perdido con ambos el golaverage, unos por el balance general y el otro por el directo, incluso podría dejarle más abajo en la clasificación. Un auténtico drama del que el Mallorca debe escapar lo antes posible para que los fantasmas no planeen de verdad sobre Son Moix. Hay demasiado en juego.