Las estadística es de las que hace daño, sobre todo a Joaquín Caparrós, pero lo cierto es que este Mallorca se ha convertido en un coladero. O al menos así lo reflejan los números después de las primeras once jornadas de Liga ya que el conjunto rojillo es el segundo que más remates recibe, con 16,82 por partido, solo por detrás del Athletic de Bilbao, con 17,09. Esta es una de las causas que explican la crisis que está viviendo el equipo, que acumula seis derrotas consecutivas y que se ha instalado solo un punto por encima del descenso.

?Ya es el cuarto equipo más goleado del campeonato, con diecinueve tantos, solo superado por el Rayo (25), Deportivo (25) y Athletic (21). Es un dato demoledor y que no se puede permitir un equipo que tampoco destaca por su puntería. Eso sí, hay que tener en cuenta que solo en las tres últimas jornadas ligueras, frente al Real Madrid (0-5), Deportivo (1-0) y Barcelona (2-4) ha encajado diez. Esta caída en barrena contrasta con las exigencias del modelo de firmeza defensiva que siempre ha pretendido imprimir Caparrós.

?Chutar contra la portería del Mallorca es mucho más fácil que a la de otros equipos de nivel similar como el Zaragoza (11,09), Rayo (11,73) u Osasuna (11,73), aunque hay un elemento que habla bien de Aouate. Para encajar un gol, los adversarios debe disparar más de nueve veces, una cifra superior a la del Barcelona (7,57), Getafe (7,89) o Real Sociedad (8,56). Pero tampoco es un gran consuelo porque los resultados son malos. Y en Son Bibiloni lo saben. No se explican qué ha pasado para que un equipo que en los cinco primeros partidos de Liga, en los que sumó once de quince puntos posibles, apenas encajara tres goles y se mostrara muy fiable, tanto arriba como atrás.

?Las culpas no deben dirigirse solo a la defensa, ni mucho menos, porque el equipo ha perdido mucha consistencia en todos los niveles. Ya no presionan como en el inicio del curso y los rivales mueven el balón con menos dificultades. Y eso se traduce en mayores llegadas al área rojilla, un aspecto que Caparrós lleva bastante mal. El entrenador insiste en que los adversarios no puedan combinar con criterio, que no les dejen pensar para que eso se convierta en balón perdido o robado.

?Pero lo cierto es que, más allá de las dudas que han ofrecido futbolistas como Conceiçao, Bigas o Ximo en la zaga, el centro del campo ha perdido protagonismo. Pina no es el mismo que en las primeras jornadas, aunque su concurso se antoja imprescindible en este Mallorca. Ni Fontàs ni Martí han convencido acompañando al manchego como sustitutos de Javi Márquez, primero, y Joao Víctor, después.

?Y en las bandas no está siendo diferente. Pereira ayuda a cuentagotas en defensa y eso deja sin apoyo al lateral de turno, al igual que ha sucedido en otros casos con Nsue -en menos ocasiones-, Gio o Arizmendi. Los bermellones deben recuperar la credibilidad lo antes posible. Y si es ante el Celta este domingo en Balaídos, mucho mejor.