07 de marzo de 2019
07.03.2019

Redactoras

07.03.2019 | 17:21

Montse Terrasa

¿Por qué hacer huelga? ¿Por qué manifestarse? No lo hago por mí. Tengo las cosas claras. Este 8M hago huelga porque quiero que las niñas de hoy crezcan seguras de sí mismas, que nadie les haga sentir que son menos que ellos, en lo que sea. No quiero que se sientan obligadas a justificar sus decisiones, a tener que demostrar más, ni que sean ninguneadas o tratadas con condescendencia... porque eso aún pasa. Quiero que si un día quieren ser madres, que lo puedan decidir libremente y que no se las penalice laboralmente. Quiero que mi hija tenga exactamente las mismas oportunidades que sus hermanos. Y que ellos también lo tengan claro.

Mar Ferragut

¿Cuántas páginas se han escrito ya sobre la importancia y los objetivos del feminismo en general y del 8M en particular? Valiosas toneladas. Para mí la causa es tan obvia que la resumo de la forma más obvia posible: Exigimos tener los mismos derechos que los hombres, en el papel y en la realidad. Reclamamos que se nos trate con el mismo respeto. Recordamos que nuestros cuerpos nos pertenecen a nosotras y a nadie más. Y gritamos porque no queremos que ninguna mujer más muera por serlo. El 8 de marzo paramos y salimos a la calle para visibilizar algo tan sencillo y fundamental como eso.

Elena García

La paradoja del deporte y la mujer salta a la vista con un binomio inquebrantable. El empoderamiento femenino empieza por el propio cuerpo: disfrutar, competir, liberarse o enfrentarse a otras personas no tiene por qué ser patrimonio de los hombres, pero al mismo tiempo es en este campo donde se vive una mayor desigualdad en la profesionalización y remuneración de sus actores. En pleno siglo XXI todavía hay mujeres a las que echan de sus equipos por quedarse embarazadas. Esto pasa en el deporte, pero es el copy-paste de las situaciones en otros trabajos. ¡Rompamos de una vez ese binomio!

Clàudia Darder

Si hoy lee mis líneas es porque de manera excepcional este espacio hoy es para las mujeres. Y así pasa en muchas cosas estos días: las mujeres toman los escenarios, las autoras relucen en un primer plano en las librerías, se habla de desigualdad salarial, de violencia machista, de deporte femenino, se dan datos que demuestran que, si no todo, mucho sigue igual. Si escribo esto, y si hago huelga, es para decir que quiero leer a más mujeres opinando en los periódicos y reivindicar que hablar de las desigualdades de género no tiene que ser algo excepcional cuando se trata de una tremenda y dañina normalidad. Así que muchas gracias por hoy, y seguimos mañana.

Virginia Eza

Solo se lo oí una vez. Ella separaba las lentejas, una a una, con sumo cuidado. Yo, adolescente y fastidiada, la ayudaba. "Si yo hubiera podido estudiar..." Su frase quedó suspendida, cómo su lúcida mirada. Quedé en silencio. Durante años, feminista irreductible, aguanté desde los tontunos "ni machista ni feminista" a los "feminazi" de la burricie patria hasta que, hace un año, las mujeres llenamos las calles y colocamos la igualdad en las agendas políticas. Desde entonces, a pesar de avances legislativos, la brecha salarial, la violencia machista, los techos de cristal... Todo sigue igual con un añadido: los que aspiran a devolver al país al blanco y negro nos han colocado en su punto de mira. Un honor. El 8M hago huelga por mi y por todas. Y sobre todo por mi madre: Se lo debo.

Rosa Ferriol

Mi deseo en este 8M es que los niños y niñas de hoy crezcan mirando el mundo con las gafas de la igualdad. Desgraciadamente existen muchos adultos que aún no las llevan puestas. Por eso y por mil motivos más, PARAMOS. Hoy toca salir a la calle y dejar bien claro que un trabajo tiene el mismo valor tanto si lleva la firma de un hombre como la de una mujer. En este segundo 8M paramos con el deseo de escribir en morado los 365 días del año.

Mayka Santana

Yo he visto cosas que no creeríais (en pleno siglo XXI). He visto a políticos mamarrachos diciéndole a la mujer lo que tiene que hacer con su cuerpo en aras de "salvar las pensiones" o defendiendo la gestación subrogada y esa patochada que llaman "feminismo liberal". He visto a la ultraderecha cargando contra los derechos de las mujeres y exigiendo a PP y Cs que asuman sus postulados si quieren su apoyo. He visto manadas de violadores quedar impunes. Y sigo viendo pocos avances en materia de igualdad y asesinatos machistas. Lo poco conseguido se perderá como lágrimas en la lluvia si no luchamos. Por eso este 8M, la huelga es más necesaria que nunca.

Nair Cuéllar

El Día Internacional de la Mujer aparece en el calendario desde 1975, pero fue en 2018 cuando caló en la sociedad. Movimientos como el 'me too' nos hicieron despertar y celebramos la primera huelga general feminista, era hora de decir "basta". Quien nunca ha padecido un determinado mal no puede llegar a comprenderlo, puede empatizar, pero nunca lo entenderá realmente. Es lo que sucede en nuestro caso, solo las mujeres sabemos qué significa serlo. Aprendemos desde pequeñas a convivir con el miedo: "Ten cuidado", "no vuelvas tarde", "si vas con un amigo puedes, si no mejor que no"; a saber llevar la molestia que supone pasar al lado de un grupo de chicos o incluso de uno solo, pues van a escupir ¿piropos? que se supone que nos deben gustar; a demostrar constantemente lo que sabemos hacer y a esforzarnos el doble. Y todo eso solo por ser mujeres. Por eso este año, una vez más, decidimos parar. Feliz 8M.

Rocío García

El feminismo es una largo camino para conseguir una sociedad justa en la que se nos reconozca a todos y a todas por igual. Una lucha por la erradicación del patriarcado, de la violencia machista, del techo de cristal, de la brecha salarial, la precariedad laboral, los micromachismos. El 8M es una herramienta para lograrlo, un pulso al sistema actual para alcanzar y defender nuestro derecho a ser. Y también el tuyo.

Maria López

La ràbia davant de la injustícia ens ha fet despertar. Ningú ens pot negar la legitimitat d'aquesta ràbia. Però no ens quedarem aquí només sentint-la. La ràbia ens ha donat ulls per veure i paraules per dir el que cal, sabem allò que ens correspon i ho agafarem. No volem llevar-li res a ningú; però ningú ens podrà llevar el que és nostre. No fa falta enumerar les discriminacions de segles que encara avui, i segur que també demà, haurem de patir. La diferència és que alguna cosa ha canviat i no farem ni una passa enrera. Cada 8M ens fa més fortes, cada 8M ens refermem: no renunciarem a res.

Raquel Galán

El 8M es para mí un homenaje a mis compañeras de profesión. Es acudir a Cort sin prisas, no a una rueda de prensa, sino a una concentración donde nosotras somos las protagonistas y cuyo manifiesto habla de las dificultades de ser mujer y periodista. Más aún siendo madre, con horarios casi imposibles de compaginar con la vida familiar. O amiga, que cuando queda para cenar llega la última por una noticia imprevista. O mileurista, que sufre los precios del alquiler del que tanto escribimos. Aunque el 8M es para todas las mujeres, quiero dedicárselo a quienes comparten estas páginas conmigo.

Anabel Ruiz

Alzar la voz para defender nuestros derechos es más necesario que nunca ante la posible llegada al poder de la derecha trifálica, que amenaza con retroceder, por lo menos, cuarenta años. Tenemos mil y un motivos para salir a la calle hoy: la ley del aborto no se toca, la brecha salarial debe acabar así como el techo de cristal. Quiero vivir en una sociedad en la que no es NO, donde ninguna mujer muera a manos de sus parejas o exparejas y donde no haya cabida para sentencias tan vergonzosas como la de La Manada. Quiero ser libre.

Lourdes Durán

Yo no quiero solo un día para mí por ser mujer. Por mi género, no quiero que me den veinticuatro horas. Reclamo todos los días para nosotras. Elijo todo el tiempo para las mujeres.
Y quiero un 8 de marzo lleno de hombres a nuestro lado que entiendan que la diferencia suma en ese día a día que nos hace imprescindibles.
Y quiero todos los días del mundo para que este 8M sea libre para las que harían huelga pero no pueden. Por ser aún más las otras.

Myriam Moneo

Ha sido un año emocionante, ver cómo este movimiento 8M se revuelve en cada rincón de la geografía estatal. Estamos cambiando el statu quo, lo sentimos. Eso sí, creo que en las acciones reivindicativas debemos incluirlos a ellos. La generación youtuber me asusta. Los adolescentes siguen en tropa el sexo impostado del porno o los exitazos del reguetón. Y nos denigra tanto€ Lenguaje y formas sexistas y trasnochadas invaden sus cabezas, las de ellos y las de las mujeres, aún más peligroso. A seguir luchando pues, hagámonos youtubers si hace falta, toca contraatacar a la discriminación y el mal gusto.

Mara García

Hoy hago huelga para defender el derecho a decidir sobre mi cuerpo, a pasear tranquila y despreocupada de día y de noche, a ser valorada -y retribuida- por mis capacidades, a vivir sin miedo. Hoy paro para romper techos de cristal y silencios; para gritar una y otra vez que las conquistas del feminismo son irreversibles hasta acallar las voces de quienes ahora nos las pretenden negar. Hoy tomamos las calles por las que no quieren estar, por las que no pueden estar y, sobre todo, por las que estarán mañana.

Elena Vallés

Tenemos un reto: indagar en nosotras mismas y en las que nos precedieron; gritar contra nuestra supuesta naturaleza, ésa que caciques, jerarcas y religiosos se han encargado de explicarnos; buscar un nuevo lenguaje para nuestra propia vindicación, lejos de las palabras del "opresor". ¿Hasta qué punto queremos renunciar a la sedimentación cultural que nos ha moldeado y definido hasta nuestros días? El feminismo es algo muy profundo. Es también un problema filosófico de lenguaje y pensamiento. Un método de conocimiento. Un arma cargada de futuro si no repite los patrones jerarquizantes del patriarcado y el neoliberalismo. Estos días escucharemos los miedos que tienen algunos ante la previsible caída de la civilización occidental por culpa de unas locas que reclamamos nuestro lugar en el mundo. Somos la alternativa.

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