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La algarroba arranca en Mallorca con más cosecha y precios al alza: el kilo llega a los 50 céntimos

Las altas temperaturas adelantan la maduración y provocan la caída prematura del fruto, en una campaña marcada de nuevo por la falta de mano de obra

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Porreres

La campaña de recogida de la algarroba ya ha comenzado en Mallorca con unas perspectivas algo más favorables que las del año pasado. El sector espera una mayor cantidad de producto y unos precios aproximadamente un 10% superiores, aunque las altas temperaturas de las últimas semanas han acelerado la maduración del fruto y vuelven a complicar la disponibilidad de mano de obra.

Camp Mallorquí inició oficialmente la campaña el pasado 10 de agosto. Su gerente, Aldo Castelli, explica que las primeras previsiones apuntan a una cosecha ligeramente superior a la de la temporada anterior, aunque reconoce que habrá que esperar unas semanas para disponer de datos más precisos. “Las previsiones son que haya un poco más de cosecha, pero lo iremos confirmando en las próximas semanas”, señala Castelli. Uno de los principales problemas vuelve a ser encontrar trabajadores para recoger el fruto. La elevada demanda de mano de obra en otros sectores se suma este año a las condiciones meteorológicas: “Las altas temperaturas propician que la gente no quiera ir a recolectar algarrobas”, explica el gerente de Camp Mallorquí.

Las perspectivas mejoran, sin embargo, por el lado de los precios. Mientras que la pasada campaña se pagaban alrededor de 43 o 44 céntimos por kilo, este año las cotizaciones se sitúan entre los 48 y los 50 céntimos. “Con la mejora del precio parece que irá bien y, si también mejora la cantidad de producto, suponemos que la campaña debería ir mejor”, apunta Castelli, que recuerda que todavía habrá que comprobar cuánto fruto acaba recogiéndose.

Las sucesivas olas de calor no parecen haber provocado daños importantes en el fruto, aunque sí podrían afectar a su rendimiento. Castelli señala que podría reducirse la cantidad de semilla obtenida por cada kilo de algarrobas. Los primeros agricultores que han salido al campo han detectado una maduración más rápida de lo habitual. En algunos casos, las algarrobas incluso han empezado a caer de los árboles antes de tiempo. “Lo que nos dicen los que ya han empezado a recolectar es que el fruto ha acelerado su maduración y eso ha provocado que en algunos casos haya caído del árbol, algo inusual en esta época del año”, indica. El inicio de la campaña, no obstante, no supone un cambio radical respecto a los últimos ejercicios, ya que tradicionalmente algunos agricultores empiezan a recoger durante la primera semana de agosto. La principal diferencia este año es la presencia de fruto ya caído como consecuencia del calor.

En la Cooperativa Agrícola de Porreres ha comenzado esta semana a recibir las primeras algarrobas. Su gerente, Esperança Mora, augura “una campaña bonita”, con abundancia de fruto aunque de un calibre más fino. “Las algarrobas son muy delgadas, pero habrá cantidad”, explica Mora. Según la gerente, las altas temperaturas han adelantado su maduración. Esta situación puede traducirse en una menor proporción de pulpa, aunque confía en que las algarrobas contengan una buena cantidad de garrofín, la semilla de mayor valor comercial.

Lejos de los precios del ‘boom’

Pese a la mejora de este año, los precios continúan muy lejos de los niveles que alcanzó la algarroba durante el denominado ‘boom’ del producto, cuando llegó a pagarse alrededor de los dos euros por kilo. Castelli recuerda que los productos agrícolas están sometidos a fuertes oscilaciones de mercado y pone como ejemplo lo sucedido en otros cultivos y materias primas como el cacao, el café o la almendra.

El gerente de Camp Mallorquí explica que, cuando los precios permanecen bajos durante un periodo prolongado, parte de las explotaciones se abandonan y cae progresivamente la producción. Si posteriormente la oferta resulta insuficiente para cubrir la demanda, los precios vuelven a subir y se generan tensiones en el mercado.

Tras el extraordinario interés que despertó la algarroba durante los años de precios elevados, la situación se ha normalizado. “La fiebre que había por recolectar la algarroba ya es historia”, reconoce también Esperança Mora. La gerente de la Cooperativa de Porreres confía en que la recuperación de las cotizaciones anime este año a recoger más fruto, aunque considera inevitable que algunas explotaciones vuelvan a quedarse sin recolectar.

El adelanto de los ciclos agrícolas es otro de los cambios que el sector observa cada vez con mayor claridad. Mora recuerda que hace dos décadas la campaña de la algarroba comenzaba alrededor del 1 de septiembre, mientras que actualmente el fruto puede estar preparado mucho antes. “Ahora ya podríamos empezar a finales de junio”, señala. Un adelanto que, según destaca, también se está produciendo en otros cultivos de Mallorca.

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