Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Capturan más de 3.200 ‘banyarriquers’ en los encinares de la Comuna de Bunyola

El Ayuntamiento y el Servicio de Sanidad Forestal han instalado cerca de 900 trampas en este espacio natural de la Serra de Tramuntana

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Jaume Mateu Verdera

Jaume Mateu Verdera

Bunyola

Las trampas repartidas por el interior de la Comuna de Bunyola han permitido capturar este año un total de 3.213 ejemplares de ‘banyarriquer’, un escarabajo que perfora la madera y se ha convertido en una de las principales amenazas para los encinares de Mallorca.

El Ayuntamiento de Bunyola y el Departamento de Sanidad Forestal han dado por finalizada la campaña anual de control de este insecto, cuyo nombre científico es Cerambyx cerdo. Los resultados corresponden a los dos recuentos oficiales realizados durante la temporada.

La actuación se ha concentrado en la Comuna, un espacio protegido de gran valor ambiental y paisajístico situado en plena Serra de Tramuntana. El objetivo es reducir la elevada presencia del insecto y evitar que continúe debilitando las encinas de la zona.

Cerca de 900 trampas en sa Comuna

El Ayuntamiento ha colocado 93 trampas entre los kilómetros 5 y 7 de la pista de la Comuna, donde se han capturado 1.155 ejemplares.

Por su parte, el Departamento de Sanidad Forestal ha desplegado una red mucho más amplia, formada por 800 trampas distribuidas en el interior del bosque. Estas instalaciones han permitido atrapar otros 2.058 insectos.

En total, las dos administraciones han instalado 893 trampas y han retirado más de 3.200 ejemplares adultos durante la campaña.

El ‘banyarriquer’ excava galerías en el interior de la madera, debilita progresivamente los árboles y favorece la aparición de hongos y podredumbres. Los daños pueden terminar provocando la caída de ramas e incluso de troncos.

Aunque se trata de una especie protegida en Europa, su elevada densidad en Mallorca ha obligado a autorizar medidas excepcionales de control. El Govern amplió en marzo de 2026 estas actuaciones a todos los municipios de la isla después de detectar que el insecto se estaba extendiendo más allá de la Serra de Tramuntana.

Trampas con vino, azúcar y sal

La campaña de Bunyola utiliza un sistema tradicional de trampeo elaborado con productos sencillos y naturales. El cebo se prepara con un litro de vino y 300 gramos de azúcar, que se dejan fermentar durante 48 horas.

El olor dulce del vino fermentado atrae a los insectos hasta el interior de la trampa. En el recipiente también se introduce una mezcla de un litro de agua y 300 gramos de sal, que actúa como conservante hasta que los técnicos vacían las instalaciones y realizan el recuento.

El consistorio ha destacado que este método permite actuar de una forma sostenible y respetuosa con el entorno. La campaña busca mantener bajo control la población del ‘banyarriquer’ y proteger los encinares de la Comuna, uno de los espacios naturales y patrimoniales más importantes del municipio.

Suscríbete para seguir leyendo

TEMAS

  • Part Forana
  • Mallorca
  • Medio Ambiente
Tracking Pixel Contents