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Una madre denuncia el trato recibido por su hija con autismo en la escuela de verano de Llubí y el Ayuntamiento desmiente las acusaciones

La familia denuncia que una escuela ha castigado injustamente a la menor de cinco años con TEA, mientras que el Ayuntamiento niega haber tenido conocimiento previo del diagnóstico

imagen de la piscina de la escuela de verano de Llubí

imagen de la piscina de la escuela de verano de Llubí / DM

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Palma

Una madre ha denunciado públicamente la situación que, según afirma, vivió su hija de cinco años durante la escuela de verano organizada por el Ayuntamiento de Llubí. La menor, diagnosticada con trastorno del espectro autista (TEA) y TDAH, habría sido castigada en varias ocasiones sin poder participar en el baño de la piscina, una medida que la familia considera "desproporcionada" y especialmente perjudicial debido a las altas temperaturas registradas durante esos días.

La madre, que ha pedido ocultar su identidad, asegura que su hija “permanecía a la sombra mientras el resto de los niños disfrutaban de la actividad acuática”. A su juicio, este tipo de castigo resulta especialmente “inadecuado para una niña de cinco años con necesidades educativas especiales”. Asimismo, sostiene que había informado días antes de que su hija era autista y había solicitado que tuvieran especial cuidado con ella.

Sin embargo, la mayor polémica, según explica la denunciante, se produjo cuando acudió a pedir explicaciones al Ayuntamiento. La madre afirma que, lejos de recibir una respuesta conciliadora, le manifestaron que, “si no estaba de acuerdo con la forma en la que castigaban a su hija, podía sacarla de la escuela de verano” y que, además, "les haría un favor a todos los monitores". Unas palabras que asegura haber vivido como “una humillación" y que considera una muestra de falta de sensibilidad hacia su hija y hacia su familia.

En su denuncia pública, la madre reclama que se investiguen los hechos y que se adopten medidas para evitar que otros menores con necesidades educativas especiales vivan situaciones similares. Además, sostiene que las escuelas de verano deben ser espacios inclusivos donde los niños con autismo o TDAH reciban apoyo y comprensión en lugar de medidas disciplinarias que supongan su exclusión de determinadas actividades.

El Ayuntamiento de Llubí desmiente las acusaciones

Por su parte, la alcaldesa de Llubí, Magdalena Perelló, ofrece una versión diferente de lo ocurrido. Según explica, durante el proceso de inscripción, “la familia no informó de que la menor tuviera un diagnóstico de autismo durante el proceso de inscripción y únicamente tuvieron conocimiento de ello cuando la madre acudió a presentar sus quejas”.

La regidora sostiene que, de haber conocido esa circunstancia con anterioridad, el Ayuntamiento habría “intentado incorporar monitores especializados para atender mejor a la niña".

Respecto al castigo en la piscina, Perelló afirma que la menor fue apartada del baño durante dos jornadas porque, presuntamente, “había agredido de forma reiterada a otra compañera”. Según indica, la niña permaneció en una zona de sombra mientras el resto del grupo realizaba la actividad. No obstante, la madre asegura haber hablado con la madre de la niña que supuestamente habría sido agredida por su hija, y afirma que esta le trasladó que dicha versión "era mentira".

La alcaldesa también asegura que la madre acudió a las instalaciones con una actitud "desafiante y amenazante", reclamando explicaciones y advirtiendo de que denunciaría públicamente lo sucedido. Asimismo, señala que el Ayuntamiento está valorando acudir a la Policía en caso de que los hechos deriven en un procedimiento judicial.

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