Polémica municipal
Esquerra Oberta acusa a la alcaldesa de Bunyola de “amparar conductas intimidatorias” tras la polémica por el asedio a un edil
La formación denuncia una “gravedad institucional extrema” y defiende que exigir el cumplimiento de las ordenanzas es una obligación democrática

La alcaldesa de Bunyola, Marian Serralta, en el centro durante un acto institucional. / Jaume Mateu
Esquerra Oberta de Bunyola (EOB) ha cargado duramente contra la alcaldesa del municipio, Marian Serralta, del PP, por sus recientes declaraciones en relación con el asedio al domicilio de un representante público, en las que, según la formación, se pretende normalizar este tipo de conductas y justificar las agresiones verbales sufridas bajo el argumento de una supuesta “provocación” a la que aludió la alcaldesa popular en declaraciones a este diario.
En un comunicado, EOB considera que las palabras de la primera edil suponen una “gravedad institucional extrema”, al entender que la máxima autoridad municipal debe garantizar la seguridad y los derechos de toda la ciudadanía, y no “amparar públicamente conductas intimidatorias”. En este sentido, critican especialmente que se haya afirmado que “la gente tiene la mecha corta” ante la fiscalización política, lo que califican como una “claudicación institucional” que pone en riesgo los valores democráticos.
La formación defiende que su actuación se ha limitado a exigir el cumplimiento de la normativa vigente, una obligación que, subrayan, corresponde a la oposición dentro de un sistema democrático. “Coaccionar a quien fiscaliza es un ataque directo al pluralismo político”, sostienen.
Asimismo, EOB rechaza las declaraciones de la alcaldesa en las que aseguraba que no era necesario permiso para instalar televisores en la vía pública durante el Mundial, al considerarlo una “costumbre cultural”. Para el grupo municipal, esta afirmación constituye una “falsedad jurídica inadmisible” y recuerda que las ordenanzas municipales no contemplan este tipo de instalaciones.
En concreto, citan la Ordenanza de Ocupación de la Vía Pública (BOIB núm. 95, 2022), cuyo artículo 25.1 limita los elementos autorizables a mesas, sillas, sombrillas, rótulos y estufas, sin incluir pantallas o televisores. Además, el artículo 23.8 prohíbe expresamente el uso de mobiliario no previsto en la normativa, mientras que la utilización de televisores sin dispositivos homologados vulneraría la ordenanza sobre contaminación acústica.
EOB también cuestiona que la alcaldía pueda establecer “excepciones verbales” a las normas, insistiendo en que la ley “no es negociable” ni puede adaptarse a conveniencias políticas. “Hacerlo supone una clara dejación de funciones”, advierten.
La formación concluye denunciando lo que considera una deriva “populista” que pide tolerancia ante la ilegalidad y que, además, “culpa a la víctima” de episodios de insultos homófobos, amenazas y lanzamiento de petardos. “La violencia y el incivismo no se pueden justificar nunca, y menos desde un altavoz institucional”, remarcan.
Finalmente, Esquerra Oberta de Bunyola reitera que el equipo de gobierno tiene la obligación de velar por el derecho al descanso, la libre circulación y la seguridad de los cargos públicos, y asegura que continuará ejerciendo su labor de control “con responsabilidad y rigor” en defensa del respeto a la legalidad y la convivencia democrática.
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