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Dos árboles de más de medio siglo en peligro: los vecinos se movilizan para salvarlos

El solar en el que se ubicará la futura Unidad Básica de Salud de la Colònia de Sant Jordi alberga dos pinos de Alepo cuya protección no está contemplada en el proyecto

Solar de la Colònia de Sant Jordi donde está prevista la construcción de la nueva Unidad Báscia de Salud.

Solar de la Colònia de Sant Jordi donde está prevista la construcción de la nueva Unidad Báscia de Salud. / .

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Maria López

Maria López

Colònia de Sant Jordi

En plena ola de calor, los vecinos se movilizan para salvar a sus principales aliados contra el cambio climático: los árboles. Está pasando en la Colònia de Sant Jordi. El proyecto de la nueva Unidad Básica de Salud (UBS) de la localidad salinera ha hecho saltar las alarmas: el solar cedido por el Ayuntamiento de ses Salines al Ib-Salut cuenta con varios pinos que tienen más de medio siglo de vida y cuya conservación no está contemplada en el proyecto. Vecinos y simpatizantes han recogido un centenar de firmas con la intención de pedir tanto al Consistorio como al Ib-Salut que reconsidere la decisión.

Dos Pinus halepensis de ocho metros de altura

La nueva equipación sanitaria se situará en la calle Sol esquina calle Luna. El solar alberga dos pinos de Alepo (Pinus halepensis) “magníficos”, de más de cincuenta años y ocho metros de altura, y una palmera Washingtonia, según explica Pep Amengual, biólogo y vecino de la Colònia de Sant Jordi. “Son los únicos árboles en la zona que permanecen en pie, y sobreviven como el resto de la vegetación del pueblo en solares sin edificar o en jardines de casas particulares. El pueblo no cuenta con espacios arbolados y públicos, salvo en la zona del Puerto, y el Ayuntamiento de ses Salines no lleva a cabo una política activa de siembra de arbolado urbano”, refiere.

Los vecinos implicados en esta reclamación presentaron el pasado mes de mayo en el Ib-Salut las firmas recogidas junto a una petición para la salvaguarda de los pinos y su incorporación en el proyecto arquitectónico. El Ib-Salut respondió a la demanda argumentando motivos de carácter técnico y arquitectónico para justificar la eliminación de los árboles. También señalaron que “en aplicación de los principios de sostenibilidad ambiental, se prevé la incorporación en el proyecto de medidas de compensación ecológica” el proyecto incorporaría la plantación de nuevos ejemplares arbóreos de porte importante “en un emplazamiento cercano adecuado”.

Para Amengual, la respuesta dista mucho de ser satisfactoria: “No se indicaba ni cuantos árboles se iban a sembrar, de qué especies, ni cuándo se iba a hacer ni dónde. Es necesario indicar que la sustitución de árboles maduros autosuficientes por plantones de jardinería es una pobre medida ambiental, que no compensa ni de lejos los servicios ambientales prestados por el arbolado urbano maduro y supone gastos de jardinería, cuidados y riegos. No mejora el balance ambiental global ni de lejos, a pesar de los deseos expresados por el Ib-Salut.”

Árboles urbanos: un valor patrimonial, social, cultural y ambiental

Sin embargo, la respuesta del Ib-Salut permitió saber que el Ayuntamiento de ses Salines no había cedido el solar en su totalidad sino solo el 50% del mismo, “con pésimo criterio”, ya que era la parte arbolada, no la carente de vegetación. Esta nueva información hizo que los vecinos realizaran una nueva petición a las administraciones implicadas: “Se cursó una petición dirigida al Ayuntamiento de ses Salines por una parte, y al Ib-Salut por otra pidiendo urgentemente la permuta del 50% del solar arbolado por el 50% del solar sin vegetación de interés. A día de hoy, no hemos recibido respuesta alguna ni por parte del Ib-Salut ni por parte del Ayuntamiento de Ses Salines a este nuevo requerimiento”.

Según detalla Amengual, los vecinos reiteran su voluntad de diálogo con el Ib-Salut y el Ayuntamiento de ses Salines para para poder discutir de forma participativa y democrática el proyecto, y encontrar una solución arquitectónica que permita salvar a los árboles. “El vecindario no se opone al UBS, al contrario, pide firmemente que se tengan en cuenta las consideraciones ambientales y se respeten los árboles urbanos por su valor patrimonial, social, cultural y ambiental, y como proveedores de servicios, tal como debe ser en una sociedad moderna y ambientalmente formada”.

En este sentido Amengual detalla que los árboles son completamente autosuficientes y que no consumen ni horas de trabajo ni recursos del Ayuntamiento. “A cambio proveen de servicios medioambientales, dando cobijo y sustento a diversas especies de aves que crían o se refugian en ellos. Además, insiste “proveen sombra y frescor a un vecindario que carece por completo de arbolado municipal alguno”.

Los pinos de la UBS en el pleno

La cuestión de la salvaguarda de los pinos llegó hasta el pleno municipal del pasado 10 de junio, según ha podido saber el biólogo y vecino de la Colònia de Sant Jordi: “La oposición preguntó por esta cuestión y la respuesta del equipo de gobierno fue que no se iba a realizar el cambio de solar porque ello supondría retrasar el proyecto hasta 2030. Argumentaron que cualquier nuevo trámite supondría una demora en la construcción bien porque tendría que rehacerse el proyecto o para hacer la permuta. Es decir, el calendario electoral es el que decide la política ambiental del Ajuntamiento de ses Salines”, sentencia Amengual.

Vecinos de Peguera se movilizan para salvar los pinos del solar donde se quiere construir la UBS.

Vecinos de Peguera se movilizan para salvar los pinos del solar donde se quiere construir la UBS. / .

El caso de Peguera

Los pinos de Alepo de la Colònia de Sant Jordi no son los únicos ejemplares que peligran como consecuencia de la construcción de una UBS. Amengual explica que vecinos de Peguera también se están organizando para evitar la pérdida de arbolado urbano que conllevaría construir este equipamiento en un solar situado entre las calles Monte y Romana.

Amengual, que ha mantenido contactos con este colectivo, explica que «los vecinos consideran que llevar a cabo esta obra en uno de los pocos lugares del interior con árboles es una pésima solución. Consideran que hay otros locales o solares que no dañan arbolado urbano y que serían perfectamente aptos para ubicar el nuevo ambulatorio». Apunta que ya han comenzado las movilizaciones y la recogida de firmas -unas 130- y han solicitado al Ayuntamiento de Calvià que comparta el proyecto e informe de los árboles afectados por el mismo.

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