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MEDIO AMBIENTE

Jordi Oliva, coordinador de Aliança Mar i Terra: “Regenerar Mallorca pasa por aliviar la sensación de saturación”

El coordinador de esta alianza inédita defiende una regeneración integral de la isla basada en la cooperación entre entidades, administraciones y sectores económicos

Jordi Oliva es el coordinador de la Aliança Mar i Terra de Mallorca.

Jordi Oliva es el coordinador de la Aliança Mar i Terra de Mallorca. / Aliança

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Rosa Ferriol

Rosa Ferriol

Palma

La Aliança Mar i Terra nace con la voluntad de conectar por primera vez proyectos marinos y terrestres para dar una respuesta conjunta a la crisis ambiental y social de Mallorca. Su coordinador, Jordi Oliva, defiende que la isla debe entenderse como un ecosistema vivo, desde el Puig Major hasta el fondo del mar, y advierte de que la regeneración pasa por aliviar la sensación de saturación que arrastra la población.

La Aliança Mar i Terra de Mallorca se presenta como una unión “sin precedentes” en la isla. ¿Qué ha tenido que pasar para que siete entidades del tercer sector hayan dado este paso conjunto ahora?

Las conversaciones para crear esta Aliança empezaron entre 2020 y 2021, al constatar que los retos ambientales y sociales que afrontamos en la isla son complejos y están profundamente interrelacionados. Por eso, no es posible abordarlos de forma individual desde cada entidad. El tercer sector trabaja todavía de manera muy fragmentada y, hasta ahora, nunca se habían unido proyectos marinos y terrestres. Ese fue otro de los motivos que nos llevó a plantear esta unión: construir una visión más integral y poder trabajar en la regeneración global de la isla.

Hablan de un “punto de inflexión histórico” para la isla. ¿Cuáles son los síntomas más evidentes de que Mallorca ha llegado a un límite crítico?

Hay un componente muy importante, que es la sensación de saturación que tiene la población de la isla. Esa percepción no es nueva: viene de atrás y responde a muchas presiones acumuladas sobre el territorio y el medio ambiente, pero también está muy vinculada a la crisis social. Las conversaciones iniciales se remontan a la época de la Covid, aunque no fue hasta noviembre de 2022 cuando nació el grupo motor que ha impulsado esta propuesta de regeneración a escala de isla.

La Aliança quiere reinterpretar cómo los humanos nos relacionamos con el entorno. ¿Qué relación con el territorio habría que dejar atrás y cuál habría que construir?

Lo importante es entender la isla como un ecosistema vivo. Tenemos que dejar atrás una relación basada en ver el territorio como un espacio del que podemos extraer recursos, y empezar a preguntarnos qué podemos aportar para recuperar y fortalecer ese ecosistema. No se trata solo de plantear una visión más tradicional de conservación de lo que ya tenemos, sino de ir un paso más allá: pensar cómo podemos regenerarlo.

Jordi Oliva, en el centro, durante la presentación de la Aliança Mar i Terra de Mallorca.

Jordi Oliva, en el centro, durante la presentación de la Aliança Mar i Terra de Mallorca. / Aliança

¿Cómo se puede regenerar?

Hemos trabajado con un proyecto piloto, el Projecte Pilot Blau, que ya va por su tercer año y que nos ha servido como un laboratorio de intervención a escala real. El objetivo ha sido conectar la reforestación de praderas de posidonia con la reducción de los contaminantes agroquímicos que llegan al mar desde las fincas. Es fácil de entender: para impulsar la regeneración de los ecosistemas marinos a través de la reforestación de praderas de posidonia, es clave mitigar las presiones que provocan su degradación. Uno de los factores más importantes son las aguas contaminadas por nitratos, fertilizantes e insecticidas. Por primera vez, entidades marinas y terrestres han trabajado juntas siguiendo un mismo hilo conductor: esa gota de agua que cae en el Puig Major y llega al mar a través de los torrentes. Esa conexión ha permitido impulsar cambios en tierra para reducir las presiones sobre el entorno marino. A través del Projecte Pilot Blau, hemos acompañado a más de 30 fincas en su transición hacia el cultivo ecológico, dejando atrás el uso de productos agroquímicos. Eso ha permitido evitar que parte de esos químicos acaben llegando al mar. Al mismo tiempo, las entidades marinas han trabajado en la reforestación de más de 260 fragmentos de posidonia en distintas plantaciones piloto, con el objetivo de estudiar qué técnicas se adaptan mejor a los cambios de temperatura y a los temporales. El proyecto se ha centrado en la costa norte, con plantaciones en Cala Murta y en Aucanada. El mayor aprendizaje del proyecto piloto ha sido establecer qué criterios deben tenerse en cuenta para diseñar proyectos transversales entre entidades. El Projecte Pilot Blau arrancó en 2024 y finalizará en abril de 2027.

El Projecte Pilot Blau conecta restauración marina, agricultura regenerativa y tratamiento natural de aguas residuales. ¿Por qué es importante intervenir al mismo tiempo en tierra y mar?

Porque forman parte de un mismo ecosistema. Insistimos mucho en mostrar la conexión entre mar y tierra, y en no trazar una línea divisoria en la cota cero. Muchas veces, cuando se llega al mar, se pierden figuras de protección: hay parques naturales que, al alcanzar la línea de costa, dejan de tener continuidad en el ámbito marino, por ejemplo en lo que respecta a determinadas funciones ecosistémicas. El agua que cae en el Puig Major y baja por los torrentes es la misma que acaba llegando a la posidonia. Por eso es esencial abordar en origen las medidas que afectan a los ecosistemas marinos. Muchas de las presiones que sufren estos ecosistemas provienen de tierra, y de ahí la importancia de adoptar una mirada más amplia. Nosotros entendemos el territorio como un continuo que va desde el Puig Major hasta los mil metros de profundidad. No nos detenemos en la playa. El objetivo es replicar este mismo modelo en otras zonas de la isla.

La Aliança reúne entidades del mundo marino, la agroecología, la soberanía alimentaria y la conservación. ¿Por qué es imprescindible conectar todos estos ámbitos?

Es clave porque, para construir una Mallorca más resiliente, es necesario alinear a todos los actores. Hemos empezado por el tercer sector para garantizar el retorno natural y recuperar funciones del ecosistema que se están perdiendo. Para afrontar retos como la crisis hídrica, es imprescindible involucrar a todos los sectores. Una propuesta de regeneración a escala territorial necesita muchos actores y muchos grupos trabajando de forma coordinada. Ante retos complejos, se requiere la unión y la colaboración de todas las entidades. Se trata de incorporar todas las miradas y de construir un enfoque integral para la regeneración de la isla. Hemos empezado por el retorno natural de los ecosistemas marinos y terrestres, pero también será necesario involucrar al sector privado y al sector público para mejorar el retorno social y económico, entre otros aspectos.

¿Qué compromisos concretos esperan de las administraciones y del sector económico?

Con el plan estratégico que hemos planteado, todavía en fase de propuesta, queremos empezar a involucrarlos a partir de otoño para trazar una estrategia conjunta. Esta colaboración es muy necesaria porque el tercer sector tiene un ámbito de actuación determinado, mientras que el sector público debe liderar desde el suyo. Solo así podremos construir una estrategia compartida y coordinada.

Aplican la metodología de los 4 Retornos de Commonland: inspiración, retorno social, retorno natural y retorno económico. ¿Cómo se traducirá esto en acciones medibles sobre el territorio?

Los 4 Retornos son un marco metodológico desarrollado por la entidad internacional Commonland, que trabaja para ayudar a planificar y evaluar de manera integral la restauración de territorios. En lugar de medir el éxito únicamente en términos económicos, este sistema permite auditar el impacto en cuatro ejes simultáneos. Esos cuatro ejes son también la base sobre la que construimos nuestra propuesta: el retorno de la inspiración, que consiste en recuperar el sentimiento de orgullo y pertenencia al territorio; el retorno social, vinculado a la cohesión de la sociedad; el retorno natural, centrado en la recuperación de la biodiversidad y de las funciones ecológicas; y el retorno financiero, que busca impulsar una actividad económica realmente sostenible

¿Es posible hablar de regeneración sin abrir el debate sobre el modelo económico de Mallorca basado en el turismo?

Muchas veces caemos en un monocultivo turístico, con los riesgos que eso puede implicar y la poca resiliencia que puede aportar al territorio. Se trata de avanzar hacia una forma distinta de entender la economía: dejar de verla como un proceso meramente extractivo y empezar a plantear cómo todas las actividades que se llevan a cabo pueden generar un impacto positivo en la isla. No se trata solo de extraer recursos del territorio, sino de conseguir que la actividad de todos los sectores también contribuya a regenerarlo y a sumarle valor.

¿Cómo resumiría, en pocas palabras, qué significa regenerar Mallorca “de la montaña al mar”?

Significa cuidar esa gota de agua que nace en la Serra y acompañarla en todo su recorrido, involucrando a todas las personas y territorios por los que pasa este recurso para que llegue al mar de la forma más saludable posible.

Dentro de cinco o diez años, ¿qué tendría que haber cambiado en Mallorca para poder decir que la Aliança ha sido útil?

Una de las transformaciones más importantes sería recuperar un sentimiento de orgullo de la sociedad hacia la isla. Eso significaría haber recuperado funciones ecosistémicas que se están perdiendo y, al mismo tiempo, haber dejado atrás esta sensación generalizada de saturación. También implicaría haber conseguido adecuar el modelo socioeconómico a los límites reales de la isla. En definitiva, regenerar Mallorca pasa por aliviar esa sensación de saturación y recuperar el sentimiento de pertenencia al territorio.

Si tuviera que resumir en una frase el cambio de rumbo que necesita Mallorca, ¿cuál sería?

Es necesario abordar de forma conjunta todos los retos ambientales y sociales que tenemos, involucrando a todos los actores y trabajando de manera colaborativa.

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