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La emoción de los Cavallets vuelve a tomar las calles del Convent de Artà

Los alumnos de Sant Bonaventura recorrieron las calles del Convent en una de las tradiciones más singulares y arraigadas de Artà.

VÍDEO | Los Cavallets de Artà danzan en honor a San Antonio de Padua

Rosa Ferriol

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Biel Capó

Biel Capó

Artà

Si hay una tradición que perdura al paso de los años con total fidelidad a sus orígenes, es la de las ancestrales danzas que interpretan los Cavallets de la barriada del Convent de Artà. Ayer, con un día de adelanto respecto a su cita habitual, la víspera de San Antonio de Padua, festividad que se celebra el 13 de junio, los quince jóvenes alumnos del colegio Sant Bonaventura volvieron a salir a la calle para danzar por las céntricas vías de la barriada.

Se trata de una tradición que ha permanecido fiel a sus raíces desde su implantación en Artà con la llegada de los frailes franciscanos de la Tercera Orden Regular de San Francisco (TOR). Poco ha cambiado de esta antigua manifestación cultural, documentada en el municipio ya en el siglo XIX.

Quizás la modificación más significativa llegó en 2015, cuando las niñas se incorporaron por primera vez a las danzas. Sin embargo, la grandeza de esta tradición y el creciente interés que despierta entre los vecinos radican en la ilusión y el entusiasmo que ponen los jóvenes del colegio Sant Bonaventura. Tras participar en la carroza de los Angelitos que acompaña a San Antonio de Padua, tienen la oportunidad de convertirse en Cavallets, un anhelo que muchos niños y niñas de la barriada esperan con ilusión.

Carroza

Este año no fue una excepción. A pesar de un pequeño contratiempo organizativo que impidió que la carroza del santo y su corte celestial recorrieran algunas de las calles previstas, al no haberse solicitado previamente la retirada de vehículos en los tramos más estrechos del itinerario, la celebración continuó con normalidad. La numerosa comitiva de vecinos y visitantes siguió buena parte del recorrido acompañando a los Cavallets, que no dejaron de danzar en plazas y esquinas.

Los bailarines actuaron divididos en dos grupos, uno delante y otro detrás de la carroza, reencontrándose continuamente a lo largo del recorrido. Todo quedó en una simple anécdota que, en ningún momento, empañó una de las tradiciones más singulares y arraigadas de Artà.

Los Cavallets volverán a interpretar sus danzas en el interior del templo durante la festividad de San Antonio de Padua, conocido popularmente como Sant Antoni dels Albercocs.

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