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Patrimonio

Unos vecinos descubren entre la maleza el pasado islámico y talayótico de Esporles: «La gente sólo veía un montón de piedras»

La pasión por la arqueología de un matrimonio 'esporlerí' desembocó el pasado mes de marzo en el descubrimiento de una gran estructura de época islámica y de otra talayótica en el entorno del pueblo

Esta semana, se reunieron con técnicos del Consell para exponerles sus hallazgos, que han sido ratificados por conocidos arqueólogos de la isla

Joan Maiol y Antònia Galiana, dibujando la planta del yacimiento talayótico hallado en Esporles.

Joan Maiol y Antònia Galiana, dibujando la planta del yacimiento talayótico hallado en Esporles. / DM

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Iñaki Moure

Iñaki Moure

Guillem Castanyer y Antònia Galiana, vecinos de Esporles, son un matrimonio «arqueológicamente bien avenido», como les gusta autodefinirse en broma. Siempre les había gustado ir de excursión y todo lo relacionado con el patrimonio. Poco a poco, se aproximaron como aficionados al mundo de la arqueología, a la que consagran tiempo y viajes.

El pasado mes de marzo, experimentaron, junto con su amigo Joan Maiol, la alegría, la emoción y la adrenalina que siempre implica descubrir algo que hasta la fecha desconocía la sociedad. Para hacerlo, no tuvieron que desplazarse muy lejos de su Esporles natal. Recorriendo los alrededores de Bellavista, dieron con dos yacimientos singulares, ocultos entre la maleza.

Lo hicieron en días sucesivos. Primero, el 13 de marzo, una monumental estructura de época islámica. Y, después, el 18 de ese mismo mes, una construcción ceremonial de época talayótica. Unos hallazgos cuya trascendencia fue corroborada posteriormente por arqueólogos profesionales con los que suelen colaborar, como Jaume Deyà y Javier Aramburu. También les ayuda la hermana de Galiana, Catalina.

Al descubrir estos yacimientos sentimos sorpresa, porque la verdad es que está bien cerca del pueblo. Pero si uno no tiene las inquietudes que tenemos lo normal es que le pase desapercibido. La mayoría vería un ‘claper’, un montón de piedras y ya está

Guillem Castanyer y Antònia Galiana

«Al descubrir estos yacimientos sentimos sorpresa, porque la verdad es que está bien cerca del pueblo. Pero si uno no tiene las inquietudes que tenemos lo normal es que le pase desapercibido. La mayoría vería un ‘claper’, un montón de piedras y ya está», explican.

Técnicos insulares

El pasado lunes, se reunieron con el técnico y arqueólogo del departamento de Patrimonio del Consell de Mallorca Ferran Tarongí en el área recreativa de Son Tries. Allí, le acompañaron en una ruta por los distintos lugares descubiertos.

«Nuestra iniciativa particular como aficionados igual ayuda a destapar un capítulo de la historia del pueblo de Esporles hasta ahora desconocido», relatan en el perfil de Facebook ‘Caçadors de geodèsics. Exploració Arqueològica i Patrimonial’.

En declaraciones a este diario, Castanyer explica que hace años que ellos se planteaban que en esa zona de Bellavista podía haber algo. Se fijaron, dice, en que en las marjades había piedras de grandes dimensiones y pensaron en que eso podía ser una señal de que se había reutilizado material de época prehistórica.

Así que se decidieron a recorrer esa zona de acceso complicado y con vegetación abundante. Cuando llevaban sólo dos días inspeccionando el lugar, algo les llamó la atención. Era una gran estructura, con restos diseminados de cerámica. Se pusieron en contacto enseguida con el arqueólogo Deyà, quien les confirmó que se trataba de piezas de época islámica. No sólo eso. Esa construcción que les había llamado la atención databa de esa misma época y posiblemente se tratase de una torre de defensa, les aseguró.

«Vivimos ese momento con una mezcla de entusiasmo y alegría. Hay que pensar que, cuando se produjo la ‘Reconquesta’ de Mallorca se borró la huella islámica y hoy en día poca gente lo recuerda. Se obvia mucho el sufrimiento de los que fueron desterrados de una tierra que era la suya», expone Castanyer.

Estos hallazgos quizás han sido los más mediáticos, pero no los únicos que ha protagonizado este grupo de aficionados a la arqueología. Otro de las más recientes se produjo, en Can Xiu, cerca del yacimiento de Son Fornés, cuyo alcance deberá ser valorado por los arqueólogos.

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