El coste de producir cereal en Baleares se dispara 87 euros por hectárea en solo un año
Asaja cifra la campaña de cereales y forrajes en 127.000 toneladas, un 7,9% menos que el año pasado, y reclama ayudas urgentes ante el encarecimiento del gasóleo y los fertilizantes

Biel Capó

Asaja ha hecho balance este jueves de la campaña de cereales y forrajes, una campaña marcada por el fuerte incremento de los costes de producción, que se han disparado como consecuencia de la guerra en Oriente Medio. Mientras los gastos se han encarecido de forma notable, los precios de venta se mantienen prácticamente estancados desde hace cinco años. De hecho, Asaja calcula que el coste de producir cereal en Baleares ha subido 87 euros por hectárea en solo un año. La organización agraria calcula que la campaña de este año rondará las 127.000 toneladas, lo que supone un 7,9% menos que en 2025, cuando se cerró con 137.924 toneladas. La producción de cereales se reduce respecto al año pasado, aunque la de forrajes aumenta un 14% respecto a un año normal gracias a las lluvias. El presidente de Asaja, Joan Company, ha resumido que se trata de una campaña “mejor que un año normal”, aunque está condicionada por un aumento de costes “muy importante” que ha llevado a los cereales a trabajar “en números rojos”.
En cereales, Asaja prevé una producción de 49.049 toneladas, con un valor económico estimado de 10,8 millones de euros. Company ha señalado que la avena y el trigo presentan un buen comportamiento, por encima de lo habitual, mientras que la cebada se situará un 7% por debajo de la normalidad, lo que deja el conjunto de la cosecha en cifras similares a las de un año normal.
En cuanto a los forrajes, la organización agraria calcula una producción de 78.009 toneladas, un 14% superior a un año normal, con un valor económico de 12,48 millones de euros. Sin embargo, Asaja advierte de que este incremento podría generar dificultades de comercialización debido a la disminución progresiva de la cabaña ganadera en la isla.
El principal problema, ha incidido Company, está en los costes de producción. Como ejemplo, ha señalado que el trigo en la Lonja de Barcelona estaba a 0,216 euros el kilo en 2021 y actualmente se sitúa en 0,22 euros el kilo, por lo que el precio apenas se ha movido en cinco años. En cambio, la urea, uno de los principales abonos nitrogenados, ha pasado de 0,31 euros el kilo en 2021 a 0,625 euros en mayo de 2026.
Asaja también alerta del fuerte encarecimiento registrado entre mayo de 2025 y mayo de 2026. Según sus datos, el gasóleo ha subido un 51%, el sulfato amónico granulado un 50%, el nitrato amónico un 38% y la urea un 21%. Los servicios técnicos de la organización calculan que los costes de producción se han incrementado en 87 euros por hectárea entre las campañas de 2025 y 2026, una cifra equivalente al 56% de la ayuda de la PAC por hectárea.
Company ha subrayado la importancia de sostener estos cultivos porque ocupan alrededor del 70% de la superficie sembrada y cosechada en Baleares. De las aproximadamente 125.000 hectáreas sembradas en las islas, unas 86.000 corresponden a cereales y forrajes. Según Asaja, mantener este sector es clave para conservar el paisaje agrario, fijar carbono y reducir el riesgo de incendios en tierras abandonadas.
Reclamaciones
Ante esta situación, Asaja reclama que se agilicen las ayudas para afrontar la crisis derivada de la guerra en Oriente Medio. La organización pide al conseller de Agricultura, Joan Simonet, que interceda para acelerar lo máximo posible la llegada de las ayudas del Ministerio de Agricultura como las del Govern. También solicita que se mantengan las ayudas para la adquisición de semillas certificadas de cereal y que las líneas sean fáciles de gestionar y rápidas de cobrar, con menos burocracia.
Otra de las reivindicaciones de Asaja es activar una ayuda al transporte para poder trasladar trigo de Mallorca a la península. Company ha defendido que la isla debe trabajar para recuperar una estructura que permita volver a producir harina en Mallorca, pero ha insistido en que, mientras tanto, es necesario sostener la producción local de trigo, tanto por su papel en la rotación de cultivos como para evitar la pérdida del blat xeixa y otros trigos especiales de la isla.
Jornada de campo
El balance de la campaña de cereales se ha dado a conocer en el marco de una jornada de campo celebrada en Agronatura y dedicada a los ensayos agronómicos de variedades certificadas de cereales, forrajeras y leguminosas. El objetivo de la sesion ha sido dar a conocer a los agricultores y técnicos el potencial productivo y la adaptación de las diferentes variedades a las condiciones de la isla. En este sentido, el conseller de Agricultura, Joan Simonet, ha destacado la importancia de los campos experimentales, que permiten a los agricultores comprobar qué variedades se adaptan mejor a las circunstancias de cada año y a los distintos terrenos. Simonet ha confirmado que la conselleria continuará con el programa de semillas certificadas subvencionadas para que los payeses puedan escoger las variedades con mejor comportamiento. El conseller también ha señalado que, en los últimos años, marcados por los efectos del cambio climático, se está observando un buen comportamiento de variedades locales como la cebada y el haba mallorquina.
Respecto a los sobrecostes, Simonet ha explicado que algunas ayudas ya están en marcha, aunque la línea relativa al gasóleo y los fertilizantes está pendiente de que el Ministerio active su convocatoria para que posteriormente la comunidad autónoma pueda complementarla. Además, ha anunciado una línea de ayudas para los piensos de los animales, que también se han encarecido, y que será presentada al sector en las próximas semanas.
El conseller ha avanzado asimismo que, tras el cierre del grupo Fontanet y la necesidad de sacar trigo hacia la península, el Govern incluirá un cupo específico para facilitar el traslado de trigo de Mallorca a la península dentro de una línea de ayudas al transporte. Simonet también ha anunciado una ayuda extraordinaria para la patata de exportación, que este año ha sufrido importantes problemas, y ha explicado que la conselleria estudia medidas relacionadas con el traslado de algarroba de Ibiza a Mallorca para paliar los efectos de la insularidad.
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