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El sacerdote de Porreres sigue viviendo en el oratorio aunque hace dos meses anunció que se marchaba

Francesc Novella ha sido nombrado vicario de Manacor, pero continúa en el mismo templo que pertenece a Sant Felip Neri, que decidió expulsar al religioso

Novella celebró su última misa en Porreres el día 29 de marzo

Novella celebró su última misa en Porreres el día 29 de marzo

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Redacción

Anunció su marcha, pero no se ha ido. Han pasado casi dos meses desde que el sacerdote de Sant Felip Neri de Porreres, Francesc Novella, diera su última misa en este templo y se despidiera de sus parroquianos, después de ser expulsado por la orden al no cumplir las órdenes de sus superiores, pero el religioso sigue viviendo en estos momentos en este templo religioso, según han confirmado fuentes religiosas.

Estaba previsto que se trasladara a una vivienda de Manacor, pero de momento no lo ha hecho, ya que parece que se está realizando una reforma. Lo cierto es que el sacerdote no se ha marchado de Porreres y no se sabe cuándo lo hará. Su presencia en estos momentos en el oratorio de Porreres ha sorprendido a muchos parroquianos, que no alcanzan a entender cómo es posible que la orden de Sant Felip Neri, que acordó la expulsión de su sacerdote, le permita continuar residiendo en una instalación religiosa que pertenece a la congregación.

El hecho de que ya no pertenezca a esta orden no supone que Novella deje de ser sacerdote, sino todo lo contrario. Ahora ha sido nombrado cura diocesano, lo que supone que en vez de estar bajo las órdenes de la congregación, lo está del obispo de Mallorca, Sebastià Taltavull. Novella ha sido nombrado vicario parroquial de Manacor y ha celebrado varias misas, pero lo que ha llamado la atención es que continúe residiendo en el oratorio de Porreres.

Precisamente, desde que Novella celebrara su última misa, que tuvo lugar el pasado día 29 de marzo, coincidiendo con el 65 cumpleaños del religioso, esta iglesia de Porreres está cerrada al culto. No solo no se celebran misas, sino que ni siquiera se puede visitar, como sí ocurría antes de que los máximos responsables de Sant Felip Neri tomaran la drástica decisión de expulsar al religioso.

Novella fue noticia hace unos meses por el enfrentamiento que mantuvo, en el propio templo de Porreres, con el religioso Andreu Veny, que terminó en los juzgados. Ambos convivieron durante muchos años en este templo, hasta que hubo una discusión entre ambos, que fue comunicada a la superioridad de la orden. Desde Roma se envió a un emisario a Porreres para que investigara los hechos y se tomó una decisión salomónica: los dos religiosos debían marcharse a otras congregaciones, aunque ello supusiera el cierre del oratorio. Veny acató la orden y abandonó Porreres, pero no hizo lo mismo el sacerdote Novella, que decidió quedarse viviendo en el oratorio, aunque ello supusiera que estaba incumpliendo una orden de sus superiores. Cuando los religiosos son nombrados sacerdotes una de las obligaciones que tienen que cumplir es, precisamente, acatar las indicaciones que establecen los superiores. Novella incumplió esta obligación.

Tras el último enfrentamiento entre ambos religiosos, que aún está pendiente de juicio, la orden volvió a intervenir en este conflicto. Esta vez si que se le indicó a Novella que tenía que marcharse de Porreres e integrarse en otra congregación, ya que de lo contrario sería expulsado. Y el sacerdote optó por no marcharse, aunque ello supusiera separarse de la congregación a la que dedicó toda su vida religiosa, ya que él fue nombrado sacerdote, no a través del obispado, sino a través de la orden de Sant Felip Neri. En ese momento consiguió que la Iglesia que dirige el obispo Taltavull le abriera la puerta y le ofreciera incorporarse a la diócesis de Mallorca. Novella aceptó la oferta y fue nombrado vicario parroquial de Manacor.

El cierre de este templo de Porreres, que ha contado durante muchos años con un numeroso grupo de feligreses, ha supuesto que este año varias tradiciones religiosas se hayan interrumpido. Por ejemplo, la procesión del silencio que cada martes santo salía del oratorio de Porreres esta semana santa no ha podido hacerlo. Como tampoco ha podido hacerlo la procesión del jueves santo que cada año pasaba por el oratorio de Porreres, pero que este año no ha hecho este recorrido porque el recinto religioso está cerrado.

La presencia de Novella en el templo de Porreres también está retrasando el anunció del futuro del oratorio. El obispo de Mallorca se ha implicado en esta cuestión, ya que pretende que la iglesia se siga utilizando para el culto religioso, pero no depende de él. Depende de la congregación de Sant Felip Neri, cuya presencia en Porreres data de finales del siglo XIX.

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