AGRICULTURA
La lluvia devuelve el esplendor al albaricoque de Porreres: más producción, mejor calidad y primeros ecológicos en la cooperativa
La Cooperativa Agrícola prevé recolectar entre 15 y 17 toneladas en una campaña adelantada diez días gracias a las lluvias, que han mejorado la vitalidad de los árboles de secano

Biel Capó

La Cooperativa Agrícola de Porreres ya está inmersa en la campaña de albaricoques, una campaña que este año gracias a las lluvias ha arrancado unos diez días antes con las variedades de albercoc primarenc y como novedad, los ecológicos que han sido los primeros en servirse en la cooperativa porrerenca. “La semana pasada ya servimos albaricoques ecológicos, la campaña va muy rápido”, explica ilusionada la gerente Esperança Mora. La previsión es que la producción de este año marcado por las precipitaciones sea superior a la de 2025 y alcance entre las 15 y las 17 toneladas. En la campaña del año pasado se recolectaron entre 13 y 15 toneladas.
De hecho, una mañana en la tienda de la cooperativa es un ir y venir de compradores en busca de los preciados frutos y también de agricultores que les sirven el producto. Uno de ellos es Bernat Sastre, socio de la cooperativa, que este año se ha puesto a cultivarlos en ecológico. “La campaña va bien gracias a las lluvias de este invierno”, explica Sastre, que puntualiza que el gusto del albaricoque ecológico “es un poco más sabroso”.
“La campaña va bien gracias a las lluvias de este invierno”
“Las lluvias han beneficiado a los árboles de secano y eso se traduce en la calidad del fruto”, detalla Mora. “Las precipitaciones han contribuido a que los árboles estén más sanos y el calor de hace unas semanas ha acelerado el proceso. Han tenido sol y humedad que son los dos factores que ayudan a tener una buena producción”, desgrana. Tras varias campañas con la sequía como protagonista, la experta detalla que las lluvias han ayudado a tener unos árboles con más vitalidad. Es verdad que las podas y el mimo que el payés da al árbol son factores clave para tener un buen producto.
En cuanto a las variedades, el primarenc y el ecológico “van a tope”. Ahora ya han llegado unas cuantas cajas de rojo palabra que también habrá muchos esta campaña. Luego será el turno de canino, rojo carlet y galta vermella. Es verdad que el viento quemó una parte del árbol, pero las lluvias posteriores han permitido que “el árbol se sintiera animado y ha vuelto a brotar”. “Ahora los árboles están preciosos”, remarca Mora. Sin embargo, los vendavales han perjudicado a la variedad de canino y murtó. “Habrá menos producción porque cuando tenían la flor, tuvimos episodios de viento”.
“Las lluvias han beneficiado a los árboles de secano y eso se traduce en la calidad del fruto”
Y para gustos, colores. Esperança Mora reconoce que cada albaricoque tiene su momento y un sabor especial. “Para mi, un primerenc es sabrosísimo. El canino de secano es muy bueno y el galta vermella es el número uno”, resume. Siguiendo con las características de cada variedad, la experta describe que el rojo carlet tiene el gusto como a melocotón que te da una sensación muy buena mientras que el galta vermella tiene un punto de acidez que, por ello, es el más apreciado.
Precios
En cuanto a los precios, el kilo se vende a 5.20 euros tanto el convencional como el ecológico. “Debemos intentar pagar el máximo al payés porque si queremos asegurarnos que tengamos albaricoques en unos cuantos años, debemos animar al agricultor. Los últimos años hemos pagado bien al payés y están contentos”, razona la gerente de la cooperativa que remarca que “la gente busca el albaricoque de Porreres. Es una campaña muy guapa, disfrutas porque vienen compradores de toda la isla, te llaman, te pregunta y es un reconocimiento al payés”. Es verdad que “la calidad es crucial” pero Esperança Mora tiene claro que la clave es “mantener la ilusión de comer albaricoques de Porreres”. Para ello, asegura, “es muy importante que las abuelas acudan a comprar con los nietos para que se siga valorando nuestro albaricoque”.
- La demolición de Monport, símbolo de la corrupción urbanística en Mallorca, a la espera de unas correcciones técnicas
- Unos vecinos descubren entre la maleza el pasado islámico y talayótico de Esporles: «La gente sólo veía un montón de piedras»
- Muere Joana Fornés, matriarca del Forn de Baix de Lloseta y del 'cardinal' más famoso de Mallorca
- Plazas, corales y xeremiers: los pueblos de Mallorca afinan una sola voz con ‘La Balanguera’
- Aporte vital al transporte público
- Can Picafort conmemora el 115 aniversario de su creación legal con una conferencia
- El joven payés de Artà, Jaume Tous: «Si ‘fora vila’ no produce, la ciudad no come»
- La fiesta del Rocío de Santa Ponça abandona la pinada y se celebrará en un aparcamiento municipal
