A Javier Truyol le suben un 400% el precio del amarre en el Port d’Andratx: «Nos echan a los que pescamos calamares para poner barcos extranjeros»
El mallorquín lleva 20 años como usuario del puerto y denuncia que la nueva concesionaria, IP3M, los considera "transeúntes" pese a años de uso como base, lo que ha provocado una subida del amarre de su llaüt de 270 a 1.300 euros al mes en temporada baja

Javier Truyol pagaba 270 euros al mes por amarrar su llaüt en el Puerto y ahora le piden 1.300. / Manu Mielniezuk

«Yo pagaba 270 euros al mes por un amarre en temporada baja en el Port d'Andratx y ahora me piden 1.300 por un llaüt. Todos nos tendremos que ir porque no podemos pagar. Expulsan a los que pescamos raons y calamares para poner lanchas y barcos extranjeros», es la denuncia de Javier Truyol.
El mallorquín lleva 20 años como usuario del puerto y es uno de los afectados por las subidas de precios de IP3M, la nueva concesionaria del Port d'Andratx. La medida afecta alrededor de medio centenar de embarcaciones y ante la amenaza del exilio, varios usuarios se han unido para crear la Associació d’Usuaris i Amarristes del Port d’Andratx que acusa a Ports de les Illes Balears (Ports IB), organismo dependiente del Govern, de facilitar su expulsión al no poner freno a las medidas de IP3M.
Tras una turbulenta batalla judicial que se remonta a 2003, IP3M ha asumido definitivamente la concesión del puerto, que hasta ahora había sido gestionado por el Club de Vela Port d’Andratx desde 1968. Con el cambio de gestión, varias embarcaciones que durante años habían sido consideradas de base han pasado a clasificarse como transeúntes, lo que ha provocado incrementos de hasta el 600% en el precio de los amarres.
"Nos tratan como a los turistas que vienen a dejar la barca en el amarre un día", explica Truyol.
Los amarristas critican además las formas de la empresa, que les ha comunicado los cambios con apenas 20 días de antelación y en vísperas del verano, cuando encontrar un amarre en Mallorca es misión imposible.
"Si no se paran estas medidas tendremos que deshacernos de la barca y tendré que dejar de disfrutar del mar. Nos harán desaparecer”, afirma el mallorquín, que añade: "Con 1.300 euros mensuales en menos de dos años tengo un llaüt nuevo, es una barbaridad".
Además, desde la asociación denuncian que el Govern facilita la situación a IP3M en lugar de ponerle trabas.
«Ports IB e IP3M llegaron a un acuerdo para reducir el canon durante tres años, porque los costes salariales de la instalación son superiores a los de otras concesiones. Les han bajado el canon, todo son facilidades», critican. La asociación no descarta acudir a los tribunales por lo que consideran un atropello. Además, desde la asociación denuncian que el Govern facilita la situación a IP3M en lugar de ponerle trabas.
Historia de la concesión
La historia de cómo IP3M se convirtió en la nueva concesionaria del puerto se remonta a 2002, en un proceso que ha atravesado distintos gobiernos de diferentes colores políticos. Ese año finalizó la concesión del Club de Vela tras 34 años y se sacó la gestión de la instalación a concurso.
Durante el Pacte de Progrés, el entonces director general de Litoral, Onofre Rullán, y la consellera Margalida Rosselló adjudicaron la concesión a IP3M, lo que marcó el inicio del conflicto. Sin embargo, apenas un mes después se celebraron elecciones autonómicas y Jaume Matas volvió al poder. El concurso no llegó a cerrarse formalmente, ya que la concesión nunca se llegó a firmar.
En 2005, la nueva Ley de Puertos de Baleares reconoció el derecho de prórroga al Club de Vela. El problema, según el relato judicial, es que Ports IB no resolvió las alegaciones presentadas por los licitadores ni anuló el concurso, lo que mantuvo abierto el conflicto durante años. Finalmente, en 2017 el Tribunal Supremo falló a favor de IP3M, al considerar que tenía derecho a la concesión del puerto, ya que la adjudicación anterior no se ajustaba al ordenamiento jurídico. En 2026 se culmina definitivamente el proceso con la confirmación de la concesión.
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