El problema de los fondeos ilegales
Pollença prepara las playas para el verano con varias embarcaciones varadas en las zonas de baño
La entidad Arrels Marines denuncia que en los últimos días otros dos barcos han encallado en el Moll y el Ayuntamiento admite que la retirada de algunos de ellos será complicada antes de la temporada turística

Un tractor prepara la playa dels Tamarells con un velero varado en la orilla. / Arrels Marines

Al menos tres embarcaciones de grandes dimensiones permanecen varadas en las aguas interiores de la Badia de Pollença mientras las playas de la localidad empiezan a ponerse a punto para afrontar la temporada turística que está a punto de arrancar. Esta situación se hace más evidente en la playa dels Tamarells del Port de Pollença, donde estos días un tractor ha empezado a aplanar la arena mientras en la misma orilla, un velero con apariencia de haber sido abandonado desde hace tiempo, permanece varado a pocos metros de la playa.
Además de esta embarcación, que está en esta situación desde mediados del pasado mes de enero sin que por ahora se vislumbre una solución, en los últimos días otros dos barcos han encallado en distintas zonas del Moll ‘pollencí’, según denuncia la entidad Arrels Marines. Se trata de un velero de dos mástiles que ha aparecido en la zona de Can Cullerassa y de un catamarán que permanece frente al hotel Club Pollentia.
Por otra parte, una lancha motora que también había quedado varada a principios de este mes de marzo finalmente ha sido retirada. Además, el velero que había encallado en la zona de sa Ferradura, en el municipio de Alcúdia, y que procedía del Port de Pollença, donde estaba fondeado de forma ilegal, ha sido retirado estos días por el Ayuntamiento ‘alcudienc’, tal y como ha informado esta institución en las redes, con fotografías del proceso mediante el que los operarios han tenido que trocear la embarcación. Otro velero de grandes dimensiones que se hundió en la zona de Bonaire (Alcúdia) a finales de 2024, permanece fragmentado en el fondo marino, con numerosos residuos esparcidos por el entorno.

Un catamarán varado en la costa ubicada frente al hotel Club Pollentia. / Arrels Marines
El varado de barcas en el Port de Pollença es un problema que se ha multiplicado en los últimos años. Arrels Marines denuncia que todas ellas tienen en común que están fondeadas de forma irregular en las aguas interiores de la Badia y que, cuando sopla el viento fuerte, se han desprendido de los ‘muertos’ y navegan a la deriva, con el consecuente peligro que ello supone para el resto de embarcaciones y, en verano, para los bañistas. Fuentes de esta entidad conservacionista lamentan que se trata de un fenómeno que va a más. “En enero de 2025 llegó a haber seis barcos encallados de forma simultánea, y uno de ellos estuvo hasta ocho meses frente a la Gola”, recuerdan.
El Ayuntamiento de Pollença, por su parte, conoce la situación porque ha geolocalizado a todas las embarcaciones que están fondeadas en la bahía y admite que en algunos casos la solución es muy difícil. La regidora de Medio Ambiente, Steffy Pozo (Més per Pollença), explica que el protocolo municipal varía en función de si los barcos varados tienen matrícula o si permanecen en la zona de baño. Si están en aguas más alejadas, el Ayuntamiento denuncia ante Costas que hay barcos que ocupan el dominio público marítimo sin autorización y es la demarcación territorial la que se encarga de requerir a los propietarios que lo retiren. Si, por contra, las barcas quedan varadas en la zona de baño, el Ayuntamiento “intenta averiguar quiénes son los propietarios” para formalizar el requerimiento de retirada.

El velero ubicado en la zona de Can Cullerassa. / Arrels Marines
“El problema viene cuando no tienen matrícula o bien tienen matrículas extranjeras, porque así no tenemos acceso a los titulares”, explica Pozo. En este caso, se espera varias semanas y si nadie reclama la embarcación, esta pasa a considerarse un residuo que debe retirarse.
Actualmente, la embarcación más problemática es la de la playa dels Tamarells, varada prácticamente en la orilla. El Ayuntamiento ha identificado al propietario, que es mallorquín, pero que actualmente no puede hacerse cargo de la retirada porque está en situación de vulnerabilidad. El plazo para la retirada del velero ya ha expirado, pero el Consistorio estudia una posible prórroga para dar más tiempo al propietario para encontrar los medios necesarios para transportar el barco. La situación, actualmente, es muy incierta con la temporada turística a la vuelta de la esquina.
A largo plazo, la solución para evitar estas situaciones pasa por la habilitación de un campo de fondeos regulados en la bahía, aunque esta iniciativa que traspasa las competencias municipales sigue en punto muerto.
Suscríbete para seguir leyendo
- El fallecido en el accidente de moto en Sóller era el dueño del bar del mercado
- La Reina Sofía no pudo fotografiarse junto a sus hijas en la Catedral
- Estas son las panaderías y pastelerías emblemáticas de Palma
- Panaderías que resisten en Palma: 'Si no hay continuidad, se puede convertir en un producto muy de lujo
- Chema Martínez: «Me encanta que alguien me diga que empezó a correr gracias a mí»
- Controversia vecinal por la reforma de la avenida principal de Santa Ponça: asfalto en las aceras y sin árboles
- Un trabajador que sufrió un infarto interpone una reclamación al IbSalut porque le dieron el alta en Palma sin saberlo
- Apilar piedras en Mallorca: «La gente lo olvida todo por la foto»