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La defensa de los caminos públicos

Unas obras con maquinaria pesada destruyen un camino público histórico en Capdepera

La entidad Gadma reclama en un escrito registrado en el Ayuntamiento que se investiguen los movimientos de tierra que "alteran" el estado natural del Camí de Son Mesquida, documentado ya en el siglo XVIII

Una de las imágenes incluidas en la denuncia muestra una máquina excavadora que altera el estado natural del camino.

Una de las imágenes incluidas en la denuncia muestra una máquina excavadora que altera el estado natural del camino. / Gadma

Joan Frau

Joan Frau

Capdepera

Otro camino público de Mallorca está en serio peligro de desaparición, en esta ocasión en el municipio de Capdepera. La entidad ecologista Gadma ha registrado en el Ayuntamiento del municipio ‘gabellí’ un escrito de alegaciones en el que denuncia la “destrucción i alteración” de un camino público ubicado en el polígono 4, parcela 238, conocido con el topónimo de Son Mesquida. El colectivo conservacionista ha incluido una serie de imágenes en las que se aprecian importantes movimientos de tierra con la ayuda de maquinaria pesada con el supuesto objetivo de alterar el camino cuya existencia aparece ya en documentos del siglo XVIII.

Gadma desconoce si los trabajos disponen de la preceptiva licencia municipal, un título que sería obligatorio para llevar a cabo los trabajos que han sido detectados, según explica en el escrito presentado ante el Ayuntamiento. En este sentido, las alegaciones apuntan que el artículo 146 de la Ley de Urbanismo de Balears (LUIB) distingue entre los conceptos construcción y edificación y precisa que los caminos públicos forman parte de la primera definición porque son “cosas construidas”. Por este motivo, la destrucción de parte de un camino, equivalente a una demolición, “se incluye entre los actos que necesitan de una licencia previa”.

En la imagen se aprecian los movimientos de tierra que modifican el entorno del camino.

En la imagen se aprecian los movimientos de tierra que modifican el entorno del camino. / Gadma

La denuncia de Gadma argumenta que el Camí de Son Mesquida es una “vía pública de uso tradicional” que ha sido utilizada históricamente por los vecinos de la zona y otras personas que hacen uso del camino para acceder a fincas o como paso vecinal, entre otras actividades de ocio como el excursionismo o la circulación en bicicleta de montaña, entre otros “usos tradicionales”.

La entidad añade que la destrucción que se ha constatado consiste principalmente en “movimientos de tierras realizados de forma reciente”, los que, “sin modificar el trazado original”, han provocado la “pérdida del carácter histórico del camino” y presentan un grave impacto paisajístico, “alterando su estado natural e impidiendo su uso habitual, incluidos el excursionismo y la circulación en bicicleta de montaña”.

El camino aparece aplanado por la acción de la maquinaria pesada.

El camino aparece aplanado por la acción de la maquinaria pesada. / Gadma

Como viene siendo habitual, los colectivos de defensa de los caminos públicos llevan a cabo trabajos de investigación para determinar el origen de estos senderos históricos. En este caso, Gadma señala que “todo indica que se trata de un camino real o de uso público muy antiguo”, ya que aparece grafiado de manera continuada “en numerosos mapas y fuentes cartográficas”, entre las que destacan el mapa de Antoni Dameto Despuig (1785), el mapa de Francisco Coello (1851), el mapa del Arxiduc Lluis Salvador, el mapa militar de 1914, el mapa geológico de Darder (1932) , el mapa de la US Army (1943), el catastro del Instituto Geográfico Nacional (1955), el mapa militar de 1960 y el mapa topográfico nacional de España de 1964.

“Todas estas fuentes coinciden en representar el camino con un trazado estable y continuo, reforzando su carácter público, tradicional e históricamente consolidado”, sostiene la entidad denunciante.

Las obras también han alterado el entorno de esta antigua casa, hoy en ruinas.

Las obras también han alterado el entorno de esta antigua casa, hoy en ruinas. / Gadma

Gadma se basa en el artículo 163 de la LUIB para calificar los hechos denunciados como una “infracción urbanística muy grave”, sin perjuicio de la calificación jurídica que corresponda a partir de la investigación y la comprobación que se lleven a cabo a raíz de la denuncia. Asimismo, la ley 13/2018 de caminos públicos y rutas senderistas de Mallorca y Menorca establece que “la destrucción, alteración u ocupación indebida de un camino público puede ser sancionada con multas de hasta 20.000 euros”.

Por todo ello, la entidad ecologista reclama al Ayuntamiento de Capdepera que “verifique e investigue” los hechos descritos en el escrito registrado y que “se identifique a los responsables de estos movimientos de tierra”.

También reclama que se restablezca el camino a su estado original, “garantizando su uso público y tradicional, incluidos el excursionismo y la práctica del ciclismo de montaña” y que “se tramiten los expedientes sancionadores o las acciones legales pertinentes contra los responsables” si corresponde a partir de la investigación municipal.

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