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Salud pública

Chiringuitos, festivales y ‘food trucks’, bajo la lupa de la seguridad alimentaria en destinos turísticos como Mallorca

Veterinarios reclaman formación más práctica en los cursos de manipulación de alimentos para evitar brotes de salmonela o E. coli

El congreso nacional de AVESA analiza en Calvià los riesgos sanitarios ligados al turismo

Álvarzo Mateos, presidente de Aveso, en el congreso de Calvià

Álvarzo Mateos, presidente de Aveso, en el congreso de Calvià / DM

Iñaki Moure

Iñaki Moure

Los chiringuitos de playa, festivales y food trucks, cada vez más presentes en destinos turísticos, se han convertido en uno de los principales retos para la seguridad alimentaria, según advirtió este viernes el presidente de la Sociedad Científica de Salud Pública Veterinaria (AVESA), Álvaro Mateos.

El experto realizó estas declaraciones con motivo del XXXI Congreso Nacional de AVESA, que se celebró este jueves y este viernes en Palmanova (Calvià) y que reunió a especialistas del ámbito científico, universitario y de las administraciones públicas para analizar los riesgos sanitarios asociados al turismo.

Mateos explicó que este tipo de establecimientos temporales o con gran presión de servicio presentan condiciones más complejas para garantizar la correcta manipulación de alimentos. “Cada vez se están generando más espacios efímeros como chiringuitos, festivales o food trucks, ligados al turismo y a nuestra forma de ocio”, señaló.

En estos contextos, la elevada demanda en determinados momentos puede favorecer errores en la manipulación o conservación de alimentos, especialmente en aspectos como el control de la temperatura o la cadena de frío.

Según recordó, los patógenos más habituales en los brotes de intoxicaciones alimentarias siguen siendo la salmonela y la E. coli, tanto en España como en el conjunto de Europa. Los problemas no suelen aparecer en grandes industrias alimentarias, donde los sistemas de control están muy consolidados, sino en establecimientos con menos recursos o con dificultades para aplicar correctamente los protocolos sanitarios.

Por ello, desde AVESA consideran necesario reforzar la formación en manipulación higiénica de alimentos y adaptarla a las características reales de cada negocio.

Manipulación de alimentos

Mateos criticó que el sistema actual de formación, basado en cursos derivados de la normativa comunitaria, se ha convertido en muchos casos en un “trámite administrativo” con contenidos genéricos y poca evaluación práctica.

“No es lo mismo un manipulador de alimentos en un gran hotel con miles de comensales que en un food truck o en un chiringuito. Las condiciones no van a ser las mismas. Las medidas de control deben ser diferentes”, afirmó.

En este sentido, el presidente de AVESA defendió una mayor participación de los veterinarios de salud pública en estos programas formativos, al considerar que son los profesionales que mejor conocen los riesgos sanitarios de cada sector. “Formar es prevenir, y prevenir siempre es la política sanitaria más eficiente”, señaló.

Los expertos también insistieron en que la seguridad alimentaria no debe entenderse como un coste adicional para los negocios, sino como una ventaja competitiva, especialmente en destinos turísticos que reciben millones de visitantes cada año.

“Un turista no puede comparar ni elegir entre distintos sistemas de control sanitario: simplemente consume los alimentos en el establecimiento que ha elegido”, explicó Mateos.

El presidente de AVESA recordó que España recibe más de 85 millones de turistas al año y que todos ellos dependen de que la cadena alimentaria funcione correctamente, desde la producción hasta el plato.

Por este motivo, argumentó, el congreso ha elegido Calvià como sede del encuentro, al considerarlo un ejemplo representativo de destino turístico donde miles de visitantes consumen alimentos diariamente en restaurantes, bares, chiringuitos o eventos. “El turismo pone a prueba nuestro sistema de seguridad alimentaria y tenemos que hacerlo bien entre todos”, aseveró.

Gripe aviar y otras enfermedades

Cuando se le preguntó por el impacto de las recientes crisis provocadas por enfermedades de origen animal sobre la imagen turística, Mateos sostuvo que "las zoonosis, aquellas enfermedades que se transmiten entre animales y personas, no son una novedad, siempre han estado ahí".

"Los propios organismos internacionales indican que el 75% de las enfermedades infecto-contagiosas emergentes tienen su origen en los animales. Esto no es para alarmar a la población. Son datos epidemiológicos que se deben tener en cuenta si queremos controlar los riesgos que afrontamos", consideró.

Agregó que el impacto en la imagen de España como destino depende de la solidez del "sistema de vigilancia y respuesta". "Un país que detecta precozmente un foco de gripe aviar en una explotación agrícola, que lo controla, que lo detiene y que lo comunica con transparencia genera confianza", apuntó.

Por eso, destacó la importancia de la salud pública veterinaria. "El veterinario es el primer profesional que va a detectar una señal de alerta. Es el centinela del sistema y por eso hacemos un llamamiento a los servidores públicos en el sentido de que debilitar los servicios veterinarios es un riesgo para la salud de todos y para la reputación sanitaria de nuestro país", concluyó.

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