Crisis en la industria agroalimentaria de Mallorca
La cooperativa agrícola s’Esplet de sa Pobla despide a sus 19 trabajadores y cesa la actividad
Las instalaciones de la exportadora de patatas, así como la maquinaria, siguen en venta después de que hace un año los socios autorizaran el proceso de liquidación

FOTO: S'Esplet | VÍDEO: Redacción Digital

Este 2026 está siendo un año negro para el sector agroalimentario de Mallorca. Al cierre definitivo de una empresa emblemática como Agama, se suma ahora el adiós de una de las cooperativas agrícolas más activas de la isla, la sociedad agraria de transformación (SAT) s’Esplet de sa Pobla. Aunque se trataba de una muerte anunciada, después de que hace un año la mayoría de sus socios aprobaran el proceso de venta de las instalaciones, la desaparición de s’Esplet, que desde el año 1993 ha exportado miles de toneladas de patatas tanto al Reino Unido como a otros países europeos, no deja de ser otro golpe duro al sector agrícola.
El presidente de s’Esplet, Pep Llabrés ‘Talapier’, ha confirmado este martes a este diario que el próximo 26 de marzo, la cooperativa cerrará sus instalaciones en sa Pobla, tal y como adelantó hace unos días la revista sa Plaça. Ya se ha comunicado el despido a los 19 trabajadores de la entidad, que a finales de este mes ya no serán empleados de la cooperativa agrícola.
Todas las instalaciones siguen en venta, ya que hasta la fecha no se ha podido formalizar ninguna operación, a pesar de que hace un año parecía que la venta estaba cerrada a otra empresa agrícola dedicada a la algarroba.
La última campaña de exportación de patata se llevó a cabo el pasado mes de noviembre. Actualmente, solo queda pendiente la comercialización de las patatas que no formaron parte de la exportación, un proceso que durará hasta finales de este mes. En principio, el próximo día 26 debería estar ya todo el género colocado en los supermercados de la isla.
Desde hacía años, s’Esplet había perdido numerosos socios por desavenencias internas, lo que llevó a muchos a apostar por otros portales exportadores de la localidad, y también por jubilaciones. La cooperativa había llegado a tener más de 50 socios, aunque actualmente solo quedaban siete, según explica Llabrés. El propio Govern vendió durante la pasada legislatura sus participaciones en s’Esplet, que suponían un 11,4% de su capital social, en una operación que levantó sospechas porque el ejecutivo renunció a más de 216.000 euros. Més per Mallorca llegó a calificarla de “pelotazo”.

Imagen del proceso de cosecha de patatas en una finca asociada a s'Esplet. / S'Esplet
El principal objetivo de la dirección de s’Esplet, actualmente, es vender las instalaciones ubicadas en el kilómetro 1 de la carretera de Inca. El patrimonio de la SAT ‘poblera’ está dividido entre las instalaciones más antiguas, ubicadas en suelo industrial, y las naves que fueron construidas después, en suelo rústico que cuenta con un interés general. El objetivo sería la venta de las dos parcelas, una rústica y otra urbana, que posee la sociedad en sa Pobla, cuyo valor sería de unos 4 millones de euros. Además, toda la maquinaria de s’Esplet también está en venta e incluye desde aparatos de envasado hasta camiones, pasando por cámaras de conservación. La cooperativa no oculta su interés en desprenderse de todo su patrimonio para completar el proceso de liquidación y pagar las indemnizaciones a los empleados.
El presidente de s’Esplet explica que hasta la fecha se han interesado muchos posibles compradores, la gran mayoría mallorquines. De hecho, según ha podido saber este diario, este mismo martes las instalaciones han sido visitadas por posibles interesados en la compra.
Por su parte, el gerente de s’Esplet, Joan Company, también confirma que a finales de este mes de marzo la SAT se quedará sin personal y que la próxima campaña de exportación ya no se realizará en estas instalaciones. Company, que habla de una “transición ordenada”, precisa que a pesar de no contar con trabajadores, la empresa “no quedará disuelta todavía” porque quedan pendientes “trabajos de empaquetado”, si bien estos deberán realizarse en “otras instalaciones”.
Las patatas de s'Esplet se comercializaban bajo la marca Patata Bona en Mallorca y según su web pueden encontrarse encontrarse en diversas grandes superficies. En cuanto al mercado exterior, según detallan también en su web, exportan "a diferentes países como Inglaterra, Alemania, Países Nórdicos y Polonia, y siempre a aquellos mercados con unos niveles de calidad altos como son Marks & Spencer, Waitrose, Sainsbury’s o Coop Trading", informan.
El cierre definitivo de s’Esplet empezó a gestarse en una asamblea celebrada a principios de abril del pasado año, cuando el 90% de los socios que quedaban dio el visto bueno para que la Junta Rectora de la sociedad inicie el proceso de compraventa de sus instalaciones.
El gerente Joan Company afirmó entonces “se está acabando un ciclo y empezaremos otro pero sin dejar de lado la producción de patata". No quiso desvelar más detalles de la operación de venta con el argumento de que se trataba de un proceso que "ahora empieza" y no tiene "plazos definidos". "Es un proceso a largo plazo, no para mañana", aseguró. Un año después, s’Esplet baja la barrera, pero la venta sigue sin materializarse.
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