Medio ambiente
El almendro pierde 52.000 hectáreas en Baleares en una década marcada por la Xylella
El responsable del Laboratorio Oficial de Sanidad Vegetal de Baleares, Diego Olmo, destaca que los primeros ensayos con virus bacteriófagos para combatir la Xylella son alentadores, aunque su aplicación tardará años

Árbol atacado por la 'Xylella fastidiosa' / Europa Press
La detección de la bacteria Xylella fastidiosa en Baleares hace una década ha provocado que, en este tiempo, la superficie de cultivo del almendro haya pasado de 60.000 a 8.000 hectáreas, lo que supone una reducción del 87%. Actualmente, la situación de la plaga se halla en "fase de contención", con la única excepción de Sencelles, donde la vigilancia es más intensa, dado que allí hay una variante más agresiva. Un paso adelante en la lucha contra el patógeno puede ser el desarrollo de un virus bacteriófago, cuyas primeras pruebas son "alentadoras".
Ésta es parte de la radiografía que se hizo este miércoles en Palma durante una jornada técnica que reunió a expertos nacionales e internacionales para analizar la evolución de la bacteria y sus efectos, con motivo de que se cumplen 10 años desde la detección de los primeros casos. El Instituto de Investigaciones Agroambientales y de Economía del Agua (INAGEA) de la UIB se encargó de organizar el acto.
La jornada, titulada 'Xylella en Baleares: lecciones de una década frente a una enfermedad emergente', tenía por objetivo el realizar un balance científico y técnico de diez años marcados por la expansión del patógeno, que ha afectado de manera significativa a cultivos emblemáticos como el almendro y a diversas especies ornamentales.
En la jornada participaron, entre otros, el responsable del Laboratorio Oficial de Sanidad Vegetal de Baleares (LOSVIB-IRFAP), Diego Olmo; la investigadora del Centro de Investigación Agrícola Agroscope de Suiza, Julia López; el investigador del Instituto de Física Interdisciplinaria y Sistemas Complejos (IFISC) y del Grupo Tragsa, Eduardo Moralejo; y Livia Maltese, de la Universidad de Mons (Bélgica). La actividad fue organizada por el doctor Miguel Ángel Miranda, catedrático de Zoología de la UIB e investigador del INAGEA.
Tres subespecies y una fase de contención
En declaraciones a este diario, Olmo señaló que actualmente se han identificado tres subespecies de la bacteria en las islas: fastidiosa, pauca y multiplex. La subespecie pauca, la misma variante que causó graves daños en Italia, se localiza únicamente en el municipio de Sencelles (antes también presente en Ibiza). Las subespecies fastidiosa y multiplex se encuentran ampliamente distribuidas por todo el territorio.
Olmo manifestó que, tras una década, la estrategia se encuentra en «fase de contención», ya que la erradicación del patógeno resulta «imposible». Esta fase implica medidas menos restrictivas que en los primeros años: no se arrancan plantas sin un análisis previo que confirme la infección y se permite la replantación. Sencelles se mantiene como una zona de vigilancia intensiva, donde se toma un mayor número de muestras. El responsable del laboratorio descartó la posibilidad de retroceder a una fase más extrema.
Lecciones aprendidas
Cuando se le preguntó sobre las líneas de investigación abiertas, Olmo destacó los trabajos que está promoviendo una ‘startup’ valenciana sobre el uso de virus bacteriófagos para combatir la Xylella. Los primeros ensayos que se están realizando en Mallorca son «alentadores», según comentó, aunque su aplicación práctica no se prevé antes de cuatro o cinco años.
Como principal lección de estos diez años de lucha contra la bacteria, Olmo subrayó «la importancia de la vigilancia del material forestal que se introduce» e hizo un llamamiento a la responsabilidad individual, advirtiendo de que la gente no debería introducir plantas en el archipiélago por su cuenta y riesgo. Según las teorías manejadas, la bacteria llegó a Italia a través de una planta ornamental, mientras que a Baleares entró con variedades procedentes de Estados Unidos.
Coincidiendo con esta primera década de la enfermedad, quiso destacar el papel de sus compañeros investigadores en Italia, otro país muy afectado por la plaga. Unos investigadores que, recordó, sufrieron en su momento una causa judicial que les acusaba de haber sido los autores de la introducción del patógeno por sus experimentos en el laboratorio. Precisamente, el mes pasado, la justicia italiana archivó el caso.
70% de variedades
Como ya informó este diario, el Govern trabaja desde hace tiempo en la preservación del patrimonio agrario insular, consiguiendo que más del 70 % de las variedades locales de almendro afectadas por la bacteria hayan sido saneadas. Hoy en día se conservan libres de infección en un invernadero de bioseguridad de la conselleria de Agricultura.
El saneamiento no implica que estas variedades sean resistentes a la Xylella fastidiosa ni que el material vegetal se mantenga libre de infección una vez plantado en el campo. El material obtenido se conserva exclusivamente como banco de germoplasma con finalidades de preservación e investigación.
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