Arqueología
Se reabre en Felanitx la Cova d'en Bordoy, una cueva funeraria de la Edad de Bronce sellada durante décadas
La cavidad funeraria, excavada hace más de 4.000 años, vuelve a ver la luz tras una intervención financiada con fondos europeos y abre una nueva etapa para el estudio y la difusión de la prehistoria local

La reapertura de la cueva ha tenido lugar este martes en un acto muy concurrido / DM
Felanitx ha dado este martes un paso relevante en la recuperación de su patrimonio arqueológico con la reapertura de la Cova d'en Miquel Bordoy, un hipogeo de la Edad del Bronce Antiguo (2000-1600 a. C.) que permanecía cerrado desde hace décadas.
La actuación ha permitido volver a acceder a esta cavidad excavada manualmente en la roca, considerada un enclave singular para comprender uno de los periodos más desconocidos de la prehistoria balear.
La reapertura se ha llevado a cabo con la presencia de la alcaldesa de Felanitx, Catalina Soler, miembros del equipo de gobierno municipal, especialistas en arqueología y la familia propietaria de los terrenos donde se ubica la cueva, en la finca de sa Mola. Los trabajos han sido posibles gracias a una ayuda procedente de fondos europeos, según informó el Ayuntamiento en sus redes sociales.
La Cova d'en Bordoy fue descubierta de forma casual hacia 1900, cuando unos cantoners que trabajaban en canteras de marès localizaron el hipogeo y avisaron al propietario de la finca, Miquel Bordoy, historiador local y posteriormente nombrado Hijo Ilustre de Felanitx.

La reapertura de la cueva ha causado mucha expectación / DM
Con el paso del tiempo, y con el objetivo de preservar la estructura y evitar expolios, la cavidad fue sellada con tierra y piedras por orden del propio Bordoy.
Como ya informó este diario, aunque parte de los materiales extraídos en las primeras excavaciones se conservan hoy en la Fundació Museu Cosme Bauçà —tras ser donados por la familia al Ayuntamiento a finales de los años sesenta—, el hipogeo nunca había sido intervenido con técnicas arqueológicas modernas. La reapertura supone, por tanto, el inicio de una nueva etapa tanto desde el punto de vista científico como patrimonial.

La cueva ha estado sellada durante décadas / DM
El arqueólogo Bartomeu Salvà, impulsor del proyecto junto a Tomàs Bordoy, nieto del antiguo propietario, ha defendido en reiteradas ocasiones la importancia de esta cavidad. El objetivo ahora es evaluar el estado del yacimiento y determinar si todavía conserva restos arqueológicos in situ, como fragmentos cerámicos, restos metálicos o huesos humanos, que permitan realizar dataciones precisas.
Más allá de la investigación, el proyecto contempla una clara vertiente divulgativa, según anunciaron sus promotores en declaraciones a este diario cuando dieron a conocer la iniciativa. La intención es adecuar el espacio para visitas guiadas y recrear las condiciones originales del hipogeo, incluso prescindiendo de iluminación eléctrica, en una apuesta por la llamada “arqueología de los sentidos”.
El Ayuntamiento de Felanitx, además, ya ha asegurado en alguna ocasión que la reapertura de la cavidad constituye una pieza clave dentro de una futura ruta arqueológica municipal, que conectaría distintos yacimientos del término, como los Clossos de Can Gaià, Can Roig Nou, Es Rossells o la cueva de Cala sa Nau.
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