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Denuncian al alcalde de Binissalem por fiestas ruidosas en la Escola Graduada: “Estamos desesperados, es un desmadre”

Los afectados se quejan de eventos con la música a todo volumen hasta altas horas de la noche

“Las paredes, los cristales e incluso los cuadros de casa vibran, no podemos descansar”, se lamentan

Uno de los eventos celebrados el pasado mes de diciembre en el recinto de la Escola Graduada de Binissalem.

Jaume Canut

B. Palau

B. Palau

Palma

Un vecino ha denunciado al alcalde de Binissalem, Víctor Martí (Unió per Binissalem), ante la Guardia Civil por los frecuentes ruidos que padecen debido a los eventos y fiestas que se celebran en el recinto de la Escola Graduada.

El denunciante se queja de que más de una decena de residentes tienen que soportar celebraciones con la música a todo volumen hasta altas horas de la noche. Los principales perjudicados viven en la calle Catedrático Llabrés y sus alrededores, muy cerca de la Escola Graduada. Ya han empezado a organizarse y planean recoger firmas al ver vulnerado su derecho al descanso.

“Todos los vecinos de esta zona estamos desesperados. Esto no son fiestas, es un desmadre. Las paredes, los cristales e incluso los cuadros de casa vibran por la música tan alta. No podemos descansar, algunos hemos optado por marcharnos de nuestro hogar el fin de semana para estar más tranquilos y no ver este desastre”, asegura uno de los afectados, visiblemente molesto.

El ruido que padecemos triplica los decibelios permitidos, lo hemos medido con aplicaciones del teléfono móvil. Cuando hemos llamado a la Policía Local, los agentes no quieren hacer las sonometrías. Nos dicen que si el sonómetro no está homologado y otras excusas. No sabemos si actúan así por orden de alguien”, detalla un perjudicado.

Muchos de los afectados son personas mayores de 60 años, la mayoría ya jubiladas. “Nos hemos hecho mayores y hay vecinos enfermos. Toda esta situación agrava el estado anímico”, añade uno de los residentes.

“No solo sufrimos el ruido en la calle Catedrático Llabrés, también la suciedad y el botellón que conllevan este tipo de fiestas. Aquí se acumulan vómitos, meados, excrementos…”, destaca el denunciante.

Recinto de la Escola Graduada en Binissalem.

Recinto de la Escola Graduada en Binissalem. / D.M.

La denuncia interpuesta no solo afecta al alcalde del municipio, también se extiende al concejal de Ferias y Fiestas. Según la versión del vecino, prácticamente todos los fines de semana y también algunos días laborables se celebran eventos en el recinto cubierto de la Escola Graduada. Estos actos se desarrollan desde por la mañana hasta altas horas de la madrugada “sin respetar el descanso de los vecinos, ya que el ruido de la música sobre todo es ensordecedor” y supera los límites de decibelios que prevé la normativa.

La denuncia señala que este tipo de fiestas se llevan a cabo sin que el lugar reúna las condiciones adecuadas para ello, careciendo de licencia de instalaciones y de actividades. Por ello, los residentes se ven afectados gravemente por la situación. Algunos son personas mayores, incluso con enfermedades terminales, que han decidido irse los fines de semana por serles imposible el descanso.

Vídeos de las fiestas

El denunciante ha aportado a la Guardia Civil varios vídeos sobre estos hechos y ha enumerado a distintos vecinos que pueden corroborar su versión. Además, ha indicado que en su momento valorará los perjuicios que le están causando la celebración de estas fiestas junto a su casa.

El afectado se ha referido a una fiesta promocional de una fábrica de cerveza local que se produjo a principios de diciembre. Según consta en la denuncia, cuando pidieron a los responsables de la celebración que bajasen la música y les preguntaron por qué no habían hecho el evento en el polígono industrial de Binissalem, donde se encuentra ubicada su fábrica, el encargado les comunicó que había sido el propio alcalde, Víctor Martí, quien les dijo que lo celebrasen en la Escola Graduada. Según su versión, este acto les causó molestias hasta las doce de la noche.

Señalización prohibiendo estacionar en la calle por un evento social.

Señalización prohibiendo estacionar en la calle por un evento social. / D.M.

El perjudicado también se queja de que en ocasiones tampoco pueden aparcar en su calle. “Colocaron señalización prohibiendo estacionar en la vía pública los días 23 y 24 de enero de este año por un evento social. Los vecinos no podíamos aparcar en nuestra propia calle ni en un aparcamiento público”, detalla.

Hace más de 35 años que vivimos aquí. Antes, este recinto era el patio de la escuela. Luego, se hizo un campo de futbito y una pista de baloncesto y finalmente se cubrió todo. Desde hace unos años esta instalación se utiliza para hacer fiestas. Los vecinos estamos muy molestos”, reconoce el residente.

No busco dinero. Yo quiero tener los mismos derechos que otros vecinos que viven en otras zonas del pueblo porque pago los mismos impuestos que ellos, pero no tengo los mismos derechos”, concluye el afectado.

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