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Caminos públicos

Exigen a los March que no cambien la barrera metálica de Bàlitx por otra de madera

Gadma y la plataforma Pro camins públics reclaman la retirada de todos los obstáculos del camino público de sa Costera: "Cuando te descuidas te ponen un candado"

Carteles instalados en el desvío del camino que hizo la propiedad de la finca.

Carteles instalados en el desvío del camino que hizo la propiedad de la finca. / DM

Joan Frau

Joan Frau

Inca

La entidad ecologista Gadma y la plataforma pro camins públics exigen al Ayuntamiento de Sóller que no permita la sustitución de la actual barrera metálica que impide el acceso por el camino público de sa Costera a su paso por la finca de Bàlitx d'Enmig, propiedad de la familia March, por otra barrera de madera porque, según sostienen, se trata de un camino público y por ello no debe haber "ningún obstáculo" que impida el acceso libre de los ciudadanos.

Cabe recordar que los propietarios de la finca de Bàlitx d’Enmig informaron hace unos días al Ayuntamiento de Sóller que en el plazo de dos días retirará la barrera que cierra el paso a un tramo del camino público que conduce a sa Costera. Según apuntaron, se retirará la barrera metálica que actualmente cierra el paso al polémico tramo que fue desviado en la pasada década. A su vez, según explicaron fuentes municipales, la propiedad instalará otra barrera de madera aunque no estará cerrada con llave.

Las entidades que luchan por la apertura de los caminos públicos usurpados por propietarios de fincas privadas creen que la sustitución de la barrera metálica por otra de madera, a pesar de que esta en principio no estará cerrada, es un error. "Esta gente (los propietarios de fincas) nos ha demostrado con el tiempo que si te descuidas un poco, te ponen un candado y unas cadenas y ya volvemos a estar en lo mismo", señala el portavoz de Gadma, Bernat Fiol.

"Si no hay barrera, no hay impedimento", apunta Fiol, que considera que la condición de camino público del camino cerrado por la familia March no debería permitir la instalación de obstáculos de ningún tipo porque antes de la usurpación nunca habían existido.

Por ello, reclaman al Ayuntamiento de Sóller que se mantenga vigilante para que se eliminen todas las barreras del GR. "Con una barrera consolidada es más fácil cerrar el camino, los propietarios siempre van por delante de nosotros, históricamente han demostrado su egoísmo porque creen que todo debe ser para ellos sin que el resto de ciudadanos importen", añade el portavoz de Gadma.

Y es que estas asociaciones saben por experiencia que cuando se cierra un camino público, el proceso de reapertura puede durar muchos años. En el caso concreto de Bàlitx d'Enmig, Gadma ya denunció ante el Ayuntamiento de Sóller en octubre de 2012 la apertura de un camino alternativo para desviar a la gente del camino público.

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