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Sant Antoni en la Colònia de Sant Pere: la fiesta junto al mar que huye de la masificación

En las zonas costeras del Llevant, celebrarán durante el fin de semana las fiestas dedicadas al santo anacoreta, en la Colònia de Sant Pere los festejos destacan por su carácter familiar

Los 'dimonis' durante uno de sus bailes en la Colònia de Sant Pere.

Los 'dimonis' durante uno de sus bailes en la Colònia de Sant Pere. / Biel Capó

Biel Capó

Biel Capó

Artà

Una vez finalizadas las fiestas de Sant Antoni es tradición en algunas zonas costeras del Llevant que la celebración se repita el fin de semana siguiente al 16 y 17 de enero. Se repiten los mismos actos con los mismos protagonistas, esta vez para un público diferente. Pero en la Colònia de Sant Pere, en el municipio de Artà, aunque la historia se repita, los actores no son los mismos.

Ellos, a pesar de compartir término municipal, tienen su propia idiosincrasia: obrerías diferentes, dimonis diferentes, vestimenta diferente y, también, celebración en un día distinto. La festividad coloniera es más tranquila, sin el bullicio y el tumulto de gente que hay en Artà, que hace casi imposible que el día 16 los niños puedan sacarse una foto con los dimonis. En cambio, en la calma de la Colònia, los jóvenes se sienten más cercanos a los personajes de los festejos y les resulta más fácil interactuar con ellos.

Los 'dimonis coloniers' con el mar de fondo.

Los 'dimonis coloniers' con el mar de fondo. / Biel Capó

Carácter familiar

Así lo explica Rafel Forteza, que junto con Benet Capó forma la Obreria Santantoniera de la Colònia de Sant Pere. Esto ha propiciado que, desde hace unas décadas, haya crecido la afluencia de gente a los festejos coloniers. Incluso, recuerda Forteza, aquellos primeros jóvenes que vinieron a verlos hace dos décadas hoy, ya de mayores, siguen viniendo, huyendo de la masificación de Artà.

Además, este Sant Antoni tiene la peculiaridad del marco en el que se celebra, ya que gran parte transcurre a la vera del mar, dejando imágenes especialmente bonitas de los festejos. Este núcleo poblacional artenenc ha decidido mantener vivo el espíritu santantonier con sus propios recursos, a pesar de que tenga que compartir la banda municipal de música, porque reconocen que sin música no habría fiesta.

Con la perseverancia y la tranquilidad con que se celebran unos actos festivos junto al mar, han conseguido sumar cada vez más adeptos, sin aglomeraciones ni tumultos que, sin duda, deslucirían su fiesta. Si preguntamos a los protagonistas qué destacarían de este particular Sant Antoni, responden que el carácter familiar que tiene desde la capta, pasando por los foguerons, hasta la coalcada.

Este fin de semana, Guillem Llabrés y Pere Agustí Garau volverán a encarnar las infernales figuras que tentarán a Xisco Mayol, quien representará la figura del santo anacoreta.

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