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Entre la tregua del tiempo y la tradición: Sant Antoni saca las ‘beneïdes’ a la calle

El Llevant esquiva la lluvia y celebra las bendiciones de animales y carrozas en Manacor, Artà o Son Carrió, mientras Son Servera reparte la jornada entre la ‘Capta’, la 'Baixada del Corb’ y las ‘beneïdes’

Manacor

La jornada de Sant Antoni estuvo marcada por las malas previsiones meteorológicas. Muchos municipios de la Part Forana decidieron aplazar las tradicionales beneïdes que sí se celebraron en otros tantos. Los pueblos del Llevant de Mallorca se salvaron de las previsiones de lluvia y pudieron llevar a cabo el desfile sin sobresaltos. Manacor, Artà y Son Carrió bendijeron por la mañana animales y carrozas, que fuese por la mañana fue clave para ganarle la partida al mal tiempo, que terminó llegando ya entrada la tarde. En Son Carrió no faltó el esperado desfile de carrozas. El paso de los carros engalanados volvió a concentrar a vecinos y visitantes a lo largo del recorrido. En Son Servera, en cambio, la mañana estuvo marcada por la Capta: a las 8.30 horas, la comitiva de Sant Antoni, dimoni gros, dimonions, Banda de Música y Xeremiers dels Puig de Sa Font recorrió el pueblo entre sonades y bailes en esquinas y plazas, un acto cada vez más seguido por los jóvenes. Las beneïdes serverines se reservaron para la tarde. Entre los actos más singulares destaca la baixada des corb, la escenificación de la visita de Sant Antoni a Sant Pau en el desierto, con el cuervo que trae el pan y las tentaciones del dimoni: una representación casi exclusiva que solo se mantiene en Son Servera y Mancor, prevista mañana en este último si el tiempo lo permite. Artà, vivió una sentida Calvalcada desde primera hora, con calles llenas de carrozas engalanadas con mata y brancas de olivo o palmito antes de pasar por la bendición.

En Manacor, las beneïdes confirmaron que no son resacosas: miles de personas se repartieron entre Baix des Cós y Via Portugal en un ambiente familiar, con niños, abuelos y dueños orgullosos de animales de pelo, pluma y patas. Tras un inicio accidentado —una olla de chocolate cayó frente a las autoridades, que quedaron bendecidas aunque no fuera de agua— el desfile siguió con normalidad, entre trajes de época y dimonis. Hubo ensaimadas y siurells, y el recuerdo de Miguel Ángel, en una edición marcada por el respeto. En carrozas, el primer premio fue para Forn d’un temps (Amics des Pou Nou), seguido de Es forn de Can Banyut, Els petits ximbombers, la Fusteria de Sant Antoni y Generacions Santantonieres.

Otros puntos de la isla

En otros puntos de Mallorca también se celebraron las beneïdes. Por ejemplo, s’Arracó abrió por la tarde las primeras beneïdes de Andratx con una veintena de carrozas y monturas, acompañadas por la Banda de Xeremiers d’Andratx y bendecidas por mossèn Joan Bordoy. Este domingo será el turno de Andratx Vila y el Port lo celebrará el sábado 24. Y en Alcúdia, los Dimonis Blancs volvieron a salir 36 años después: tras visitas a escuelas y una muestra en Can Torró que acercó la tradición a más de 400 alumnos, animaron los foguerons del día 16 y, el 17, protagonizaron un cercavila hasta la iglesia, coincidiendo con las beneïdes, donde incluso los dimonis fueron bendecidos entre risas del público. En el Pla, Vilafranca fue uno de los municipios que también desafió la lluvia y celebró sus beneïdes.

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