Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Urbanismo

La autovía Llucmajor-Campos “ha acelerado la destrucción” del suelo rústico de los municipios del Migjorn y del Llevant, advierte Terraferida

Campos y Santanyí son las localidades con más chalés construidos en los últimos años, lo que este colectivo de activistas atribuye a la mejor conexión que ha permitido la infraestructura viaria inaugurada oficialmente en 2021

Un chale de Llucmajor, con su propio campo privado de golf

Un chale de Llucmajor, con su propio campo privado de golf / DM

Iñaki Moure

Iñaki Moure

Los municipios de Mallorca donde se han construido más chalés en suelo rústico en el periodo comprendido entre 2021 y 2024 son, por este orden, Campos, Santanyí, Manacor, Felanitx, Sencelles, Llucmajor, Algaida y Ses Salines, según recoge el informe de Terraferida titulado ‘Inventario de la devastación de Mallorca’, presentado esta semana en un acto que supuso la reaparición pública de este colectivo de activistas tras el parón de sus actividades públicas desde 2023.

Este estudio ha cuantificado en 846 los chalés construidos en suelo rústico en estos años, a una media de cinco casas nuevas por semana. El uso residencial y turístico acapara la mayor parte del proceso de “artificialización” del campo mallorquín, al que también contribuyen las instalaciones fotovoltaicas, los almacenes, las instalaciones comerciales, las canteras, la red viaria y equipamientos variopintos como circuitos de carreras, juegos de ‘paintball’ e, incluso, pequeños campos de golf privados.

Terraferida ha atribuido el hecho de que la mayoría de localidades con más chalés edificados estén ubicadas en el Migjorn y el Llevant como una consecuencia de la autovía entre Llucmajor y Campos, que se inauguró oficialmente en el año 2021 y que mejoró las conexiones viarias con esta parte de la isla. La autovía, según subraya este colectivo de activistas, “se ha revelado como un acelerador de la destrucción del suelo rústico” de estas comarcas. De la misma forma, agrega, el aeropuerto de Palma también contribuye a este proceso de “artificialización” del campo mallorquín.

Unos 2.000 campos de fútbol

Según los datos expuestos por Terraferida esta semana, el nivel de transformación del campo durante la última década es el equivalente a si se hubiese urbanizado casi todo el municipio de Costitx, que suma más de 1.400 hectáreas. O, para hacerse una idea más gráfica, el equivalente a unos 2.000 campos de fútbol como el del Mallorca en Son Moix.

“El proceso de construcción en suelo rústico es muy impactante. Se viene haciendo de manera diseminada, difusa, y quizá por eso la población no sea tan consciente de lo que está pasando. La conversión de ‘fora vila’ en un suburbio repercute sobre el conjunto del territorio y constituye hoy la amenaza ambiental más grave. Tiene un efecto gentrificador y hace desaparecer miles de explotaciones agrarias y espacios que daban servicio ambientales a la población”, argumentan desde la plataforma.

180 hectáreas anuales

De acuerdo a los datos que expusieron a partir de un detallado análisis de las últimas ortofotografías aéreas oficiales disponibles, los nuevos chalés, caminos, pavimentaciones, instalaciones deportivas (incluidos circuitos de carreras, campos particulares de golf y equipamientos hípicos), placas fotovoltaicas, almacenes e, incluso, un club de alterne que han surgido entre 2021 y 2024, un periodo en que, según los cálculos de Terraferida, se ha construido una media de 180 hectáreas anuales, lo que representa un aumento del 28% respecto a 2015-2021.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents