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FIESTAS POPULARES

Pere Gerard Bestard, el párroco de Muro famoso por las 'beneïdes': "Los animales no me dan miedo, aunque si te llevan una serpiente, impresiona ”

"También te toca bendecir animales que son importados y a veces tengo que preguntar qué animal es"

Ahora que las 'beneïdes' están protegidas como Bien de Interés Cultural Inmaterial, el rector pide a los 'murers' que no solo contemplen el desfile, sino que también pasen a bendecirse, que es lo propio de Muro

Pere Gerard Bestard posa para esta entrevista en el exterior de la parroquia de Muro.

Pere Gerard Bestard posa para esta entrevista en el exterior de la parroquia de Muro. / R.F.

Rosa Ferriol

Rosa Ferriol

Muro

Hace diez años que Pere Gerard Bestard es el rector de Muro. Su imagen rodeado del rebaño de ovejas es de las más icónicas de las beneïdes más famosas de Mallorca. Ahora que el Consell blinda su salvaguarda al declararlas Bien de Interés Cultural Inmaterial (BIC), el responsable de la parroquia murera hace balance de esta protección.

¿Qué supone para usted que las beneïdes de Muro hayan sido declaradas Bien de Interés Cultural inmaterial?

Siempre es positivo que se proteja todo lo referente a las tradiciones, a la religiosidad, a la fiesta y a la cultura propia de cada pueblo para que se vaya potenciando desde la perspectiva actual. Las beneïdes actuales no son las beneïdes de hace un tiempo. Se deben actualizar sin perder de vista lo que da sentido precisamente a las beneïdes que es la fiesta de Sant Antoni y lo que supone pedir la protección del santo para todo animal de pelo y de pluma.

Pere Gerard Bestard, en el exterior de la parroquia de Muro.

Pere Gerard Bestard, en el exterior de la parroquia de Muro. / R.F.

Lleva diez años al frente de la parroquia de Muro, ¿cómo han evolucionado las beneïdes?

Más o menos se mantienen iguales. No solo participa gente de Muro, también vienen de otros pueblos. Unos acuden al desfile con su rebaño de ovejas, otros con sus ocas, a veces ha habido la presencia del porc negre. La participación de los animales cambia de un año a otro. Luego están los animales de compañía y también los caballos.

Una de las imágenes más icónicas es la del rector bendiciendo el rebaño de ovejas. ¿Se acostumbra uno a esa escena o le han dado algún susto alguna vez?

Los animales que te pueden asustar por su reacción son los caballos. Los otros no asustan porque están controlados. Eso sí, algunos impresionan, sobre todo, si te vienen con una serpiente -que no es demasiado santo de mi devoción-, pero no pasa nada. Los caballos si se asustan, por sus movimientos, uno también se asusta pero no me dan miedo los animales.

En todos estos años, ¿cuál ha sido el animal o el 'elemento' más curioso o inesperado que le ha tocado bendecir?

Hay tantos que no sé qué decir. Diría la serpiente porque impresiona y porque uno no se espera que acudan serpientes a las beneïdes. Luego también te toca bendecir animales que son importados y a veces tengo que preguntar qué animal es.

Usted es uno de los grandes protagonistas de la jornada. Cuando está bendiciendo a los animales y a los participantes, ¿qué ve o qué siente desde ahí que quizá el resto del público no alcanza a percibir?

Creo que las personas que contemplan el desfile pueden percibir más cosas que yo, porque yo solo los veo pasar y los bendigo. Te fijas en lo que hay pero, como no soy miembro del jurado, me distraigo mirando y hablando con la gente. Entre espera y espera, entablo conversación con las personas que tengo al lado. El público tiene una impresión diferente de la que tengo yo porque la gente mira.

¿Tiene alguna anécdota o curiosidad que recuerde con especial cariño?

Todo es una curiosidad. Cada año cambian y, en las Beneïdes de Muro, un año hay un aspecto que resalta más que otro. Como curiosidad, destacaría los animales que vienen a bendecir, sobre todo, las aves rapaces, son preciosas y las contemplas porque la gente que las lleva, sabe manejarlas y uno está tranquilo ante águilas y halcones.

Las de Muro son las beneïdes más conocidas de Mallorca. ¿Tiene algún ritual o costumbre para prepararse para un día tan intenso?

La vestimenta del párroco es la clásica, lo único que cambia es la capa pluvial que depende de la ornamentación que hay en la parroquia.

Pere Gerard Bestard, en la sacristía.

Pere Gerard Bestard, en la sacristía. / R.F.

¿Por qué cree que las Beneïdes de Muro se han convertido en un referente y en las más famosas de Mallorca?

Es un poco de todo. El primer año que hice las beneïdes de Muro lo que más me llamó la atención es que cuando termina el desfile, la gente pasa a bendecirse y si no me equivoco, solo ocurre en Muro. En los otros pueblos, lo que puede variar de uno a otro es el desfile. A mayor participación, más atractivo será.

¿Qué significan para usted las beneïdes de Muro?

Son una manifestación, una devoción, a su manera, para pedir la protección a Sant Antoni. Lo importante es que la gente no pierda de vista el motivo por el que se hacen las beneïdes, que es celebrar la fiesta de un santo. Y celebrar la fiesta de un santo es mirar aquellas cualidades de fe, de religiosidad que tenía aquella persona, de ayuda a la gente y saber que nos puede ayudar también a nosotros el día de mañana a practicar nuestro compromiso cristiano y a transmitir una tradición que no solo sea cultural sino que también sea Sant Antoni, religión y fiesta en Muro.

Ahora que llega este reconocimiento oficial, ¿qué mensaje le gustaría enviar a los murers y mureres?

El mensaje es doble. Por una parte, que no se desvirtúen las beneïdes: que cada vez participe más gente y que se procure preservar lo que realmente son. El segundo mensaje es que la gente no solo mire el desfile, sino que después también pase a bendecirse, que es lo propio de las Beneïdes de Muro.

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