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FIESTAS POPULARES

SANT ANTONI 2026 | El alcalde de sa Pobla, Biel Ferragut: "Los 'dimonis' son una figura imprescindible de la fiesta"

Para este Sant Antoni 2026, el municipio ha querido otorgar mayor protagonismo a los 'dimonis' que, desde el año 1958 aportan su especial contribución a la celebración

Los 'dimonis' y Sant Antoni de sa Pobla.

Los 'dimonis' y Sant Antoni de sa Pobla. / Joan Payeras

Sa Pobla

Para este Sant Antoni 2026 sa Pobla ha querido otorgar mayor protagonismo a los dimonis que, desde el año 1958 aportan su especial contribución a la fiesta. Así lo confirman las palabras del alcalde Biel Ferragut reflejadas en su salutación en el programa de actos a celebrar a lo largo de estos días. “Este año, la revetlla y el espectáculo piromusical están dedicadas a los dimonis, figura central e imprescindible de la fiesta, símbolo de este imaginario popular tan vivo y tan nuestro…”. Tal decisión, invita a desempolvar y recordar la que podríamos llamar historia de las distintas colles de dimonis de sa Pobla, cuya primera presencia data del año 1958 y que desde entonces ha venido consolidándose y adquiriendo un protagonismo tan importante como imprescindible en las fiestas populares de sa Pobla.

La 'colla de dimonis' y Sant Antoni, en el templo parroquial de sa Pobla.

La 'colla de dimonis' y Sant Antoni, en el templo parroquial de sa Pobla. / Joan Payeras

El dimoni, según definición enciclopédica es “la personificación indeterminada de fuerzas del mal de la naturaleza o del alma humana, considerado un ser intermedio entre los dioses y los hombres. Un ser que ha renunciado al paraíso, y que por envidia y odio, engaña al hombre”. Su imagen popular, en las fiestas de los pueblos, tentando a la figura de Sant Antoni, Santa Margalida, o Sant Bartomeu, se presenta como una figura estereotipada; un hombre con ciertos atributos bestiales, figura humana fea y peluda, con cuernos y larga cola, alas de murciélago y pies de macho cabrío. Suelen ser representados de color, negro, verde o rojo encendido, y ojos negros.

Centrándonos en el papel que juegan nuestros dimonis como intérpretes protagonistas en el espectáculo festivo de Sant Antoni, siempre son provocadores, indómitos, terribles y malos; con el único objetivo de tentar al santo y burlarse de él. Según nos dice la Gran Enciclopèdia de Mallorca, “hoy los dimonis son elemento imprescindible en las fiestas de Sant Antoni de Viana, patrón de la payesía insular, a quien acompañan para tentarlo”. Por otra parte, según explica Joan Amades en el volumen de enero del Costumari Català, “el santo va cabeza agachada sobre la burra, leyendo un libro; los diablos le hacen tantas impertinencias como pueden: le insultan, le provocan, le pegan y no paran (…) el santo se saca una pequeña cruz que lleva consigo y se la enseña. Los diablos se van corriendo, el santo se esconde la cruz (…) aquellos aparecen de nuevo y vuelven a importunarlo. La escena se repite numerosas veces. El santo no dice nunca nada”. En Mallorca, cada pueblo tiene su particular manera de representar el rol de sus dimonis, en sus respectivos actos festivos antonianos, si bien la esencia, el significado del espectáculo no difieren.

Los dimonis poblers

En sa Pobla, la única constancia escrita que se ha encontrado sobre la presencia del dimoni en la fiesta de Sant Antoni, anterior al siglo XX, ha sido un documento del Clavariat del año 1600 que dice que “la universitat pagará seis libras a un hombre llamado Sebastià Cladera, para hacer de dimoni durante la noche de Sant Antoni”. A partir de ahí no se tiene más constancia sobre los dimonis hasta principios del año 1958, pues tampoco la revista local Sa Marjal (1909-1928) hace referencia alguna sobre el tema, como tampoco recuerdan la presencia de dimonis en la fiesta, hasta el referido año, las diversas fuentes orales consultadas. Esta ausencia de diablos en las fiestas religiosas, bien puede certificar el comentario, que al respecto, encontramos en la Gran Enciclòpedia Catalana diciendo que “las representaciones religiosas populares de dimonis tentando a SantAntoni, fueron en un principio sacramentales -una especie de representación teatral- y que aún que durante el siglo XIX alcanzara su máximo apogeo, se perdió a principios de este siglo (XX)”. Lo que hace pensar que la represión religiosa fue uno de los factores que hicieran desaparecer a los dimonis de nuestras fiestas.

El cartel de Sant Antoni 2026 de sa Pobla.

El cartel de Sant Antoni 2026 de sa Pobla. / Joan Payeras

Como queda dicho, en sa Pobla, la incorporación de una comparsa de dimonis a los festejos de Sant Antoni, se produjo el año 1958 y constituyó todo un acontecimiento, una muy bien acogida novedad por parte del vecindario en general. La decisión fue tomada por acuerdo plenario de la Corporación Municipal, que presidía como alcalde Pedro Ventayol Qués, el día 3 de enero del referido año, “...contribuir con las subvenciones que se detallan, a la organización de los festejos de San Antonio de este año: 1.000 pesetas para la puesta en marcha de una comparsa de Dimonis”. Y en el programa de las fiestas, se anunciaba, “este año desfilarán, además de una 'colla de dimonis' que darán a conocer al vecindario sus populares bailes acompañados de canto y 'rondalla'”. Dicha colla estaba formada por un demonio grande y dos pequeños; el primero, de color negro, exhibía una cabeza grande de cartón piedra, mientras los dos pequeños tapaban su cara con una máscara roja.

Tres años después se añadieron a la comparsa dos máscaras más y en 1962, según publicaba la revista Vialfás, ”para estas fiestas que se están aproximando el magnífico Ayuntamiento, con el afán de una constante superación, ha adquirido tres magníficos dimonis que aumentarán la comparsa que ya existía (…) obra de la experta mano del artista Luís Carbonell, de Olot”. En la década de los años ochenta fueron incorporados otros dos diablos, cuyas cabezas de cartón piedra son obra del escultor Pere Pujol, de Artà.

En la actualidad, el protagonismo de los dimonis en las fiestas de Sant Antoni de sa Pobla, corre a cargo de la comparsa de la Obreria, integrada por catorce diablos y Sant Antoni, y el grupo de cantadoras que les acompañan. La Obreria de Sant Antoni vela, custodia y gestiona estos elementos de la fiesta y cuida de su mantenimiento y conservación. Es la Obreria, conjuntamente con el Ayuntamiento la que se encarga de los dimonis, a tenor de un reglamento interno que marca el protocolo de funcionamiento de la colla, pero siempre con la colaboración del Ayuntamiento.

A lo largo de las últimas décadas ha ido aumentando el número de dimonis. Actualmente tres son del Ayuntamiento y once de la Obreria, todos gestionados, como queda dicho, por la Obreria y expuestos en el ‘Museu de Sant Antoni i el Dimoni’ durante todo el año.

Desde el año 2007, como resultado de un acuerdo con el Ayuntamiento, al acto de la Prohomènia para la elección del Clamater, la Obrería de Sant Antoni, en el mismo templo parroquial realiza el sorteo de los tres dimonis del Ayuntamiento que saldrán el próximo año, entre todos los candidatos y candidatas inscritos, según la preceptiva normativa. Tal determinación se tomó ante el numeroso número de candidatos y candidatas a interpretar la figura del dimoni.

Los dimonis del Ayuntamiento y de la Obreria, junto con Sant Antoni, salen a escena el día 16 a las 14,30 de la tarde y desde la Plaça de l'Eglèsia empiezan su largo recorrido por las calles y plazas de la población, acompañados de un grupo de cantadoras, ataviadas con el típico vestido de payesas. En su pasacalles asustan a los niños y corren detrás de ellos, tientan a Sant Antoni, dando saltos y cabriolas, entran en los bares y repiten sus travesuras, al tiempo que calman su sed con algún que otro sorbito de hierbas o aguardiente. Todas las comparsas de dimonis acompañan a Completes a las autoridades e invitados, a los acordes de la Banda de Música, sin entrar en el templo, y, a la salida del acto religioso, junto con los cabezudos (“caparrots y caparrots minyons”) los pertenecientes a la Obreria, interpretan sus bailes en una Plaça Major abarrotada de gente. La misma colla también participa en las beneïdes del día 17 y durante la mañana del día 16 de enero, cuando los niños de las escuelas van a buscar leña en la finca Sa Llebra realizan una visita sorpresa a los alumnos de infantil.

En cuanto a su vestimenta, por las fotografías observadas, la primera aparición de los “dimonis” en 1958, exhibían un traje de vestir de color negro, portando unos bastones de madera, los dos pequeños y un tridente (forca en mallorquín) el negro o grande, mientras el Sant Antoni viste una túnica marrón y sobre la misma una franja vertical azul con la cruz de Tau en el pectoral. Aquella primera indumentaria, tal vez demasiado seria, fue cambiada el año 1962 y los “dimonis” aparecieron ataviados con una ancha capa, alas de murciélago, cencerros colgando de su cintura y medias estrechas estilo “leguigns”. Una vestimenta que les caracteriza como arquetipo u originales de sa Pobla, diferentes a los de otros pueblos de la isla.

Dimonis d'Albopàs

La colla de los dimonis d'Albopàs de sa Pobla fue creada el año 1997 por un grupo de jóvenes para realizar espectáculos de fuego. La asociación, fundada y presidida por el activista cultural Antoni Torrens, aglutina diferentes aspectos de nuestra cultura popular, como xeremies, ximbomba, dimonis y otros. Los correfocs más importantes en los que participa la colla de dimonis d'Albopàs, son el gran correfoc de Sant Antoni a sa Pobla, la noche del sábado anterior a la festividad del santo y el correfoc de Gràcia en Barcelona, el último fin de semana de enero. Visten casaca roja con punta, diseñada por el artista local Ferran Pizà y cuenta con unos treinta miembros, con música propia. Sus bestias de fuego son el Grif y el Janot.

Dimonis del Grif

Denominados dimonis paralímpics del Grif porque nacieron por iniciativa de la “Associació per a la integració de persones amb minusvalidesa de sa Pobla”. Fueron incorporados a la fiesta el año 2007, un año después de que fueran presentados los caparrots paralímpics de la misma asociación. Ellos forman parte de la comitiva que acompaña a las autoridades a la asistencia y salida de Completes, el 16 de enero, juntamente con las colles de dimonis de la Obreria, d'Albopàs, Cabezudos grandes y pequeños, y gigantes, acompañados de la banda municipal de música. En todas estas iniciativas del Grif y en la confección de los ya tradicionales escapularios están las ideas y la mano del artista local Ferran Pizà.

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