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Exhibición de valor promocional

Antònia Roca, Llorenç Galmés y Miquel Porquer, ayer en Muro.

Antònia Roca, Llorenç Galmés y Miquel Porquer, ayer en Muro. / R.F.

Llorenç Riera

Llorenç Riera

Las llamas del fervor popular en torno a las fiestas de Sant Antoni prenden cada vez con más fuerza, una vez superadas las celebraciones de Navidad, Año Nuevo y Reyes. Sant Antoni mantiene todo un potencial diversificado capaz de aportar singularidad propia y en exclusiva a cada uno de los enclaves en los que se conmemora para, en su conjunto, actualizarse, año a año, como la gran fiesta identitaria del invierno mallorquín.

Dentro de este contexto llega el reconocimiento de las Beneïdes de Muro como Bien de Interés Cultural Inmaterial y ahí podemos tener un foguero inesperado con brasas capaces de reanimar en cualquier momento el incendio innecesario de la rivalidad mal entendida, la competición estéril o el combustible económico con el que se dota a una determinada manifestación. ¿Porqué el Consell tutela las beneïdes de Muro y no, pongamos por caso, las de Cas Concos, las primeras celebradas este año en Mallorca, mucho más humildes pero con toda probabilidad más auténticas? ¿Solo porqué lo ha pedido el Ayuntamiento de Muro? Menos mal que con las neules no optó por arropar únicamente a las de Moscari. Más allá del acto formal de anoche en el Claustre de Santa Anna, sería interesante conocer la deliberación real del Consell Assessor de Patrimoni Cultural Inmaterial.

En Muro, las Beneïdes de Sant Antoni constituyen una vistosa exhibición abierta que ha adquirido justa fama y en la que prácticamente cabe y se incorpora de todo, desde la tradición genuina y devota de la payesía mallorquina, hasta los montajes artísticos de alta calidad, el exhibicionismo banal o la muestra ganadera foránea. Es así porque detrás de ello hay organización, trabajo y alta dotación económica. Resaltar el vistoso desfile como «una de las expresiones festivas más emblemáticas de Mallorca», como hace el Consell, es, cuanto menos adentrarse en terreno resbaladizo. ¿Y las beneïdes de Pollença, Artà, Son Servera, sa Pobla..? El reconocimiento solo a favor de Muro es un trato preferente, bien trabajado, que contribuyen a promocionar, todavía más, un desfile que pugna por destacar desde hace tiempo. Marketing institucional.

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