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Conflicto lingüístico

Més Unides per Sencelles denuncia un caso de discriminación lingüística en el centro de salud

La formación explica que un sanitario interrumpió con un "trato autoritario" a una paciente que hablaba en la lengua propia y le exigió que se comunicara en castellano

Imagen de la UBS de Sencelles.

Imagen de la UBS de Sencelles. / Google

Sencelles

Més Unides per Sencelles ha denunciado un caso de presunta discriminación lingüística contra una usuaria del centro de salud a la que se ha exigido que hablara en castellano después de dirigirse a un sanitario en la lengua propia. El partido pide respeto a los pacientes y reclama una "investigación exhaustiva" a raíz del incidente ocurrido en la Unidad Básica de Salud (UBS) de Sencelles. Según el relato de la persona afectada, una joven que tenía cita telefónica con el médico de familia del servicio de atención primaria, este pasado jueves a las 15 horas, ha empezado a explicar cómo se encontraba usando su idioma, el catalán, y ha sido interrumpida con malas formas con la orden: «¡Háblame en castellano, alegando el médico que no entendía el mallorquín.

El grupo municipal recuerda que "los pacientes catalanohablantes de Sencelles merecen respeto y tienen derecho a ser atendidos en su propia lengua, con garantías y sin discriminaciones". Cuando esto no ocurre, "la Administración tiene la obligación de actuar y corregirlo".

Por ello, la formación exige a la conselleria de Salud una investigación exhaustiva de los hechos y la determinación de responsabilidades, así como la aplicación de protocolos efectivos para que ningún paciente sea menospreciado por hablar en catalán. Además, también reclama una "garantía real de los derechos lingüísticos en la atención primaria (organización, formación y recursos)" y una "respuesta pública y formal sobre las medidas adoptadas y el acompañamiento a la paciente afectada".

Joan Miquel Chacón, concejal y portavoz de Més Unides per Sencelles explica que ·"en la sanidad pública lo primero es escuchar y atender con respeto. Cortar una paciente e imponerle una lengua con malas formas es inadmisible. El catalán no es ningún capricho: es un derecho y la Conselleria debe garantizar que se pueda ejercer con normalidad". "Si hay dificultades de entendimiento, es la Administración quien debe poner los medios para que la comunicación funcione. Lo que no puede ocurrir es que la carga recaiga sobre el paciente, y menos aún con un trato autoritario", añade Chacón.

Moción en el próximo pleno

La formación ha anunciado además que presentará una moción en el próximo pleno municipal para instar a la Conselleria de Salud a cumplir estas peticiones, esclarecer el caso y adoptar las medidas necesarias para que situaciones como esta no se repitan ni en la UBS de Sencelles ni en ningún otro centro del sistema público.

"El Govern del PP y la conselleria de Salud deben aplicar la normativa y garantizar los derechos de los pacientes. Si no lo hacen, están normalizando una discriminación que no tiene cabida en un servicio público", concluye el portavoz.

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