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Lletra menuda

Una mala protesta tapa una gestión pésima

Pintada sobre un invernadero en la finca pública de Raixa.

Pintada sobre un invernadero en la finca pública de Raixa. / DM

Llorenç Riera

Llorenç Riera

Las pintadas, aparte de la ocurrencia momentánea de algunas de sus expresiones, tienen el mal efecto de volverse perennes si se incrustan en el abandono de su localización. Quedan como huella de suciedad y de irreverencia al patrimonio colectivo. Por eso mismo, cuando son reivindicativas o fruto de denuncia justa, pueden volverse en contra de la buena causa y hasta el interés público que, sobre la pared o el plástico, han querido defender el pincel y el spray mal usados.

Han aparecido pintadas en un invernadero de Raixa a modo de expresión de indignación y rebeldía por el cierre labrado de una significativa pista forestal que ha propiciado el vicepresidente del Consell, Pedro Bestard. No defenderemos el arrebato de indignación puesto que ha errado lugar y forma, pero tampoco contribuiremos en exceso a que el incivismo puntual tape una problemática mucho mayor concretada en una gestión de Raixa que va recortando poco a poco el patrimonio colectivo y limitando de forma preocupante el uso y disfrute de una finca de titularidad pública. Es de todos. No solo de Vox. Ni de los propietarios de las fincas colindantes que mueven y cierran rutas a conveniencia particular. No estaría de más que Llorenç Galmés recorriera estos caminos en su perenne tránsito por Mallorca, en vez de tanta carretera de cómodo asfalto.

La Asociación de Vecinos de Palmayola hace tiempo que clama por cuanto ocurre en Raixa. Su patrimonio, el de todos, insistimos, se deteriora y nadie lo repone o restaura. A la Fiscalía y al Seprona le han llegado las denuncias por cierre de caminos públicos en una finca pública. No hay mayor contradicción posible. Se da por hecho que la pista forestal cerrada ahora responde a un pacto con la propiedad del Sementer des Colomer. Antes había ocurrido en S’Heretat y Biniatzar. Este último episodio incorpora el agravante de haber labrado el dominio público de los laterales del torrente. Los bomberos lo tendrán más difícil en caso de incendio forestal. Raixa es triste paradigma avanzado de lo que ocurre con los caminos públicos de Mallorca. Lo hacen gestores públicos en una finca pública.

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