Jaume Ferriol: «Ayudar a los Ayuntamientos es la razón de ser de la FELIB»
El presidente de la FELIB analiza en esta entrevista los retos a los que se enfrentan los consistorios de Baleares

Jaume Ferriol posa para esta entrevista en la entrada del Ayuntamiento de Maria. / R.F.

Jaume Ferriol lleva algo más de dos años al frente de la FELIB. En esta entrevista analiza los retos a los que se enfrentan los consistorios de Baleares y hace balance de las acciones impulsadas para resolver problemas cotidianos de los municipios y simplificar la burocracia, un lastre histórico para la administración local. De cara a 2026, desea que alcaldes y alcaldesas disfruten de la experiencia de gobernar sus pueblos, porque ser alcalde es una «experiencia única en la vida»
¿Qué balance hace de estos primeros dos años como presidente de la FELIB?
El balance es muy positivo. Siempre he dicho que lo que me gusta es la política municipal porque desde los Ayuntamientos ayudas al pueblo, a la gente que conoces. Y en la FELIB lo que hacemos es ayudar a los Ayuntamientos a que ayuden al pueblo. Nos llevamos una enorme satisfacción cada día que hablamos con cualquier consistorio y le podemos resolver un problema. Por lo tanto, el balance es muy positivo.
¿Cuáles son los principales problemas que tienen hoy en día los Ayuntamientos?
El gran problema es uno endémico: la burocracia. La burocracia nos mata. Mata a los ayuntamientos pero a la hora de la verdad a quien mata es a los ciudadanos. Ver como cada día se paralizan o se retrasan proyectos por tonterías no lo puedo consentir. Desde la FELIB hemos hecho unas cuantas acciones y tenemos otras tantas en marcha para lograr ayudarlos en este tema. Son pequeñas acciones pero que alivian.
¿Por ejemplo?
El Consell de Mallorca ofrece subvenciones del POS y del PAES para hacer acciones iguales en todos los Ayuntamientos. Con el PAES, todos los Consistorios compramos coches o furgonetas. Cada Ayuntamiento hace una licitación para adquirir un vehículo, son 54 licitaciones iguales. Desde la FELIB se ha hecho una licitación para comprar los vehículos y los Ayuntamientos ya no tienen que licitar, llaman directamente al concesionario que tiene un catálogo para elegir, pagan y ya está. Hemos tardado un año y medio para lograrlo pero ya es una facilidad y los consistorios están muy agradecidos porque no tiene ningún sentido tener que hacer 54 licitaciones de lo mismo. Es una simplificación administrativa que permite a los secretarios de los Ayuntamientos dedicarse a otras tareas.
¿Qué visión tiene de la FELIB?
Ayudar a los Ayuntamientos. Es nuestra razón de ser. Lo veo en el caso del Ayuntamiento de Maria. Las licencias de obras, por ejemplo, son relativamente rápidas pero en otros consistorios son muy lentas. Jo no hi puc donar passada e intento ayudar en este tema. Llevamos a cabo acciones para reducir la burocracia pero sin olvidar que la razón de ser de la FELIB es que si un Ayuntamiento llama porque tiene un problema, se le tiene que ayudar. Nos llama tanta gente que tal vez el mismo problema ya lo hemos resuelto antes. Por lo tanto, dejamos lo que estamos haciendo para ayudar a resolver el problema que tiene el Ayuntamiento. Ello explica que se haya retrasado la licitación de los vehículos porque lo primero es resolver los problemas de los Ayuntamientos.

Jaume Ferriol. / R.F.
¿Por qué en Maria las licencias de obras son relativamente rápidas?
Nosotros funcionamos con mentalidad de empresa privada, lo tenemos externalizado. No tenemos un arquitecto ni un abogado en plantilla. Tenemos un arquitecto y un abogado autónomos. Inconscientemente saben que si no rinden, les pueden quitar el sitio, por ello, van a hacer el trabajo. Cobran por horas y es mucho más económico que tenerlos en nómina. Criterios privados en la administración pública. Desde que soy alcalde reviso todos los expedientes que entran en el Ayuntamiento con los técnicos, ello tiene sus frutos.
¿De qué le ha servido que el presidente de la FELIB sea alcalde de un municipio pequeño?
Mucho. En los municipios pequeños, los alcaldes nos tenemos que espabilar, lo tenemos que hacer todo. El alcalde de un municipio grande, para ponerte un ejemplo, no ha ido nunca a montar sillas para un evento. En cambio, el alcalde de un municipio pequeño si un enchufe no funciona, tiene que coger un destornillador y mirar de arreglarlo porque no tenemos a nadie más. El hecho de que nos hayamos tenido que espabilar, me ha servido en la FELIB para pensar en todo y ayudar a los pueblos pequeños que son los que tienen mayores necesidades. Y si ayudas a los pequeños, ayudas a los grandes porque tienen menos necesidades pero tienen más gente. Y luego, al revés. ¿De qué me ha servido para Maria ser el presidente de la FELIB? No hay ningún alcalde en Baleares que tenga la información que yo tengo porque todos los consellers si tienen que sacar una ley o una subvención, primero pasa por la FELIB, además de las entidades que acuden a exponer temas para los Ayuntamientos. La información que recibo es bestial.
Está claro que el municipalismo es la mejor manera de hacer política…
¡Sí! Desde mi punto de vista, para llegar a un cargo del Govern, lo primero que pediría es que se tuviera un trabajo para no estar supeditado al cargo y luego que hubiera pasado por un Ayuntamiento y si fuera pequeño, mucho mejor porque te espabilas.
¿Qué retos tienen los municipios de Baleares?
Tenemos una gran suerte esta legislatura y es que ha llegado mucho dinero de fondos europeos y eso nos ha permitido hacer muchas obras. Muchos partidos se presentaron con un programa electoral que ha cambiado completamente y que ha derivado en hacer obras. Es un gran reto poder gastar este dinero. De hecho, muchos ayuntamientos nos llaman porque tienen problemas porque les queda un mes para terminar la obra, deben justificarlo y preguntan si se pueden alargar plazos. Uno de los retos, que es delicado, es que con las subvenciones europeas si no cumples los ítems que te fijan, supone la quiebra de un ayuntamiento pequeño porque te quitan la ayuda de 400.000 euros y eso a un municipio pequeño lo mata. De todas formas, el reto histórico es poder arreglar los problemas de la ciudadanía. En Maria, la mayor satisfacción no es hacer un centro de día, que también, es que venga una persona mayor que tiene la farola de delante de su casa sin funcionar y que en cinco minutos con una llamada a la brigada le puedas solucionar su problema. Es una tontería pero para aquella persona es el problema que tiene en aquel momento. Esto es la gestión diaria de un ayuntamiento pequeño. Tener esta satisfacción de haber ayudado.
¿Un deseo para 2026?
Que los alcaldes y alcaldesas disfruten de la sensación que supone ser alcalde de tu pueblo. Es una experiencia única en la vida. n
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