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MEDIO AMBIENTE

Más inclusión en la Serra de Tramuntana: un estudio premiado propone mejoras realistas

El trabajo de la maestra especializada en Pedagogía Terapéutica, Aina Font, analiza los avances y las tareas pendientes para que el paraje declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco sea accesible para todos

La Serra de Tramuntana, a vista de globo.

La Serra de Tramuntana, a vista de globo. / Ricardo Aracil

Rosa Ferriol

Rosa Ferriol

Palma

Aina Font es maestra especializada en Pedagogía Terapéutica y autora del estudio “Inclusión social y derecho de acceso a la naturaleza. El caso de la Serra de Tramuntana, uno de los trabajos premiados por el Consell de Mallorca en el marco de la tercera edición de los Premios de Investigación Serra de Tramuntana. El trabajo analiza hasta qué punto este espacio natural es accesible para toda la población, aplicando la normativa legal vigente y los principios del diseño universal.

Aina Font confiesa que la Serra “tiene un potencial increíble para poder plantear estas cuestiones”. Así, su proyecto ha consistido en una investigación bibliográfica orientada a conocer “el nivel que actualmente tiene la Serra de inclusividad de cara al público”. Según explica, el estudio concluye que el paraje “está en buen camino” en aspectos como la red de caminos, los itinerarios señalizados, el transporte y el acceso a los distintos municipios.

La autora del estudio, Aina Font.

La autora del estudio, Aina Font. / DM

Uno de los capítulos analizados se centra en el transporte público como punto de acceso al paisaje. La autora ha analizado qué municipios son más accesibles y cuáles menos, diferenciando entre verano e invierno. La principal conclusión es que “los municipios en verano son mucho más accesibles que durante el invierno”, debido sobre todo a la reducción de la red de autobuses. Entre los núcleos más perjudicados cita Escorca, Pollença y Banyalbufar, donde la frecuencia y las conexiones disminuyen fuera de la temporada alta.

Pese a las carencias detectadas, Font asegura vivir el reconocimiento con sorpresa y satisfacción. “Estoy muy contenta porque hice el trabajo con mucha alegría y entusiasmo y sinceramente no me esperaba que fuera premiado”, afirma. En el acto de entrega del galardón, representantes del Consell le trasladaron que investigaciones como la suya podrían “abrir puertas a debate y a plantear proyectos futuros”, una posibilidad que la autora valora de forma muy positiva.

Mejoras

Lejos de limitarse al diagnóstico, el estudio plantea líneas de mejora realistas. Font insiste en que “no sería empezar de cero”, porque ya existe “mucha cosa hecha”, pero considera que el trabajo abre “nuevas propuestas y preguntas a tener en cuenta” que podrían traducirse en actuaciones concretas. Entre ellas, menciona la mejora del transporte público en invierno o el diseño de itinerarios más accesibles “que a su vez tengan en cuenta la naturaleza y no perjudiquen el medio ambiente y el ecosistema”. El reto, resume, es “encontrar un equilibrio para que sea inclusivo tanto por la parte de paraje natural como por la parte de inclusividad social”.

El estudio pone el foco en un abanico muy amplio de potenciales beneficiarios: personas con discapacidad motriz, familias con cochecitos, personas que de manera temporal utilizan muletas o ayudas técnicas y personas mayores, entre otros colectivos que a menudo encuentran barreras para disfrutar de la Serra en igualdad de condiciones.

Una de las partes más complejas, admite la autora, ha sido la revisión normativa. Font explica que le sorprendió especialmente encontrar el Decreto 1/2023 de regulación de la accesibilidad universal en los espacios de uso público de Baleares, una base legal que desconocía. “No sabía que hubiese una normativa tan oficial que lo respaldase. Siempre digo que el primer paso es que de la parte política, normativa y de legislación siempre haya una base, y que ya exista es muy positivo”, subraya.

El trabajo destaca que la Serra de Tramuntana es un espacio con un enorme potencial inclusivo, pero donde todavía persisten importantes barreras. A favor, remarca la existencia de una red de transporte público (tren y autobuses TIB) que conecta buena parte de los 20 municipios que forman el paraje natural, así como un programa de transporte gratuito impulsado por el Consell de Mallorca para que los centros escolares, incluidos los que tienen alumnado con discapacidad, puedan visitar la zona.

También se señalan iniciativas como algunas rutas pensadas para sillas tipo Joëlette —que permiten desplazarse por terrenos irregulares a personas con movilidad reducida— y la información disponible sobre áreas recreativas y sus niveles de adaptación. Sin embargo, el estudio advierte de que muchas fincas públicas de la Serra no constan como adaptadas y que la información oficial no refleja todavía un compromiso pleno con la accesibilidad universal.

En el apartado de propuestas, el trabajo plantea varias líneas de acción: que la futura Llei de la Serra de Tramuntana incorpore explícitamente el derecho de todas las personas a disfrutar del paraje; habilitar más itinerarios accesibles siguiendo modelos de otros espacios naturales; impulsar programas y actividades específicas dirigidas a personas mayores y con discapacidad; y mejorar de forma notable la señalización (incluyendo braille, relieve y pictogramas) y la información disponible en refugios y fincas públicas.

En sus conclusiones, la autora defiende que la planificación de la Serra debe ser integral: combinar la protección del patrimonio natural con las políticas de accesibilidad universal y los principios del diseño universal, de manera que el acceso no dependa solo de la condición física o de los recursos económicos de cada persona. El estudio reclama una acción coordinada entre administraciones, sector privado y entidades sociales para ampliar las oportunidades de disfrute de la Serra y reducir las desigualdades.

Más allá del reconocimiento económico (la investigación ha sido premiada con 5.000 euros), Font confía en que el premio sirva para dar recorrido a su trabajo. “Creo que debería divulgarse y que precisamente este es el objetivo de estos premios”, afirma. El Consell de Mallorca, por su parte, ha insistido en que las investigaciones galardonadas “permiten adoptar nuevos puntos de vista y ayudarán a aplicar propuestas de mejora en la gestión del patrimonio mundial, convirtiéndolo en un lugar más inclusivo y más respetuoso con sus orígenes”.

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