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Lletra menuda

La suerte es un buen cortafuegos

Operativos apagando uno de los incendios producidos este 2025.

Operativos apagando uno de los incendios producidos este 2025. / CAIB

Llorenç Riera

Llorenç Riera

Sea por voluntad o por azar, ir o permanecer a contracorriente puede ser beneficioso aunque sea por tiempo determinado. Una de las peores imágenes que deja 2025 es la devastación que ha sufrido buena parte de la península a causa de la expansión de incendios forestales en verano. En este aspecto, la insularidad ha sido un cortafuegos valioso para Balears. En este archipiélago ha llovido más bien poco, el calor no ha tenido reparo con el sofoco, la presión humana no ha admitido oasis y fora vila no es precisamente un vergel en cuanto a desbroce de pinares y garrigas.

Aún con todo ello, los incendios forestales presentan un balance positivo, en cuanto a número y hectáreas quemadas, mejorado solo por el ya lejano 1974. Cuando la media anual está en 88 fuegos y una superficie de 148 hectáreas, poder cerrar 2025 con 39 incendios y 17,8 hectáreas es un éxito rotundo que, sin embargo, no puede refrescar el engaño de arrinconar las mangueras ni frenar la selección y delimitación vegetal, todo ello vinculado al comportamiento de las personas. La misma evaluación del año pasado indica que el 96% de los escasos incendios prendidos han obedecido a la actividad humana, sea por negligencia, accidente o intención.

En consecuencia, uno de los parques de bomberos más eficaz debe cimentarse sobre una creciente concienciación ciudadana sobre el modo de actuar y comportarse en el medio natural. Hasta el conseller de Agricultura, Joan Sinonet, reconoce que el factor suerte tiene bastante que ver en el respecto que el fuego ha tenido por el arbolado balear en 2025. También prende el elogio de la labor llevada a cabo por la Administración y algunos particulares. Se incrementarán las quemas controladas en enclaves estratégicos y en diciembre se reactivó la convocatoria de ayudas para lo que se ha venido en llamar gestión activa de los bosques.

El mismo conseller actualiza el conocido mantra según el cual «los fuegos se apagan en invierno». Esta parece ser la clave para poder seguir gozando de buena suerte en verano, aunque haga mucho calor y abunde la masificación.

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