Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Lletra menuda

La postal de Deià es una trampa

Lluís Apesteguia cede en abril  la vara de alcalde de Deià a Joan Ripoll

Lluís Apesteguia cede en abril la vara de alcalde de Deià a Joan Ripoll / J. Mora

Llorenç Riera

Llorenç Riera

Cuando un ayuntamiento se ve abocado a emitir un comunicado, que nadie le ha pedido, reconociendo la deriva administrativa y financiera en la que está sumido, hay que entenderlo como la extensión de un paraguas que de todos modos será insuficiente para resguardarse de la tormenta que se avecina. Del mismo modo hay que valorar la auditoría interna como un tardío intento de curarse en salud y proteger unas responsabilidades personales que no quedan bloqueadas.

No es lastre de interinidades administrativas, argumento que se pretende colar. Es sedentarismo de pasividad y ausencia. Lluís Apesteguia no está en condiciones de presentar su falta de gestión en la alcaldía de Deià como catapulta para la renovación del liderazgo de Més. En las condiciones actuales, la bucólica postal del encanto natural de la población se convierte directamente en una trampa para quedar aprisionado por la desesperante escasez de recursos públicos. El enfermo ve agravado su diagnóstico. La saturación turística, el caos circulatorio, la falta de agua potable o la gestión fuera de pista del club de tenis se quedan como meros males superficiales porque hay una enfermedad interna peor que inutiliza el corazón que debe dar nueva vida a todo lo anterior.

Deià anuncia presupuestos de alta restricción y devuelve subvenciones por mala administración. Regalos de pobre a un rico.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents