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VIVIENDA

El Ministerio de Hacienda subasta por 150.000 euros una casa en ruinas en Sóller

El acto de venta tendrá lugar el próximo 10 de febrero en la sede de la Delegación de Economía y Hacienda de Baleares

Vista de la fachada de la vivienda.

Vista de la fachada de la vivienda. / Joan Mora

Sóller

En un contexto marcado por una crisis habitacional sin precedentes, donde las administraciones públicas centran su discurso en la necesidad de facilitar el acceso a la vivienda y moderar los precios del mercado, el Ministerio de Hacienda ha generado sorpresa al poner a la venta, mediante subasta pública, una propiedad en estado de ruina absoluta. El inmueble, situado en el número 9 de la carretera de Palma, en Sóller, sale al mercado con un precio de salida de 149.640 euros, a pesar de que su estructura se encuentra en una situación de degradación extrema tras años de abandono.

El edificio, una construcción data del año 1920 que consta de tres alturas sobre una superficie de 66 metros cuadrados, es la sombra de lo que fue. Su decadencia es tan severa que el tejado se ha desplomado por completo y la vegetación, que ha colonizado el interior de la vivienda, ya asoma de forma visible por las ventanas del segundo piso. El propio oficio de la subasta no oculta la realidad del inmueble y lo define explícitamente como un activo en estado totalmente ruinoso. Además de la vivienda principal, la propiedad cuenta con un patio posterior, un aljibe y un garaje lateral que también presenta la cubierta parcialmente derruida. El principal valor de la oferta reside en la parcela, que ocupa 1.227 metros cuadrados divididos en 809 de naturaleza rústica y 418 de suelo urbano.

Sin herederos

Esta propiedad pasó a formar parte del patrimonio de la Administración General del Estado a raíz de la desaparición de sus titulares, quienes fallecieron sin dejar herederos ni testamento conocido. El Estado ha optado por su liquidación económica.

El acto de venta tendrá lugar el próximo 10 de febrero en la sede de la Delegación de Economía y Hacienda de las Illes Balears, donde se decidirá el futuro de esta finca que se ha convertido en un reflejo de las contradicciones del mercado inmobiliario actual.

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