Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Seguridad ciudadana

La mitad de la plantilla policial de Santa Margalida se subleva contra su jefe y el alcalde

Doce de los 23 agentes firman varios escritos que denuncian irregularidades en el funcionamiento y un clima de desconfianza que afecta a su salud en forma de ansiedad, insomnio y desgaste físico

Imagen de archivo de una anterior protesta de agentes de la Policía Local en el Ayuntamiento de Santa Margalida, en 2021.

Imagen de archivo de una anterior protesta de agentes de la Policía Local en el Ayuntamiento de Santa Margalida, en 2021. / DM

Joan Frau

Joan Frau

Santa Margalida

Las aguas están revueltas en la Policía Local de Santa Margalida. Un total de doce agentes de los 23 que conforman la plantilla han registrado dos escritos en el Ayuntamiento en los que denuncian irregularidades en el funcionamiento organizativo creado por el jefe de la Policía Local y el “abandono” del cuerpo por parte del alcalde Martí Torres (PP). La falta de respuesta municipal a ambos escritos ha provocado “desamparo y desánimo” en los agentes sublevados, la mayoría de ellos incorporados a la plantilla hace pocos años.

El mal ambiente en el seno de la policía de la Vila no es nuevo y cabe enmarcarlo en un contexto de acusaciones que se han traducido en una denuncia judicial por presunta prevaricación interpuesta por varios agentes contra el mando policial, el exalcalde Joan Monjo y la secretaria municipal, pendientes los dos primeros de declaración en los juzgados después de varios aplazamientos.

El nuevo episodio que refleja el malestar de una parte importante de la plantilla está vinculado a diversas acusaciones de “graves incumplimientos normativos” y de “organización opaca”, entre otras cuestiones, que los agentes denunciantes achacan al actual jefe policial.

Además de denunciar la escasez de policías en un municipio que “debería estar dotada por unos 35 a 50 agentes”, los firmantes recprochan la “falta de transparencia” existente en la planificación de servicios y el secretismo que impera en la notificación de los turnos, que se realiza de forma individual, “impidiendo a los agentes conocer la organización global” con el objetivo, según ellos, de “enmascarar la desigualdad en la asignación de los turnos”, lo que provoca “recelo entre el personal”, además de dificultar la conciliación familiar y fomentar un “ambiente de desconfianza” con la jefatura.

Por otra parte, también señalan “diferencias retributivas injustificadas” entre los agentes. Según explican, “unos agentes están asignados al turno diurno, sin razón y sin una disposición normativa para que no entren en la rotación”, trabajando de lunes a viernes y “percibiendo un complemento de nocturnidad”, mientras que “el resto de servicios es soportado por los demás agentes, tanto la carga operativa, las actuaciones de riesgo y todos los servicios de noche”. Estos policías aseguran que existe un “menoscabo económico” entre los que forman parte del turno rotativo, lo que “provoca una desigualdad salarial muy marcada, traducida en una cuantía económica muy significativa entre policías que realizan el mismo trabajo, generando sensación de favoritismo y profundizando la desigualdad interna”. También critican que el derecho a dos fines de semana libres al mes “no se garantiza”.

Además, reiteran que el salario profesional que perciben en Santa Margalida es muy inferior al de otros municipios, con “conceptos y complementos en la nómina que han quedado atrás en comparacion con otros ayuntamientos”. El Consistorio margalidà’ ha resuelto esta desproporción con una “prolongación de jornada” por decreto de alcaldía, “con unos requisitos completamente discriminatorios”. A pesar de ello, denuncian, “hay agentes que no se prestaron a la prolongación pero aún así reciben la compensación económica”. Tampoco se efectúa “ningún control de marcado horario”, por lo que “es muy difícil justificar el abono de la compensación por la prolongación de la jornada, siendo esto suplido mediante el informe preceptivo del jefe de Policía”.

Los agentes firmantes reprochan también al jefe policial el “control excesivo” que habría impuesto mediante la instalacion de sistemas GPS en los vehículos y de cámaras de vigilancia en las instalaciones policiales. “No hay un área habilitada al descanso, ni comedor, por lo que los agentes en ese tiempo no disponen de intimidad”, señalan.

Todo este clima de “desconfianza” habría afectado a la salud de los agentes. “En los últimos años se han registrado múltiples bajas médicas relacionadas con estrés, fatiga, ansiedad, problemas derivados de la sobrecarga y acoso laborales”, denuncian, mientras que los agentes en activo, la mayoría jóvenes, padecen “alteraciones del sueño, nerviosismo, agotamiento acumulado y pérdida de motivación”.

La denuncia hecha pública por la mitad de la plantilla policial, apoyada por el sindicato UGT, se produce después del “silencio” municipal ante los dos escritos registrados en los que se solicitaba “transparencia, igualdad y una reunión para abordar la situación”. Por ello, hacen un llamamiento a la “responsabilidad y a la legalidad” para solucionar los problemas, ya que en caso contrario “la seguridad del municipio podría verse seriamente afectada”. “Con menos policías, más agotados y desmotivados, aumentan los riesgos, las demoras y las consecuencias de cualquier intervención crítica”, concluyen.

Por su parte, el alcalde de Santa Margalida, Martí Torres (PP), ha evitado profundizar en las diferentes demandas de este grupo de policías descontentos y se ha limitado a ensalzar el “gran trabajo” que desarrollan tanbto el jefe como el resto de la plantilla. Con respecto a las críticas plasmadas en los escritos, Torres asegura que “se analizarán una por una”.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents