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Lengua azul, gripe aviar y peste porcina: así impactan las alertas sanitarias en los precios de la carne y los huevos

El director general de Agricultura razona que “las consecuencias son divergentes”, ya que el comportamiento del mercado varía según el producto y la enfermedad

El cordero y los huevos suben de precio mientras que la carne de porcino sufre una bajada aunque se espera que la lechona se mantenga

Platos de lechona preparados.

Platos de lechona preparados. / Rancho Grande

Rosa Ferriol

Rosa Ferriol

Palma

La sanidad animal está a la orden del día. En un contexto sanitario especialmente complejo a escala estatal y europea, con varias alertas activas y catalogadas como graves, Baleares mantiene una situación “estable y bajo control”, según el balance presentado este martes por el director general de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Fernando Fernández. En estos momentos, el escenario general está marcado por cinco alertas sanitarias activas: la lengua azul, la gripe aviar, la peste porcina africana, la dermatosis nodular contagiosa (que afecta al bovino) y la enfermedad hemorrágica epizoótica, que también afecta al bovino. Un cóctel de amenazas que incrementa la inquietud del sector ganadero y, al mismo tiempo, genera preocupación en la opinión pública. Durante la rueda de prensa, Fernández ha sido preguntado por el efecto de estas alertas en los precios de los alimentos. Su respuesta fue clara: “las consecuencias son divergentes”, ya que el comportamiento del mercado varía según el producto y la enfermedad.

Según las explicaciones del experto, el precio del cordero está registrando una subida “muy brusca” en plena campaña navideña. También los huevos se han encarecido “de forma muy aguda”. En cambio, la carne de porcino está viviendo un comportamiento distinto: se observa una bajada de precios, aunque el director general ha puntualizado que no cree que afecte a la lechona de Mallorca.

En el caso de la lengua azul, Fernández ha razonado que la situación se extiende por el conjunto del país, lo que presiona al alza los precios en una época de alta demanda: “Lo que está sucediendo en toda España es una subida del precio de los corderos para Navidad muy aguda porque hay lengua azul en todo el país”. Respecto a la gripe aviar, el director general ha asegurado que el impacto también se nota con fuerza en el mercado: “El precio de los huevos también está subiendo de forma muy aguda”.

¿Por qué baja el porcino?

El porcino, en cambio, responde a otra lógica. Fernández ha detallado que se trata de un sector con una parte importante orientada a la exportación, y que las restricciones y negociaciones con mercados internacionales provocan que más animales se queden en el mercado interior, empujando los precios a la baja: “Evidentemente hay un número de animales que se están quedando en el mercado interior y eso hace que el precio baje”. En el caso de los productores de porcino de Baleares, Fernández ha apuntado que no cree que les afecte en el precio y que van a poder seguir manteniendo los precios que tenían hasta ahora, sobre todo, en el caso concreto de la lechona e incluso subirlos ligeramente porque “las carnicerías, los comercios y los consumidores se sentirán mucho más seguros comprando una porcella de Mallorca que saben que no tendrá ningún problema sanitario que a lo mejor otras de otros sitios”.

Fernández ha reconocido que “vivimos un contexto muy complejo en temas de sanidad animal y ha enmarcado este escenario en dos grandes factores. Por un lado, el cambio climático, que prolonga la presencia de vectores transmisores durante más meses del año y favorece la llegada de especies antes ausentes. Y, por otro, la globalización, que intensifica los movimientos de personas y animales, aumentando el riesgo de introducción y propagación de enfermedades.

“Esto exige a las administraciones adaptarnos a este ritmo frenético”, ha afirmado. “Estoy satisfecho de cómo lo estamos haciendo, tenemos una respuesta muy rápida del control de las situaciones y hay una coordinación con el sector que nos permite actuar de forma ágil cuando surge un problema”, ha concluido Fernández que ha empatizado con el sector ganaderoal ser consciente de la presión que viven en un momento de acumulación de alertas: “Genera muchos nervios, mucha inseguridad, mucha frustración, por ello, entiendo que los ganaderos estén sobrepasados”.

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