Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Lletra menuda

Apagar el fuego antes del incendio

Deià, uno de los pueblos de la Serra de Tramuntana.

Deià, uno de los pueblos de la Serra de Tramuntana.

llorenç riera

La impresión suele ser generalizada. No solo la Serra de Tramuntana es terreno abonado, más bien abandonado, para convertirse en pasto de las llamas en cualquier momento. Lo es por igual, pero en distinta proporción, el conjunto rural y forestal de la isla. Sin embargo, las condiciones particulares de la cordillera norte, su orografía y vegetación en la situación actual, la dejan a punto de mecha permanente.

Una vez comprobado el declive de su silvicultura, los efectos de los últimos temporales o tornados y la proliferación de visitantes, deberemos admirarnos del respeto que han tenido los incendios por la Serra. No es aconsejable seguir tentando a la suerte.

La reivindicación de un cuidado estable de la masa forestal de Tramuntana, ligado a la prevención de incendios, ha sido una constante y ha llegado desde distintos ámbitos.

Ahora el Consell se decide a emprender un plan específico para los dos próximos años, a cargo del Impuesto de Turismo Sostenible, presupuestado en 1,8 millones y que debe permitir sanear 142 hectáreas repartidas en 19 municipios. Como de costumbre, lo ha presentado con gran boato. Esperemos que no se quede en humo. Hay una forma más eficaz que la adicción a la foto para que la opinión pública se percate de su existencia. Es el de la desbrozadora en funcionamiento. Lo que no ha explicado el Consell es que el nuevo plan adquiere tanta envergadura porque los trabajos previos han sido escasos o inexistentes.

A ver si ahora se normaliza la rentable y buena costumbre de apagar el fuego antes de que comience el incendio.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents