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Algaida da voz a la prostitución con la exposición ‘Mirada Cruzada’

El Ayuntamiento de Algaida apuesta por la verdad cruda y comprometida en una muestra que sacude conciencias

Algaida

En un gesto valiente y decidido, el Ayuntamiento de Algaida ha acogido la exposición Mirada Cruzada, un proyecto de fotografía social que retrata la realidad de la prostitución desde dentro y desde fuera, mostrando así la valentía y el compromiso con una problemática social como la prostitución, que sufre el estigma social y la incomprensión de ciertos sectores sociales e institucionales.

La alcaldesa, Margalida Fullana, y la concejala de Igualdad, Jerònia Miralles, han defendido la necesidad de mirar de frente una problemática que a menudo permanece invisible, y no han dudado en ningún momento en mostrar una realidad, la de la prostitución, que “debe hacernos reflexionar y ponernos en la piel de la otra persona”. Cabe recordar que Algaida es desde 2020 un municipio adherido a la red de municipios y ciudades libres de trata de mujeres, niños y niñas destinados a la prostitución.

La exposición, ideada por Casal Petit-Oblates y comisariada por Jaume Perelló, muestra con una crudeza inusitada los entornos de la prostitución, el papel de los clientes, el silencio cómplice de la sociedad, el dolor de las mujeres, el riesgo constante y el desprecio que padecen. Las imágenes, realizadas por personas ajenas a la prostitución y por mujeres que la ejercen, ofrecen dos miradas entrelazadas que invitan a la reflexión colectiva.

Visitas

En Algaida, Mirada Cruzada no se ha limitado a una inauguración convencional. Se han organizado visitas guiadas para grupos específicos, conducidas por el propio Perelló, que han permitido profundizar en el contenido y el contexto de las fotografías. Más de 200 personas han pasado por la muestra: desde los asistentes al acto del 25N hasta alumnos de bachillerato del IES Llucmajor, profesionales de servicios sociales y de igualdad de la Mancomunitat del Pla, estudiantes de la UIB y visitantes particulares.

Jaume Perelló confiesa que uno de los momentos más conmovedores ha sido la visita de mujeres que han ejercido la prostitución. Su reacción, llena de emoción y reconocimiento, ha evidenciado la fuerza del proyecto: “Nos hemos sentido identificadas —dijeron—, nos ha recordado situaciones que ya habíamos superado”. Así, Mirada Cruzada es más que una exposición. Es una llamada a revisar nuestros valores, a escuchar las voces silenciadas y a asumir, como sociedad, la responsabilidad de mirar aquello que incomoda. En Algaida, esta mirada ha encontrado espacio, dignidad y compromiso.

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