Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Patrimonio

Diez años de abandono en la Olleria de Can Palou

La histórica edificación de Pòrtol, comprada por el Ayuntamiento de Marratxí en 2015 para crear un centro de interpretación del 'fang', sigue cerrada y en un avanzado estado de degradación

El histórico taller de Pòrtol está en un avanzado proceso de descomposición.

El histórico taller de Pòrtol está en un avanzado proceso de descomposición. / M. Bosch

Pòrtol

Han pasado diez años y la Olleria de Can Palou, catalogada como BIC, que debía convertirse en un centro de interpretación del fang, continúa cerrada, acotada y en proceso de degradación. Hasta la fecha únicamente se ha llevado a cabo una actuación, realizada en 2023, con un presupuesto de 181.714,30 euros, consistente en la sustitución de una de las dependencias, la renovación de todas las cubiertas, así como la limpieza de toda la parcela.

La ollería, situada en la calle de Sa Bassa, fue adquirida en 2015 por 267.262 euros, culminando las gestiones iniciadas por el anterior equipo de gobierno del PP, encabezado por Tomeu Oliver.

El edificio data de mediados del siglo XIV. Fue vivienda y ollería, y perteneció siempre a la misma familia, los Palou, hasta el cierre definitivo de la actividad cerámica en 1956. Curiosamente, el edificio ya figura documentado en el siglo XVIII, lo que lo convierte en un complejo de gran interés para comprender la forma de vida de nuestros antepasados.

La ollería fue adquirida hace diez años para habilitar un centro de interpretación de la tradición alfarera del municipio.

La ollería fue adquirida hace diez años para habilitar un centro de interpretación de la tradición alfarera del municipio. / M. Bosch

Tras la única intervención realizada en 2023, en ninguno de los presupuestos anuales posteriores aparece partida alguna para continuar la rehabilitación y poder finalizar lo que debería ser un centro de estudio y visita para colegios y asociaciones. Un espacio que permitiría dar a conocer la vida y el trabajo de los alfareros, tan reivindicados por los responsables políticos que han dirigido el municipio durante estos diez años.

El abandono es tal que la finca permanece cerrada con una valla, a través de la cual pueden verse las hierbas y el evidente deterioro. Incluso desde una ventana —totalmente ilegal— que da al patio de un vecino, se observa el interior apuntalado de la ollería.

Mientras tanto, en el listado de inversiones elaborado por el actual Consistorio en mayo de este año no figura ni una sola actuación prevista para la ollería.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents