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Hacia la descarbonización

La central térmica de es Murterar cerrará definitivamente tras 45 años

La compañía eléctrica se plantea solicitar en 2026 la clausura definitiva de la central térmica de Alcúdia y tiene avanzado el plan de prejubilaciones para evitar salidas «traumáticas» de unos 50 trabajadores que permanecen en la planta

Imagen aérea de la central térmica de es Murterar, en el municipio de Alcúdia.

Imagen aérea de la central térmica de es Murterar, en el municipio de Alcúdia. / LORENZO

Joan Frau

Joan Frau

Alcúdia

La compañía eléctrica Endesa ha iniciado el proceso de prejubilaciones y recolocaciones de la plantilla de trabajadores de es Murterar ante la proximidad del cierre definitivo de la central térmica ubicada en el municipio de Alcúdia, que podría producirse este próximo año 2026, tras 45 años de funcionamiento.

Fuentes de la empresa energética confirmaron ayer que se ha «planteado la posibilidad» de solicitar la autorización para proceder al cierre de la central eléctrica este próximo año para cumplir con los plazos de la transición energética y del proceso de descarbonización. Cabe recordar que la central de es Murterar es una de las últimas infraestructuras de generación eléctrica del Estado español que siguen teniendo el carbón como materia prima.

Ante la clausura definitiva de es Murterar, un final anunciado desde hace años, la compañía Endesa ha puesto en marcha un plan de recursos humanos para que «no tenga que producirse ninguna salida traumática», según explican las fuentes de la empresa energética. La central térmica tiene una plantilla que ronda los 50 trabajadores con quienes se está negociando una «transición justa» consistente tanto en prejubilaciones en los casos de edades más avanzadas como recolocaciones en otros centros de trabajo.

Las fuentes de Endesa consultadas prefieren no aventurar una fecha aproximada del cierre definitivo de la histórica central que está en funcionamiento desde el año 1981 y se limitan a decir que de momento se ha puesto sobre la mesa la «posibilidad de solicitar» la clausura dentro del próximo año. De esta forma, Endesa se anticipa a un posible cierre ordenado por el gobierno central, que desde hace años viene anunciando su intención de eliminar todas las centrales térmicas de carbón para potenciar de forma progresiva las energías renovables.

La autorización para el cierre definitivo de es Murterar que Endesa deberá solicitar al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico dependerá de múltiples factores e informes sectoriales y en la que la última palabra de Red Eléctrica de España, gestora del sistema eléctrico del Estado y de la red de transporte de la energía, tendrá un peso fundamental. Esta operadora también deberá analizar si los recursos energéticos existentes garantizarán el suministro eléctrico tras el cierre definitivo de la central térmica de Mallorca.

Peso testimonial

La clausura de es Murterar no será traumática porque desde hace ya seis años el peso de la central térmica en la generación de electricidad es prácticamente testimonial, con una función destinada únicamente a emergencias energéticas, aunque tampoco en estos casos cumple una función importante. El motivo por el cual Balears pudo esquivar el apagón que el pasado mes de abril afectó a buena parte del Estado y otros países europeos no tuvo nada que ver con la actividad de es Murterar, ya que se utilizaron cero vatios de la centralpara mantener el sistema energético activo en el archipiélago, según aseguraron diversos expertos en su día.

El desmantelamiento progresivo de la planta se inició el 31 de diciembre de 2019, cuando se pararon los grupos 1 y 2 de carbón y los otros dos pasaron únicamente a funcionar durante 1.500 horas anuales. Un año y medio después, en agosto de 2021, los grupos 3 y 4 pasaron a estar activas solo durante 500 horas al año (equivale a unos 20 días) que este año 2025 ya estaban agotadas antes de finalizar el primer semestre.

Hace seis años, en 2019, las administraciones central y autonómica y la compañía Endesa pactaron la clausura progresiva de la central de Alcúdia hasta culminar el desmantelamiento definitivo cuando entrase en funcionamiento el segundo cable de interconexión eléctrica entre la península y Mallorca, que todavía está en fase de exposición pública. Finalmente, todo indica que no se esperará a la implementación de esta infraestructura.

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