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Recursos hídricos

La mitad de los acuíferos de Baleares está en mal estado

El Pla de Mallorca está en fase de emergencia hídrica: solo queda disponible el 44% del agua subterránea

Las masas de agua subterránea de Algaida, Lloret y Petra registran valores de nitratos y cloruros muy por encima de los límites legales

Foto de familia del encuentro en Lloret.

Foto de familia del encuentro en Lloret. / AC

Rosa Ferriol

Rosa Ferriol

Lloret

Los recursos hídricos del Pla de Mallorca son uno de los retos ambientales más urgentes a abordar. Por ello, Lloret ha acogido este sábado una jornada de debate donde expertos e instituciones ha analizado la crítica situación del agua que vive la comarca, un problema que ya entra en el terreno de emergencia ambiental. El encuentro de la entidad Pla de Mallorca XXI se enmarca en las actividades de la recién creada Academia del Clima y ha reunido a especialistas, entidades y representantes institucionales para analizar el estado del agua en la comarca, cada vez más amenazada por la sequía, la sobreexplotación de los acuíferos y los efectos del cambio climático.

Uno de los ponentes ha sido Cels García, catedrático del Departamento de Geografía de la UIB e investigador principal del grupo de I+D+i de Recursos Hídricos y Estudios Urbanos, que ha alertado de que hasta 38 masas de agua subterránea de las Balears, un 43,7 %, se encuentran en mal estado cuantitativo. Esto significa que han perdido volumen y que, por tanto, hay menos agua disponible.

Cabe puntualizar que se considera que una masa de agua está en buen estado cuantitativo cuando la explotación no supera el 80 % del recurso disponible. Cuando se rebasa este umbral, el mal estado es evidente, ha subrayado García, que ha añadido que el diagnóstico es aún más preocupante si se analiza el estado químico de las aguas, definido por la concentración de nitratos, cloruros y otras sustancias. Según los datos presentados, municipios como Algaida, Lloret y especialmente Petra registran valores de nitratos y cloruros muy por encima de los límites legales en sus acuíferos. En conjunto, el experto ha alertado que la mitad de las masas de agua subterránea de las islas se consideran en mal estado ambiental. Cels García ha hecho hincapié en que hay un desajuste estructural en la planificación: “Los planes hidrológicos se hacen partiendo del supuesto de que tenemos disponible el 100 % del agua, cuando en realidad esta disponibilidad es del 50 %”.

Otro de los puntos críticos señalados por el experto ha sido la situación de las estaciones depuradoras del Pla de Mallorca. El efluente que la mayoría de ellas vierte a los torrentes presenta valores de cloruros superiores a 250, lo que dificulta el uso de estas aguas para recargar acuíferos.

Gravedad

El director general de Recursos Hídrics del Govern, Joan Calafat, ha compartido en buena parte el diagnóstico técnico expuesto por García y ha reconocido la gravedad del momento. Así ha asegurado que “la unidad hídrica del Pla ha tenido una tendencia durante los últimos años que ya la sitúa en una situación de emergencia. Estamos en un 44 % de disponibilidad de agua en octubre de 2025. No podemos estar tranquilos”. Así las cosas, Calafat ha insistido en que el próximo Plan Hidrológico debe pivotar sobre tres ejes: mejorar la eficiencia, garantizar los recursos y gestionar la demanda. Todo ello, acompañado de medidas para reducir la contaminación y potenciar la regeneración del agua como recurso estratégico.

Tras las ponencias de García y Calafat, se ha celebrado una mesa redonda en la que han participado Miquel Coll, presidente de APAEMA; Tomeu Vilafranca, presidente de Hidrobal; y el biólogo e investigador Biel Vicenç. Durante el debate se han puesto sobre la mesa las dificultades crecientes para la potabilización del agua en la comarca y se ha analizado el papel que pueden desempeñar la agricultura y la ganadería ecológicas en la mejora del estado de las masas de agua subterránea. Los ponentes han defendido que unas prácticas agrarias más sostenibles pueden reducir la carga de nitratos y otras sustancias contaminantes, contribuyendo a la recuperación de los acuíferos y a una gestión más responsable del recurso.

La jornada ha incluido también la proyección del documental “El camí de l’aigua”, de Miquel Micer y Pep Cirer, que repasa los efectos negativos de la actividad humana sobre los cauces de los torrentes y su impacto tanto en la agricultura como en el medio natural.

La presidenta de la Mancomunitat del Pla, Joana Maria Pascual Sansó, ha subrayado la importancia de implicar a la ciudadanía, al sector agrario y a las instituciones en un debate que condiciona el futuro del territorio. Pascual ha apelado a la “responsabilidad compartida” para afrontar una transición hacia un modelo de gestión del agua más justo, eficiente y respetuoso con los límites ambientales.

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